Hábitos que construyen generaciones
El hogar es el epicentro de las decisiones financieras. Aunque muchas de estas dinámicas no se verbalizan, se viven todos los días; configurando un marco de decisión que guía la economía familiar a largo plazo.
En el centro de está gestión hay una figura clave: Mamá. Ella no solo administra recursos, sino que establece hábitos y criterios que se replican en el tiempo, dando forma al legado financiero de la familia. Esta función va más allá de la operación: es una forma de liderazgo silencioso.
Desde ahí se construye un legado financiero y emocional que trasciende generaciones. Este rol formativo y decisivo no siempre se ejerce en condiciones equitativas debido a los roles de género tradicionales. De acuerdo con BBVA Research, pese a los avances registrados entre 2022 y 2024, persisten importantes desigualdades en el acceso y uso de productos financieros. El 58,6 % de las mujeres de entre 18 y 70 años cuenta con un instrumento formal de ahorro, frente al 68,0 % de los hombres, lo que representa una brecha de 9,4 puntos porcentuales.
Así mismo, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) señala que si bien el 59% de las mujeres tiene una cuenta bancaria, su participación en el crédito formal (36%), seguros (18%) y ahorro para el retiro (34%), es menor a comparación con los hombres, lo que limita la capacidad de construir patrimonio a largo plazo . Estas diferencias en el acceso y uso de productos financieros también se reflejan en la forma en que se organizan y priorizan los recursos dentro del hogar, haciendo visibles las decisiones que se toman en el día a día, con implicaciones en la forma en que se construye la relación con el dinero desde edades tempranas.
Bajo este contexto, iniciativas en BBVA México buscan fortalecer la educación financiera desde edades tempranas, acercando a niñas, niños y familia a herramientas y conocimientos que les permitan desarrollar una relación más consciente con el dinero.
De manera complementaria, el programa de educación financiera enfocado en madres potencia sus capacidades no solo para mejorar su acceso al sistema financiero, sino amplificar su impacto como formadores de hábitos dentro del hogar. Con más herramientas, y acompañamiento, las decisiones dejan de ser solo gestión y se convierten en aprendizaje, sentando las bases para el legado financiero.
Claves para construir un legado financiero
- Integrar la conversación financiera. Es importante conocer cómo organizar el dinero familiar, las prioridades del momento y decisiones de gasto; esto permite transformar el manejo del dinero en un proceso deliberado, reactivo y además, participativo
- Estructurar la gestión del dinero con herramientas formales. El uso de instrumentos financieros que facilitan el seguimiento del ingreso y del gasto. Por ejemplo, una cuenta para los jóvenes dentro del hogar, como Link Card de BBVA México, que permite visualizar flujos, generar control y construir hábitos financieros desde etapas tempranas.
- Incorporar seguimiento y retroalimentación en la toma de decisiones. El uso de herramientas digitales, como algunas funcionalidades de la app BBVA.mx (control de gastos, apartados, alertas y metas de ahorro), facilita identificar gastos fuera de lo previsto, ajustar el comportamiento financiero con información en tiempo real, definir objetivos a largo plazo, como la educación o retiro.
- La construcción de un legado financiero. Esto no responde únicamente al nivel de ingreso, sino a la calidad del marco de decisión con el que ese ingreso se gestiona. Por lo tanto, es un proceso que desarrolla la capacidad de evaluar y priorizar decisiones en distintos contextos, con impacto en las decisiones financieras de los hijos.
Con más herramientas, y acompañamiento, las decisiones dejan de ser solo gestión y se convierten en aprendizaje, sentando las bases para el legado financiero.
El entorno familiar funciona como el primer espacio donde se construye la relación con el dinero. La gestión económica del hogar es mucho más que una función operativa: es el espacio donde, desde edades tempranas, se construyen hábitos financieros en lo cotidiano.