Qué es la estanflación y qué consecuencias tiene para la economía
Un término económico desconocido para el gran público se ha convertido en protagonista de titulares y sobremesas. La estanflación (stagflation en inglés) es un fenómeno excepcional que se produce cuando conviven un estancamiento económico y una subida de precios intensa (inflación elevada). Suele aparecer en contextos muy concretos, marcados por fuertes perturbaciones externas, como las crisis energéticas o el encarecimiento de las materias primas que acompaña a algunos conflictos bélicos como el de Ucrania o Irán.
Como su propio nombre sugiere, este concepto económico combina varios fenómenos: tasas de inflación elevadas y persistentes, más el estancamiento de la economía, o peor aún, una recesión. El término lo acuñó el político inglés Iain Macleod en 1965 y fue ampliamente empleado en los años 70 del siglo pasado, durante la crisis del petróleo, cuando los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) cortaron el suministro a las naciones de Occidente, originando una espiral inflacionista mundial que se prolongó hasta los años 80.
En algunas ocasiones, la elevada inflación y el bajo, o nulo, crecimiento económico coinciden con que los salarios no crecen o no lo hacen al mismo ritmo que los precios, lo que supone una pérdida de poder adquisitivo (más gasto con el mismo nivel de ingresos). El estancamiento que sufre la economía impide, además, que los ciudadanos recuperen su nivel adquisitivo previo.
“La estanflación es diferente a una recesión”, afirma Massimo Cermelli, profesor e investigador de Deusto Business School. En una recesión, el desempleo es alto, la demanda de productos es débil y el poder adquisitivo de las personas es bajo. “Lo normal es que en una recesión o en un estancamiento de la economía, los precios de los productos bajen, porque la demanda de las familias disminuye”, afirma el experto. En la estanflación, por su parte, se tienen todos los fenómenos anteriores y a ello se añade un componente adicional: un aumento en los precios de los bienes y los servicios.
Cómo pueden los bancos centrales combatir la estanflación
La estanflación coloca a las autoridades monetarias ante una situación especialmente compleja, ya que combina dos problemas que normalmente requieren respuestas opuestas. En este contexto, los bancos centrales se enfrentan a la difícil tarea de equilibrar sus objetivos de estabilidad de precios y de apoyo a la actividad económica.
Pueden subir los tipos de interés para encarecer el crédito y reducir la demanda y ayudar así a frenar la escalada de los precios. Sin embargo, esta medida puede ralentizar todavía más la actividad económica, reducir la inversión y aumentar el desempleo.
Si optan por bajar los tipos de interés para estimular el consumo y favorecer el crecimiento económico, existe un riesgo de alimentar la inflación, especialmente cuando una economía ya está experimentando fuertes presiones sobre los precios.
Ante esta encrucijada, las autoridades monetarias suele optar por una combinación de medidas: ajustar gradualmente los tipos de interés y utilizar otras políticas económicas, como la política fiscal o las ayudas a sectores particularmente afectados, para mitigar los efectos sobre el crecimiento.
Preguntas frecuentes sobre la estanflación
¿Qué es la estanflación?
La estanflación es una situación económica en la que coinciden inflación elevada, bajo crecimiento económico y, en muchos casos, aumento del desempleo. Este escenario reduce el poder adquisitivo de los hogares y dificulta la recuperación económica.
¿Por qué es un problema para la economía?
La estanflación es compleja porque obliga a elegir entre frenar la inflación o estimular el crecimiento. Las políticas que reducen los precios pueden debilitar la economía, mientras que las que impulsan el crecimiento pueden aumentar la inflación.
¿Cuál es la diferencia entre estanflación y recesión?
En una recesión económica la actividad cae y la demanda disminuye, lo que suele reducir la inflación. En la estanflación, en cambio, la economía se estanca mientras los precios siguen subiendo.
¿Qué provoca la estanflación?
Las causas más habituales incluyen crisis energéticas, encarecimiento de materias primas, interrupciones en las cadenas de suministro o conflictos geopolíticos que afectan a los costes de producción.
¿Cómo pueden los bancos centrales combatir la estanflación?
Los bancos centrales suelen recurrir a herramientas de política monetaria como la subida de tipos de interés para controlar la inflación, intentando al mismo tiempo evitar un impacto excesivo en el crecimiento económico.