BBVA lanza un monográfico sobre la huella hídrica: cada español consume más de 6.700 litros al día
El agua que una persona requiere a diario incluye no sólo la que bebe o emplea para ducharse, sino también la necesaria para producir los alimentos, la ropa o los dispositivos tecnológicos que utiliza. Según la Water Footprint Network, en España se consumen más de 6.700 litros de agua al día por persona. Consciente de la magnitud de este desafío, BBVA presenta un nuevo monográfico que propone el recorrido de las tres etapas fundamentales para avanzar hacia una gestión más sostenible del recurso: calcular, reducir y regenerar el agua.
¡Suscríbete a nuestra 'newsletter' semanal de sostenibilidad!
Durante décadas, el consumo de agua se medía sólo por las extracciones directas de ríos o acuíferos. Sin embargo, este dato no reflejaba toda la realidad. Por ejemplo, producir una hamburguesa de ternera de 200 gramos requiere unos 3.000 litros de agua, una taza de té necesita 27 litros y un pantalón vaquero más de 8.000 litros, según datos de la ‘Water Footprint Network’.
El monográfico de BBVA explica cómo la huella hídrica —concepto desarrollado por la Universidad de Twente (Países Bajos) en 2002— permite medir de forma más precisa la presión real sobre el agua dulce a escala global. Además de cuantificar el consumo directo, tiene en cuenta el agua utilizada en toda la cadena de producción.
El documento detalla cómo calcularla a través de metodologías como el Manual de Evaluación de la Huella Hídrica de la ‘Water Footprint Network’ o la norma internacional ISO 14046, que analiza los impactos ambientales asociados al consumo de agua. Estas herramientas permiten identificar los puntos críticos de consumo y la procedencia de los recursos hídricos, clave para diseñar estrategias de gestión sostenible.
Reducir y optimizar: de la medición a las acciones concretas
Calcular la huella hídrica es sólo el primer paso para contribuir a la reducción del consumo de agua. El objetivo final, recogen los expertos en este monográfico, es traducir los datos en acciones tangibles que mejoren la eficiencia hídrica y permitan reducir el consumo.
Entre las medidas destacadas se incluyen la reutilización y recirculación del agua en procesos industriales mediante sistemas cerrados, que permiten recuperar hasta el 90% del agua empleada; el tratamiento y la depuración de aguas residuales para reducir la huella hídrica gris y devolver al entorno agua de mayor calidad; la captación de aguas pluviales y el uso de aguas grises tratadas para riego o refrigeración, lo que disminuye la presión sobre los acuíferos; así como la implantación de riego por goteo y sensores de humedad en la agricultura.
A nivel doméstico, la publicación destaca acciones cotidianas sencillas que pueden generar un ahorro significativo de agua. Entre ellas, sustituir la bañera por la ducha, lo que permite ahorrar hasta 250 litros en cada uso. También señala que utilizar el lavavajillas en lugar de lavar los platos a mano puede suponer un ahorro de unos 6.000 litros de agua al año, cifra que puede incrementarse en otros 1.000 litros anuales si se evita aclarar los platos antes de introducirlos en el electrodoméstico, según datos de WWF.
Regenerar el agua, hacia un nuevo modelo
Cuando no es posible reducir más el consumo, entra en juego la regeneración. Esto supone devolver al medio natural el equivalente —o más— del agua utilizada. En este punto, el monográfico presenta ejemplos reales de proyectos que están transformando la gestión hídrica en distintas regiones del mundo.
En este contexto, se presentan ejemplos de proyectos que están transformando la gestión hídrica en distintas regiones del mundo. Entre ellos, el humedal artificial de Vila de Suso (Galicia, España), impulsado por Act4Water, Viaqua, Hijos de Rivera y el Concello de Betanzos, que limpia el agua del embalse de Abegondo-Cecebre y genera 297 créditos de agua positiva, equivalentes a 297.000 metros cúbicos de agua mejorada al año. También destaca el programa ‘Siembra y Cosecha de Agua’, en Perú, que ha construido más de 130 qochas —pequeños diques de captación de agua de lluvia— y beneficia a más de 38.000 personas, garantizando un acceso más estable al agua y reforzando la agricultura familiar. Asimismo, el monográfico recoge la restauración de las lagunas de Doñana, que ha permitido recuperar tres humedales históricos y generar 1,5 millones de metros cúbicos de agua regenerada anualmente, contribuyendo a la preservación del ecosistema y la biodiversidad.
El monográfico también destaca el papel de los créditos de agua positiva (CAPs), un sistema pionero que permite cuantificar el impacto de los proyectos de regeneración hídrica. Cada crédito equivale a 1.000 metros cúbicos de agua cuya disponibilidad o calidad ha sido mejorada, garantizando una trazabilidad certificada.
El nuevo monográfico de BBVA plantea que sólo un cambio cultural —basado en la ciencia, la innovación y la colaboración— permitirá afrontar los retos del agua en un contexto de cambio climático, crecimiento demográfico y desigualdad en el acceso.
Descubre todos los monográficos sobre sostenibilidad de BBVA
Con esta publicación, BBVA suma un número más –y ya son 20– a los monográficos especializados en sostenibilidad, publicaciones de descarga gratuita. Entre las temáticas que se han abordado, destacan el desperdicio alimentario, las ‘cleantech’, las infraestructuras inclusivas o el emprendimiento social.
Una iniciativa que reafirma la apuesta del banco con la divulgación de conocimiento y con el impulso de una acción colectiva hacia un futuro más verde, justo e inclusivo.