Garanti BBVA celebra dos décadas de acompañamiento a las mujeres emprendedoras en Turquía
Desde 2005, el programa de Garanti BBVA ha ampliado el acceso a financiación de mujeres emprendedoras, más de 5.000 millones de euros en los últimos cinco años, y ha redefinido el papel del banco para impulsar su éxito empresarial a largo plazo. El proyecto se creó para atender a un segmento poco cubierto en Turquía y se ha consolidado como un modelo capaz de generar impacto medible y valor para el negocio.
“Empoderar a las mujeres emprendedoras no es solo una cuestión de responsabilidad social: es una prioridad de negocio y una inversión estratégica para impulsar un crecimiento económico verdaderamente inclusivo”, afirma Selin Öz, responsable de Banca de Emprendimiento en Garanti BBVA. Lo que comenzó hace 20 años como un esfuerzo pionero para atender a un segmento poco cubierto en Turquía se ha convertido en un modelo capaz de generar impacto medible y valor para el negocio.
Actualmente el país se encuentra entre las 20 economías más grandes del mundo, sin embargo durante décadas uno de sus principales motores de desarrollo ha estado infrautilizado: las mujeres representan el 49,8% de la población, pero su tasa de participación en la fuerza laboral es de apenas el 34,3%, muy por debajo del promedio de la OCDE (63%).
“Conscientes de ello, Garanti BBVA actuó en 2005 con la visión de convertirse en el banco de referencia para las mujeres emprendedoras. Nuestro objetivo fue reducir esta brecha no solo ampliando el acceso a la financiación, sino redefiniendo el papel que puede desempeñar un banco para impulsar el éxito empresarial a largo plazo”, explica Öz.
Diseñar un modelo específico para un nuevo segmento de negocio
Desde el inicio, el banco estableció una definición precisa de mujer emprendedora: se consideran como tales las empresas en las que las mujeres poseen más del 50% de la participación accionarial, así como las profesionales y empresarias individuales. Esta clasificación permitió recopilar datos desagregados por género, hacer seguimiento del desempeño, medir el impacto y, en definitiva, gestionar este segmento con el mismo rigor que cualquier otra línea de negocio.
Esta claridad ha sido fundamental para desarrollar una propuesta de valor a medida, capaz de responder a las necesidades específicas de este colectivo en cada etapa de su ciclo de vida empresarial. El modelo de acompañamiento se articula en torno a cuatro pilares, que reflejan las principales barreras identificadas:
- Acceso a la financiación: préstamos a medida, mejores condiciones y políticas de crédito neutras en materia de género. El banco ha canalizado más de 5.000 millones de euros en los últimos cinco años, de ellos 2.500 solo en 2025.
- Educación y formación: programas como la Women Entrepreneurs Academy, desarrollada junto a la Universidad de Boğaziçi han atraído a 6.000 graduadas en 30 ciudades en 50 formaciones impartidas desde su creación en 2012.
- Impulso y visibilidad: el Women Entrepreneurs Award ha recibido más de 48.000 candidaturas desde su lanzamiento en 2007.
- Acceso a nuevos mercados: apoyo para que las mujeres escalen sus negocios más allá de sus fronteras locales mediante herramientas digitales y conexiones dentro del ecosistema, como la plataforma digital ‘Women in Trade’ que cuenta con 2.000 mujeres emprendedoras registradas.
Lo que comenzó como un programa centrado en el acceso a la financiación ha evolucionado hasta convertirse en una plataforma de acompañamiento integral, basada en datos y alimentada por el aprendizaje continuo sobre el terreno.
Un compromiso que se ha convertido en referente en Turquía, reconocido por instituciones como IFC, EBRD y Naciones Unidas, y estudiado como modelo para otras organizaciones. “Pero, más importante aún, es un movimiento que nació desde dentro, impulsado por una cultura corporativa que combina una visión estratégica desde la alta dirección con la energía y el compromiso del equipo sobre el terreno. Los gestores de relación en las sucursales nominan y animan activamente a mujeres emprendedoras a participar en los concursos. Las emprendedoras que avanzan se convierten en mentoras de otras. El conocimiento se transmite, como una luz que pasa de una vela a otra”, comenta la responsable de Banca de Emprendimiento del banco.
El impacto: del propósito social al valor para el negocio
“En un mundo que afronta desafíos convergentes —cambio climático, desigualdad y disrupción tecnológica— la financiación inclusiva con perspectiva de género es más que un imperativo moral: es una palanca de resiliencia”, señala Selin Öz. El programa para mujeres emprendedoras refuerza el marco de Finanzas Sostenibles de Garanti BBVA, donde la inclusión social y el empoderamiento económico son elementos fundamentales del modelo de creación de valor de la entidad. “Empoderar a las mujeres ya no es solo lo correcto. Es lo inteligente: para el crecimiento económico, el desarrollo inclusivo y la sostenibilidad del negocio”.