La igualdad de género podría hacer crecer más de un 20% el PIB mundial
La 70 Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) celebrada en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York ha advertido sobre las "barreras invisibles" y las leyes discriminatorias que retrasarán la igualdad económica de las mujeres casi 300 años. Los datos de desempeño de la Fundación Microfinanzas (FMBBVA), que ha participado en la jornada como entidad de referencia en inclusión financiera, desmienten los prejuicios sobre el riesgo financiero: entre los emprendedores a los que atiende, las mujeres representan un 70% de los que abandonan la pobreza, y sus negocios crecen al mismo ritmo que los de los hombres.
En la Comisión se han puesto sobre la mesa realidades que demuestran que, a pesar de los avances, ningún país ha conseguido cerrar las brechas entre hombres y mujeres. Aún persisten leyes y prácticas sociales discriminatorias que frenan su progreso y que afectan a cuestiones vitales como el acceso a la propiedad, al mercado laboral o a emprender un negocio. Así lo señala ONU Mujeres, que asegura que las "barreras invisibles" impedirán la igualdad económica durante 286 años. Actualmente, solo el 4% de las mujeres del mundo vive en países que ofrecen una igualdad legal casi plena, según el Banco Mundial.
En América Latina, un 8,3% de las mujeres siguen rezagadas en la titularidad de una cuenta bancaria (el 73% frente al 81% de los hombres, señala el Global Findex 2025), lo que demuestra que muchas deben aún buscar la aprobación de sus maridos o familiares varones para tomar decisiones financieras importantes.
Líderes internacionales analizan las claves para la igualdad de género en la ONU | #CSW70 - Fundación Microfinanzas BBVA
Durante el acto organizado por la FMBBVA, en el que intervinieron los responsables de algunas de las instituciones líderes mundiales de desarrollo, Michelle Muschett, subsecretaria general de las Naciones Unidas y directora de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe (PNUD), recalcó la importancia de generar consensos e instituciones eficaces para romper sesgos y normas sociales que restringen oportunidades y libertades de las mujeres.
“Nueve de cada diez personas tienen al menos un sesgo basado en el género. El primer paso es reconocer que más de la mitad de la población cree que los hombres son mejores líderes que las mujeres. Ese es un hecho que tiene una correlación directa en cómo gestionamos nuestras instituciones, nuestros mercados laborales, y cómo tomamos nuestras decisiones de política pública. Todo ello crea un círculo vicioso que genera menos oportunidades, menos ingresos y perpetúa la pobreza”, señaló Muschett.
Ante este escenario, las soluciones innovadoras en inclusión financiera son una herramienta clave. Javier M. Flores, director general de la FMBBVA, subrayó la importancia de eliminar las numerosas restricciones sociales y legales basadas en el género que aún impiden a las mujeres acceder a un empleo o montar un negocio. Siete de cada diez emprendedores con los que trabaja la entidad que salen de la pobreza son mujeres.
“En República Dominicana concedemos créditos a mujeres rurales sin exigir la titularidad de la tierra (a menudo en manos de hombres) y, como señala el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), somos la única entidad que aprueba mayores montos a las mujeres y con las mismas condiciones de interés y plazo. En Perú contamos con un crédito digital que no requiere la firma del cónyuge”, destacó Flores.
Todos los expertos coinciden en que las mujeres asumen de forma desproporcionada los cuidados en el hogar, lo que limita su potencial de crecimiento en el mercado laboral. Para cerrar estas brechas de género, Gloria Reyes, ministra de la Mujer de República Dominicana, habló de la necesidad de sumar esfuerzos entre las diferentes administraciones. “Debemos promover una verdadera articulación entre el estado y el sector privado y financiero para conseguir la inclusión real de las mujeres”.
Una premisa compartida por Bibiana Aido, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, que añadió: “Cuando hablamos de pobreza y autonomía, tenemos millones de mujeres en pobreza extrema, brechas persistentes, y eso requiere acción e inversión urgentes”.
Elsa, emprendedora de la FMBBVA, referente para otras mujeres
El acto también contó con el testimonio de mujeres que cada día superan los estereotipos de género en sus comunidades. La emprendedora dominicana Elsa María Gómez explicó ante más de 500 personas en las Naciones Unidas cómo se ha convertido en un referente gracias a un negocio de demolición y venta de materiales de construcción reciclados: “es importante para mí porque soy mi propia jefa y decido cómo gastar mi tiempo”.
Elsa es una de las casi dos millones de emprendedoras a las que atiende la FMBBVA. Gracias a su negocio, ha pagado su carrera universitaria, la casa de su madre y la educación de sus hijos. Como ella, el 86% de las mujeres en América Latina opta por ser su propia jefa por necesidad, según el GEM 2024/2025 Women’s Entrepreneurship Report.
“Romper los sesgos no es solo un desafío social, es una responsabilidad del sector financiero: debemos diseñar soluciones que atiendan a la realidad de las mujeres y les permitan avanzar con autonomía y oportunidades reales”, apuntó Mercedes Canalda, presidenta ejecutiva de Banco Adopem, entidad dominicana de FMBBVA, que atiende a más de 540.000 emprendedoras. Como Elsa, salen adelante gracias a su esfuerzo y al acompañamiento y acceso a digitalización y a servicios financieros y no financieros (ahorro, microseguros de vida o capacitación) diseñados para que las emprendedoras vulnerables puedan progresar y salir de la pobreza.
En América Latina, el 25% de las mujeres no cuenta con ingresos monetarios propios, una cifra que contrasta drásticamente con el 10% de los hombres, según el Observatorio de Igualdad de Género de la CEPAL. Terence Gallagher, jefe de Salud Financiera de BID Invest, compartió el estudio realizado junto a FMBBVA y Banco Adopem en el que se han analizado 170.000 créditos para visibilizar cómo las mujeres tienen un mejor comportamiento de pago que los hombres: “Con montos un 4% más altos, plazos más largos y las mismas tasas de interés, el comportamiento de pago fue exactamente el mismo y no había más riesgo”.
Para Ana Güezmes, directora de la División de Asuntos de Género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), hay que superar cuatro nudos de desigualdad, siendo especialmente importante la feminización de la pobreza. “Debemos acabar con la pobreza y la desigualdad económica, erradicar la división sexual del trabajo, promover una mayor participación en el ámbito económico y político, y generar una base sin discriminación y violencia”. Por cada 100 hombres que viven en pobreza, hay 120 mujeres que la sufren en la región, y además, carecen de los mecanismos y recursos necesarios para salir de ella.
Acelerar las medidas de paridad, y poner fin a las normas sociales discriminatorias y los sesgos de género, no es sólo un imperativo moral, sino una pieza estabilizadora para las economías y un motor de desarrollo, que podría hacer crecer más de un 20% el PIB a nivel global, según datos del BID.