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COP31 06 nov 2026

Mahmut Akten: "La COP31 es una oportunidad para impulsar la transformación energética de Turquía”

El próximo lunes 9 de noviembre arranca en Antalya (Turquía) la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31). Para Mahmut Akten, Country Manager de BBVA en Turquía, la cumbre representa una oportunidad para atraer inversión internacional y acelerar la transición energética del país. En esta entrevista, Akten destaca el papel del sector financiero para convertir las oportunidades en proyectos concretos y subraya que «el legado duradero de la COP31 serán las inversiones que se materialicen después de la cumbre».

P:¿Por qué es importante para Turquía y para la región acoger la COP31? ¿Qué papel puede desempeñar el sector financiero?

R: Acoger la COP31 es una oportunidad para impulsar la transformación energética de Turquía para dar a conocer a escala mundial su potencial de inversión a largo plazo y sus prioridades de transición sostenible.

Estamos entrando en una nueva fase de la agenda climática mundial. Los objetivos y los compromisos siguen siendo fundamentales, pero el foco se está desplazando cada vez más hacia su ejecución. Dado que Turquía cuenta con importantes oportunidades de inversión en energía, industria e infraestructuras, creemos que la COP31 puede contribuir a conectar estas oportunidades con capital, tecnología y conocimiento especializado internacionales, impulsando así la inversión en toda la región.

Aquí es donde considero que el sector financiero tiene un papel importante que desempeñar. Los bancos pueden ayudar a convertir las oportunidades en proyectos financiables mediante la estructuración de la financiación, la gestión de riesgos, el asesoramiento y la movilización de distintas fuentes de capital.

En Garanti BBVA, aspiramos a combinar nuestro profundo conocimiento del mercado local con las capacidades globales de BBVA para ayudar a las empresas a hacer realidad sus inversiones en transición.

P: La electrificación es uno de los temas clave de la COP31. En el caso de Turquía, ¿qué inversiones cree que cobrarán mayor importancia en los próximos años?

R: La electrificación no es solo una cuestión de transición energética; también es una prioridad industrial, de infraestructuras y de competitividad. En Turquía, además de las inversiones en energías renovables, debemos acelerar la modernización de las redes eléctricas, el almacenamiento de energía, la movilidad eléctrica y las inversiones que permitan a la industria utilizar energía limpia.

Para conseguirlo, contar con estructuras de financiación adecuadas es tan importante como la propia tecnología. Serán necesarios nuevos modelos de inversión, mecanismos de reparto de riesgos y capital a largo plazo. En Garanti BBVA, trabajamos estrechamente con nuestros clientes para comprender sus planes de transición hacia una economía baja en carbono y desarrollamos soluciones de financiación adaptadas a sus necesidades de inversión.

Estas inversiones serán fundamentales para reforzar la resiliencia energética y la competitividad a largo plazo de Turquía.

P: ¿Qué sectores de Turquía tienen mayor potencial para acelerar la transición energética y atraer inversiones? ¿A qué retos se enfrentan las empresas?

R: Las oportunidades son considerables, especialmente en energías renovables, redes eléctricas y almacenamiento de energía, así como en la modernización y descarbonización de la producción industrial. No se trata de prioridades independientes. Contar con infraestructuras energéticas fiables, procesos productivos más eficientes y acceso a electricidad más limpia contribuye a reforzar la competitividad de las empresas a largo plazo.

Para las empresas, la justificación de estas inversiones es cada vez más práctica: reducir los costes energéticos, mejorar la eficiencia y mantener su competitividad en los mercados internacionales, especialmente a medida que los requisitos de sostenibilidad adquieren mayor importancia en las cadenas de suministro globales. El principal reto consiste en transformar estas necesidades en proyectos viables, sobre todo cuando los costes iniciales son elevados y se requieren estructuras de financiación a largo plazo o mecanismos de reparto de riesgos. Aquí es donde el sector financiero desempeña un papel fundamental, no solo proporcionando financiación, sino también ayudando a las empresas a afrontar su transición y estructurar sus inversiones.

Un ejemplo es la financiación estructurada por el Grupo BBVA para la inversión de Aksa Enerji en energía eólica y almacenamiento en Mersin: una línea de financiación de 124 millones de dólares, a 12 años, respaldada por una garantía de Sinosure. Esta operación ilustra cómo unas estructuras adecuadas de financiación y reparto de riesgos pueden facilitar inversiones energéticas complejas. Creemos que ampliar este tipo de soluciones será esencial en los próximos años.

Mahmut Akten, Country Manager de BBVA en Turquía.

P: ¿Cómo están influyendo las nuevas exigencias sobre emisiones de carbono en las decisiones empresariales de los exportadores turcos, especialmente en su comercio con Europa?

R: Los requisitos comerciales relacionados con el carbono se están convirtiendo en una cuestión empresarial y de competitividad. Para Turquía, dados sus estrechos vínculos comerciales con Europa, esta transición es especialmente importante. Las empresas necesitan comprender cómo pueden afectar estos requisitos sobre emisiones a sus costes, procesos productivos y futuros planes de inversión. Esto resulta especialmente relevante para las industrias intensivas en carbono que exportan a la Unión Europea. Al mismo tiempo, creemos que las empresas que adopten un enfoque proactivo hacia la descarbonización estarán mejor posicionadas para reforzar su competitividad a largo plazo.

Nuestro trabajo con Medcem Cement Group ofrece un ejemplo concreto. Garanti BBVA desarrolló una solución de cobertura financiera que permite a la empresa fijar el precio de una parte de sus futuras obligaciones de adquisición de certificados del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la UE correspondientes a 2027. Este nuevo producto contribuye a aportar mayor previsibilidad a una parte de los futuros costes de la empresa relacionados con el carbono.

Es importante distinguir entre gestionar el riesgo asociado al precio del carbono y reducir las emisiones. Las empresas necesitan ambas cosas: herramientas financieras para gestionar los riesgos emergentes e inversiones que mejoren la eficiencia y reduzcan la intensidad de emisiones de la producción.

P: ¿Qué papel diferencial puede desempeñar Garanti BBVA durante la celebración de la COP31 en Turquía?

R: Acoger la COP31 brinda a Turquía una gran oportunidad para mostrar su potencial de transición y conectar sus prioridades de inversión con el conocimiento especializado y las fuentes de capital internacionales. Nuestra contribución consiste en ayudar a que esa conexión se materialice y en transformar esta atención mundial en proyectos concretos de mitigación y adaptación al cambio climático, así como en inversiones a largo plazo.

Garanti BBVA combina relaciones consolidadas con las empresas de Turquía, un profundo conocimiento de sus retos y necesidades de transformación, y la red internacional y las capacidades de financiación del Grupo BBVA. También colaboramos con socios e instituciones internacionales en estructuras de financiación y reparto de riesgos que pueden respaldar proyectos a largo plazo. Esta combinación de conocimiento local y capacidades globales nos sitúa en una posición privilegiada para actuar como puente entre el capital internacional y la transformación energética de Turquía.

Queremos aprovechar la cumbre para fomentar un diálogo significativo entre empresas, responsables políticos, inversores y entidades financieras. El verdadero valor procederá de las colaboraciones e inversiones que continúen mucho después del evento.

P: ¿Qué operaciones recientes demuestran mejor el apoyo de Garanti BBVA a la transformación de la economía turca?

R: Nuestra ambición no consiste únicamente en aumentar los volúmenes de financiación sostenible, sino en apoyar inversiones con un propósito claro en la economía real. Al cierre del tercer trimestre de 2026, Garanti BBVA había alcanzado aproximadamente TRY 1,9 billones (Lira turca)¹ en financiación sostenible. Sin embargo, para nosotros no solo importa la magnitud de la financiación, sino también el impacto tangible que genera para nuestros clientes y para la economía.

El proyecto de energía eólica y almacenamiento de Aksa Enerji es un ejemplo de cómo la financiación a largo plazo adaptada a las necesidades de cada proyecto puede respaldar nuevas infraestructuras energéticas. Otro ejemplo es nuestro trabajo con Medcem, que demuestra que ayudar a las empresas a afrontar la transición también implica desarrollar soluciones innovadoras para gestionar nuevos riesgos financieros asociados a la regulación sobre el carbono. En ambos casos, respondemos a necesidades empresariales específicas con soluciones que favorecen la competitividad a largo plazo.

Estos ejemplos responden a necesidades diferentes. Uno facilita la inversión en el sistema energético; el otro aporta mayor previsibilidad a la planificación de costes de una empresa. Ambos reflejan nuestro enfoque de combinar la experiencia en financiación de la transición con un conocimiento detallado de los negocios de nuestros clientes.

P: Antalya afronta presiones relacionadas con el cambio climático, entre ellas las que afectan a los recursos hídricos. ¿Qué importancia tienen la adaptación y la resiliencia, y dónde identifica oportunidades de inversión?

R: La adaptación debe formar parte integral del debate, junto con la reducción de emisiones. El cambio climático también exige reforzar nuestra capacidad para responder a los impactos que ya estamos experimentando. Para una región como Antalya, donde el turismo, la agricultura y el desarrollo urbano dependen de infraestructuras resilientes y de una gestión eficaz del agua, esta realidad es especialmente tangible. Por tanto, proteger los recursos hídricos y reforzar la resiliencia climática son aspectos esenciales para el desarrollo económico a largo plazo de la región.

En toda Turquía existen oportunidades en ámbitos como las infraestructuras hídricas más eficientes, la prevención de inundaciones, el refuerzo de las infraestructuras críticas y las inversiones que ayuden a la agricultura a adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes. Estas necesidades requieren estructuras de financiación adecuadas para proyectos cuyos beneficios suelen materializarse a largo plazo.

Garanti BBVA ha emitido un bono sostenible de 30 millones de dólares, con un plazo de 371 días, centrado en la adaptación y la resiliencia. La financiación se destina a ámbitos como las infraestructuras hídricas, la prevención de inundaciones, la transformación urbana resiliente, los sistemas de alerta temprana y el refuerzo de las infraestructuras críticas.

¹ 34. 14 millones de euros (1 EUR = 55,6596 TRY a 30 de septiembre de 2026)