Sector vitivinícola en España y América Latina: claves de su liderazgo global
El sector vitivinícola en España y América Latina lidera la exportación mundial de vino. También impulsa la sostenibilidad, refuerza la identidad cultural y dinamiza el desarrollo económico en regiones clave. Solo en España, se exportan vinos a más de 180 países.
Más allá de su impacto económico, la viticultura representa tradición, patrimonio y paisaje. A través de las denominaciones de origen y las rutas enoturísticas, el sector promueve el desarrollo rural y la innovación agrícola. También la proyección internacional de sus territorios. Así, el vino no solo genera riqueza, sino que construye cohesión social, identidad local y resiliencia frente a desafíos globales.
Economía del vino en España: empleo, exportación y viñedo ecológico
El sector vitivinícola es uno de los pilares económicos de España. Representa cerca del 2% del PIB, proporciona más de 360.000 empleos y juega un papel crucial en la economía rural. De acuerdo con la Federación Española del Vino (FEV), el país produjo más de 32 millones de hectolitros en 2023.
“España está llena de pequeñas bodegas en diferentes regiones y creo que esto es precisamente lo que le otorga al sector su singularidad y su importancia”, señala José Luis Benítez, ingeniero agrónomo por la Universidad Politécnica de Madrid y director general de la federación.
España es, además, el primer exportador mundial en volumen y el tercero en valor. Sus vinos se venden en 180 países de todo el mundo, sobre todo en Alemania, EE.UU., Reino Unido y Francia. En 2023, el país contaba con casi 4.000 bodegas exportadoras.
Además, en España, por ejemplo, la superficie de viñedo ecológico ha registrado un importante crecimiento durante los últimos años. De acuerdo con la Interprofesional del Vino, en 2024 el país contaba con 142.100 hectáreas de viñedo ecológico para vinificación, el equivalente al 15,3% de la superficie total de viñedo del territorio.
Vino en Chile: sostenibilidad, tradición y liderazgo mundial en exportación
Chile se presenta como el principal productor de América Latina en la actualidad y también como un importante exportador. De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se trata de uno de los países más dinámicos en el comercio internacional de vino y del cuarto exportador más importante del mundo.
En 2023, la superficie nacional de vides dedicadas a la producción de vino alcanzaba las 124.000 hectáreas. En ese mismo año, las exportaciones de vinos y mostos alcanzaron los 772 millones de litros y un valor de más de 1.600 millones de dólares.
“En términos económicos, el vino es una de las principales exportaciones agrícolas chilenas y genera millones de dólares de ingresos anuales. Además, forma parte de la identidad nacional y es la raíz de tradiciones que giran alrededor de las fiestas de la vendimia y de la gastronomía, que impulsan cada vez más el desarrollo local y el enoturismo”, señala Patricio Parra, gerente general del Consorcio I+D Vinos de Chile.
Sector vitivinícola en Argentina y México: crecimiento e impacto regional
Se calcula que Argentina es el séptimo mayor productor de vino del mundo y el segundo de América del Sur, solo por detrás de Chile. En 2024, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), la producción de vino argentino registró una recuperación y alcanzó los 10,8 millones de hectolitros.
México es otro de los países latinoamericanos con un sector vitivinícola potente, capaz de generar más de 500.000 empleos directos en la actividad primaria de cultivo de la vid y otros 10.000 puestos indirectos. En 2022, contaba con una superficie sembrada de 36.000 hectáreas y produjo casi 40 millones de litros de vino.
Con tradición e innovación, el vino proyecta a España y América Latina como referentes mundiales de desarrollo sostenible. Ambos territorios siguen consolidando su liderazgo global gracias a un sector que combina tradición, sostenibilidad e innovación, y que aporta valor económico y cultural a sus regiones.