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BBVA world 10 may 2018

Boca bordó la estrella 67 en su escudo y los hinchas solo piensan en festejar

Las imágenes hablan… Guillermo Barros Schelotto vive los últimos segundos del partido sentado pero con la mente volando a mil kilómetros por hora… los suplentes y los jugadores que fueron reemplazados, con Carlos Tévez como abanderado, se comen los restos de uñas que les quedan en las manos parados al borde del campo de juego… dentro de la cancha.

El equipo no puede disimular la tensión y trata de que la pelota vuele hasta la Luna con tal de que pase el tiempo para que el partido se termine… en uno de los palcos del estadio, el presidente Daniel Angelici lanza un suspiro liberador… el árbitro señala el final, decreta el 2 a 2 entre Boca y Gimnasia, y habilita el festejo esperado del campeón de la primera edición de la Superliga Argentina de Fútbol 2017/18, en una húmeda noche de mayo,de la ciudad de La Plata.

A la hora de los festejos puede resultar antipático hacer análisis demasiado profundos y, sobre todo, condenatorios. Seguramente, a los hinchas de Boca, a esta hora, les importe poco recordar las críticas que recibió -y que ellos mismos le hicieron- el arquero Agustín Rossi; lo poco confiable que se mostró la defensa durante muchos partidos; el poco juego que generó un mediocampo que sufrió las lesiones de varios de los titulares y que obligaron a ensayos permanentes; y las dudas que hubo en el ataque entre que Pipa Benedetto quedó marginado por su rodilla y  Wanchope Abila se consolidó como el reemplazo adecuado.

Por otro lado, y sin dejar de apoyarse en el análisis frío, los números del campeón resultan inapelables. A falta de una fecha, Boca fue el equipo que más partidos ganó (18) y el que menos empató (3) en todo el torneo. Solo San Lorenzo (4) perdió menos encuentros que el Xeneize, que cayó en cinco oportunidades. Además, los de Barros Schelotto tuvieron el ataque más efectivo (47 goles a favor) y, por lejos, la mejor diferencia entre tantos convertidos y recibidos: 28.

Los jugadores festejan en La Bombonera

Los jugadores festejan el Bicampeonato en el campo de La Bombonera.

En cuanto a la figura del campeón, sin dudas, Cristian Pavón terminó convirtiéndose en el jugador símbolo del torneo. Tan así fue que el delantero tiene prácticamente garantizado un lugar en el plantel de la Selección Argentina que disputará el Mundial de Rusia, dentro de poco más de un mes.

El número 7 fue clave en muchísimos de los goles del equipo como encargado de alimentar a quienes se encargaron de las definiciones, y pasó de ser un desequilibrado al que le costaba cerrar las jugadas a ser el responsable de desequilibrar a las defensas rivales a fuerza de velocidad, gambeta y precisión.

Un párrafo aparte merece Carlos Tévez, quien volvió a Boca para la segunda parte del torneo, luego de haber pasado casi un año en China, alejado de la alta competencia. Se lo notó extrañamente desconectado, con poco peso en los partidos que disputó y sin siquiera generar el vínculo clásico con los hinchas. Nadie olvida todo lo que Carlitos le dio a Boca pero en la foto del campeón está lejos de tener un lugar protagónico.

Los números de Boca Juniors SAF 2017/18

Estadísticas de Boca Juniors, SAF 2017/18.

El Boca bicampeón, sin dudas, fue un equipo de rachas. Así, comenzó el torneo enhebrando ocho triunfos seguidos, incluido uno en el Monumental, en el Superclásico contra River, hasta que perdió dos seguidos, con Racing y Central. Enseguida sumó otros siete sin perder, con seis victorias y un empate. Pero en poco más de un mes, perdió tres de seis, y en ese momento los fantasmas asustaron a todos.

Del partido de la consagración quedan las imágenes relatadas en el comienzo. También las sensaciones que dejó un encuentro que se vivió en estado de tensión permanente. Que se abrió con una brillante definición de Pablo Pérez y que se selló con una corajeada de Wanchope Abila. La cancha pesadísima, la vergüenza deportiva de Gimnasia y los nervios colaboraron para que la tarde noche fuera densa. El desahogo del final marcó el inicio de la celebración.

Todavía resuenan los ecos de los festejos de una larguísima noche de miércoles (y madrugada de jueves) en una Bombonera repleta que recibió a los bicampeones del fútbol argentino. No faltaron las canciones dedicándole el título a River ni los fuegos artificiales. La marea azul y amarilla vibró, bailó, sonó y se fue a dormir con una sonrisa, abrazada a una nueva estrella y pensando en la próxima. Porque Boca es tan grande que no se pone límites a la hora de soñar.

Fotos de portada y galería de imágenes gentileza del Departamento de Prensa de Boca Juniors.

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