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Colombia tiene un nuevo acuerdo de paz

El Gobierno colombiano y las Farc anunciaron un nuevo acuerdo de paz, que incorporaría buena parte de las observaciones que habrían hecho, en estos 40 días, los líderes del No tras imponerse por un 50,23% (6.424.385 votos) frente al 49,76 % (6.363.989 votos), en el plebiscito del pasado 2 de octubre.

El presidente, Juan Manuel Santos, en una alocución televisada, afirmó que durante los últimos días se recibieron más de 500 propuestas de diversos sectores, que se agruparon en 57 temas que se discutieron con las Farc.

Los ajustes incorporados al nuevo acuerdo incluyen temas como la justicia transicional y la precisión de la restricción de la libertad para quienes confiesen y colaboren abiertamente con la justicia.

No obstante, la participación en política, que fue uno de los temas más polémicos del anterior acuerdo, se mantiene y se realizan precisiones acerca de la definición de enfoque de género, otro de los ítems polémicos del primer documento firmado con el grupo guerrillero.

Así mismo, se establece que la Corte Constitucional será una segunda instancia en el caso del Tribunal Especial para la Paz.

“Deseo hacer una confesión personal: dije que el acuerdo del 26 de septiembre era el mejor acuerdo posible, aunque era también susceptible de críticas. Hoy con humildad reconozco que este acuerdo es mejor en cuanto resuelve muchas de esas críticas e insatisfacciones. Su aceptación no va a ser unánime; como tampoco lo fue en el primer acuerdo. Pero esperamos que la base de apoyo que recoja lo haga más sólido”, afirmó, Humberto De la Calle, jefe de la delegación nacional.

“Este acuerdo, renovado, ajustado, precisado y aclarado debe unirnos, no dividirnos

Los puntos clave del nuevo acuerdo

Justicia
No habrá cárcel para los que confiesen y colaboren plenamente, pero quienes reciban ese beneficio solo podrán moverse en áreas cuya extensión no será superior a la de las zonas veredales acordadas para la desmovilización.

De esta manera, la salida de los condenados por la Justicia Especial para la Paz deberá contar con una autorización.

Las penas se mantienen -hasta 20 años de prisión efectiva para quienes no colaboren y reparen- y se aplican por igual a guerrilleros, militares y agentes del Estado responsables de crímenes en el conflicto y a civiles que fueron determinantes en la guerra. Las Farc, además, se comprometieron específicamente a reparar a las víctimas con sus fortunas ilegales, que hasta ahora habían negado.


Jurisdicción especial para la paz

La jurisdicción de paz era uno de los frentes más atacados del anterior pacto de paz. En el nuevo modelo acordado hay cambios fundamentales: por un lado, no habrá magistrados extranjeros, aunque sí la eventual participación de algunos expertos en los procesos en calidad de ‘amicus curiae’, expertos en asuntos penales y de justicia transicional que podrán dar concepto en algunos casos.

Además, la Corte Constitucional resolverá las tutelas que se entablen contra esta jurisdicción.
Así mismo, se estableció que la jurisdicción tendrá una duración específica. En el anterior acuerdo los asuntos de su competencia eran resueltos por magistrados ad hoc que quedaban en funciones latentes por un periodo indeterminado.

Participación en política
La elegibilidad se mantiene. Todos los miembros de las Farc, incluso los máximos jefes, pueden ser elegidos a pesar de que tengan condenas por delitos de lesa humanidad y de guerra.

Este es uno de los temas que mayor resistencia tienen entre los líderes del No.

No integración al bloque constitucional
A diferencia de lo establecido en el primer acuerdo, en el actual quedó establecido que el contenido de los acuerdos no será integrado al bloque de Constitucionalidad.

“Reconozco que este acuerdo es mejor en cuanto resuelve muchas de esas críticas e insatisfacciones

De esta manera, las partes admiten que lo negociado es susceptible de todos los controles que establece la democracia. Por un lado, la decisión libre y soberana del Congreso para llevar a cabo los cambios legislativos relacionados con el cumplimiento del acuerdo. Y por el otro, que la revisión de las Cortes, especialmente de la Constitucional, podrá introducir eventuales modificaciones, como sucedió en la década pasada con la Ley de Justicia y Paz, que le dio piso jurídico a la negociación con los paramilitares.

Conexidad del narcotráfico se revisará caso a caso.
El nuevo acuerdo establece un filtro para determinar, uno a uno, si un guerrillero puede recibir beneficios de indulto y amnistía incluso por narcotráfico, o negar ese beneficio.

Invito a todos los colombianos, a los promotores del Sí y del No, a que le demos una oportunidad a la paz con este nuevo acuerdo

El anterior documento establecía que la actividad del narcotráfico había sido conexa a la rebelión, pero ahora esa presunción desaparece y se crean nuevas herramientas para evitar que delincuentes comunes terminen beneficiados del proceso de paz.

“Este acuerdo, renovado, ajustado, precisado y aclarado debe unirnos, no dividirnos. Esa es mi invitación. A que nos unamos, así el acuerdo no satisfaga todas las aspiraciones de todos los sectores. Invito a todos los colombianos, a los promotores del Sí y del No, a que le demos una oportunidad a la paz con este nuevo acuerdo”, afirmó el presidente, Juan Manuel Santos.

Por su parte, el expresidente y senador, Álvaro Uribe, uno de los promotores del No, afirmó “he pedido al presidente de la República que los textos que anuncian de La Habana no tengan alcance definitivo, que sean puestos en conocimiento de los voceros del ‘No’ y las víctimas, quienes los estudiarán en breve tiempo y expondrán cualquier observación o solicitud de modificación en nueva reunión con el equipo negociador del Gobierno”, señaló Uribe Vélez.

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