BBVA Research sitúa la previsión del PIB de España en 2026 en el 2,6% y señala que la inflación podría tener impacto en el crecimiento a futuro
BBVA Research ha elevado la previsión de crecimiento del PIB de España al 2,6% en 2026, frente al 2,4% estimado en junio. Este impulso viene determinado por la fortaleza de la demanda interna, la inercia positiva del empleo y de las exportaciones de servicios. En la edición de octubre del informe Situación España, los economistas de BBVA prevén una moderación del crecimiento hasta el 2,1% el año que viene (sin variación respecto a la estimación anterior) y señalan que el encarecimiento de los costes energéticos y el endurecimiento de las condiciones financieras actuarán como vientos en contra, ralentizando el ritmo de expansión.
BBVA Research destaca en la publicación que la economía mundial ha mantenido su resiliencia, a pesar de las múltiples perturbaciones, que dan pocas señales de remitir. El crecimiento de las principales economías se mantiene robusto a pesar del lastre de algunos factores observados en los últimos meses, como son la prolongación de la guerra entre Estados Unidos e Irán y su impacto sobre los precios, el incremento de los tipos de interés por parte de los bancos centrales y los cambios en la política comercial de Estados Unidos. A favor del crecimiento han jugado la inversión relacionada con la inteligencia artificial (IA) y el esfuerzo de varios países por mejorar su seguridad, adoptando medidas frente a interrupciones en las cadenas de valor o impulsando el gasto en defensa.
Los economistas estiman que la continuación de las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz provocará que los precios de algunas materias primas clave se mantengan por encima de lo previsto durante los próximos meses. El escenario de BBVA Research contempla que los precios del petróleo se sostengan en niveles en torno a los 90 dólares por barril, en promedio, durante la última parte de este año y el inicio de 2027. A partir de entonces, se espera una moderación gradual, hasta alcanzar un precio promedio de 76 dólares por barril en 2027.
En este contexto, el servicio de estudios de BBVA ha elevado la previsión de crecimiento del PIB de la zona euro al 0,9% (frente al 0,7% anterior) y la mantiene en el 1,2% para 2027, gracias al buen comportamiento del consumo, las mejores perspectivas para la industria y la buena evolución de las exportaciones. La prolongación del escenario de precios de la energía más elevados implica mayor inflación (un 3% en 2026), aunque se prevé una moderación el próximo año, al 2,4%. Los economistas estiman que el Banco Central Europeo (BCE) incrementará el tipo de interés de la política monetaria en 25 puntos básicos en diciembre, hasta el 2,75 %, mientras que aumentos adicionales dependerán de la evolución de los datos.
En el caso de España, BBVA Research ha elevado la previsión de crecimiento este año hasta el 2,6% (frente al 2,4% anterior) y mantiene la de 2027 en el 2,1%. Ambas cifras suponen mantener un crecimiento por encima de la media de los últimos 30 años (2,1%). No obstante, los economistas señalan que el contexto de altos precios de los combustibles podría tener impacto en la inflación y el crecimiento. El incremento en el coste del petróleo y del gas podría restar entre 0,4 y 0,5 puntos porcentuales al aumento del PIB y sumar entre 0,8 y 0,9 puntos porcentuales a la inflación en España hasta finales de 2027. Sus previsiones apuntan a una inflación en España de 3,6% en 2026 y del 3,2% en 2027.
“Cuanto más se prolongue el alza de los costes energéticos, mayor será el impacto sobre la actividad”, apuntan. “Ante una perturbación transitoria, los hogares pueden amortiguar inicialmente la pérdida de poder adquisitivo reduciendo su tasa de ahorro o recurriendo al crédito, mientras que la política fiscal puede limitar temporalmente su impacto sobre las rentas y los costes. Sin embargo, la capacidad de estos mecanismos para sostener el gasto disminuye a medida que el shock se prolonga, lo que aumenta la probabilidad de que el ajuste termine trasladándose al consumo y la inversión”. Asimismo, el cambio en el escenario de tipos de interés podría tener un impacto negativo en el PIB de España de 0,3 puntos porcentuales en el crecimiento promedio de 2026 y 2027.
El consumo privado mantiene la fortaleza
Los economistas prevén que el consumo privado mostrará un crecimiento sólido en 2026 y 2027 (del 3,1% y del 2,2% respectivamente), apoyado por sus fundamentales, aunque moderará su avance como consecuencia del aumento de los precios y de los tipos de interés. A favor del consumo privado actúan factores como el crecimiento del empleo esperado (un 2,4% este año y un 2% el que viene), la reducción de la tasa de ahorro de las familias y el buen dinamismo de la riqueza, apuntalada por el ascenso del valor de los activos inmobiliarios.
Entretanto, el consumo público (+2,5% y + 2,4% en 2026 y 2027) continúa aportando al crecimiento de la demanda interna, apoyado por la remuneración de trabajadores y en un entorno donde se vuelve cada vez más difícil el cumplimiento de las reglas fiscales. Los economistas destacan que la política fiscal en general sigue siendo moderadamente expansiva en un entorno de crecimiento económico, lo que ralentiza la mejora del déficit público (estimado en el 2,7% del PIB en 2026 y el 2,4% en 2027).
BBVA Research estima que las exportaciones de bienes caerán en 2026 un 0,6%, en buena parte por el incremento en costes y por la falta de aceleración de la economía europea, aunque se espera una recuperación durante 2027 con un avance del 2,1%. Por su parte, las exportaciones de servicios continúan mostrando avances por encima del PIB (con previsiones de crecimiento del 6,7% en 2026 y 4,2% en 2027). Desde finales de 2019, esta partida ha aumentado casi un 54% y se prevé que mantenga un dinamismo más elevado que el del resto de componentes de la demanda. La formación bruta de capital fijo muestra un avance heterogéneo, donde la adquisición de maquinaria y equipo, con crecimientos del 3,8% y 3,0% en 2026 y 2027 respectivamente, parece sostenerse mejor, mientras que la construcción podría acelerarse hacia el siguiente año (2,8% y 3,7%).
Principales sesgos sobre el escenario
BBVA Research observa que el entorno internacional continuará siendo el principal foco de incertidumbre para la economía española, con los riesgos concentrados sobre una inflación y unos tipos de interés al alza. A esto se pueden añadir perturbaciones climáticas, conflictos geopolíticos en otras zonas del planeta, episodios adicionales de proteccionismo entre las principales economías o el efecto de tendencias estructurales en los mercados de trabajo como el envejecimiento de la población. La respuesta de los bancos centrales ante eventos de mayor inflación puede llevar a turbulencias en los mercados de deuda, tanto privada como pública.
Por otro lado, el fuerte crecimiento en la inversión en el desarrollo y adopción de la IA puede llevar a incrementos en la productividad y tener un efecto multiplicador sobre la formación bruta de capital a nivel mundial. Esto incluso podría venir acompañado por una presión a la baja sobre los precios, como consecuencia de las mejoras en eficiencia.