Cómo los pagos entre cuentas están redefiniendo el futuro del ‘open banking’
Los pagos directos entre cuentas bancarias, conocidos como ‘account-to-account’ (A2A), están ganando protagonismo en el ecosistema financiero global. Impulsados por el ‘open banking’ y por la expansión de los pagos instantáneos como Bizum, estos modelos ofrecen nuevas oportunidades para consumidores, empresas y bancos. Durante el MoneyLIVE Summit 2026, celebrado los días 9 y 10 de marzo en Londres, expertos del sector —entre ellos Carmela Gómez, responsable global de Embedded Finance de BBVA— analizaron la evolución de los pagos de cuenta a cuenta en un panel dedicado a ello.
La adopción del ‘open banking’ ha seguido trayectorias diferentes en función del mercado: En Europa, el desarrollo ha estado impulsado principalmente por la regulación, en particular por la directiva PSD2, que abrió el acceso a las cuentas bancarias a nuevos proveedores de servicios financieros y la evolución de la tecnología: “Ahora estamos en una fase en la que el reto es convertir esas capacidades en modelos de negocio escalables y propuestas de valor claras para clientes y empresas”, señaló Carmela Gomez.
En otras regiones, como América Latina, la evolución ha sido distinta. La adopción masiva de pagos instantáneos, como el sistema PIX en Brasil, ha sido el punto de partida para el desarrollo posterior de iniciativas de ‘open finance’, que amplían el intercambio de datos y servicios financieros.
Esta diferencia refleja cómo la infraestructura de pagos y el contexto regulatorio influyen en la velocidad y la forma en que se adopta la innovación financiera, pero lo importante es conseguir un servicio de valor para el cliente final, que es lo que garantiza la adopción.
El papel creciente de los pagos A2A
En este contexto, los pagos ‘account-to-account (A2A)’ están emergiendo como una alternativa relevante a los métodos tradicionales. Estos pagos permiten transferir dinero directamente entre cuentas bancarias, reduciendo intermediarios y, potencialmente, costes. Para los usuarios, esto puede traducirse en procesos de pago más simples y rápidos.
El panel destacó varios ejemplos de éxito en Europa, como Bizum en España o iDeal en los Países Bajos, que han logrado una adopción masiva: “Los casos que han funcionado bien tienen varios elementos en común: colaboración entre bancos, una experiencia de usuario muy sencilla y, sobre todo, confianza del consumidor”, explicó Carmela Gómez. Estos factores son determinantes para que los pagos A2A puedan escalar y competir con otros métodos de pago consolidados.
Carmela Gómez, responsable global de Embedded Finance de BBVA, durante su participación en MoneyLive 2026. - MoneyLIVE 2026
Ventajas para empresas y comercios
Además de su impacto en la experiencia del usuario, los pagos A2A ofrecen ventajas relevantes para empresas y comercios.
Entre los beneficios más destacados se encuentran:
- Liquidación instantánea, que mejora el flujo de caja y reduce las necesidades de capital circulante.
- Conciliación inmediata, transacciones con gran cantidad de datos que facilita la reconciliación contable y el desarrollo de procesos que se activan automáticamente cuando el pago queda confirmado.
- Los pagos A2A pueden incluir referencias de pago y datos de conciliación más completos.
- Reducción de contracargos (devolución de un pago si el cliente no reconoce la transacción y reclama su devolución) ya que los pagos se autorizan con un segundo factor de autenticación.
- Menores costes de aceptación, especialmente en sectores con márgenes bajos o micropagos.
Estas características hacen que este tipo de pagos resulte especialmente atractivo en determinados escenarios, como pagos recurrentes, suscripciones, transacciones de pequeño importe o procesos de ‘checkout’ en comercio electrónico.
Un sistema financiero más integrado
A medida que el ‘open banking’ evoluciona hacia un modelo de ‘open finance’, el alcance de la colaboración entre entidades financieras y terceros se amplía más allá de los datos de cuentas y pagos para abarcar otros productos y servicios financieros, como inversiones, seguros o financiación. Esta evolución favorece la creación de ecosistemas digitales más integrados, en los que los servicios financieros se incorporan de forma natural en otras plataformas y experiencias digitales. De este modo, las entidades pueden desarrollar soluciones basadas en momentos relevantes de la vida del cliente y ofrecer servicios financieros embebidos en plataformas de terceros.
En este nuevo entorno, el sector financiero competirá cada vez más en ámbitos como la confianza del cliente, la capacidad de generar inteligencia basada en datos y la presencia en ecosistemas digitales. La evolución de los pagos account-to-account es, en este sentido, una señal de hacia dónde se dirige el sector: un sistema financiero más abierto, interoperable y centrado en las necesidades del usuario.
La regulación seguirá desempeñando un papel importante en la evolución del ecosistema financiero europeo. Iniciativas como PSD3 buscan reforzar el marco actual mejorando aspectos como la prevención del fraude, la responsabilidad entre actores del ecosistema y la interoperabilidad. Por su parte, la propuesta de regulación FIDA (Financial Data Access) pretende ampliar el intercambio de datos financieros más allá de los pagos. “La regulación puede sentar las bases del ecosistema, pero el verdadero desarrollo vendrá de la capacidad de crear propuestas de valor que realmente resuelvan necesidades de clientes y empresas”, destacó Carmela Gómez.