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Computación cuántica

Los avances en computación cuántica anticipan un escenario prometedor, en el que será posible mejorar la eficiencia en algunas tareas de los sistemas de análisis bancarios. Sin embargo, para lograr sistemas cuánticos fiables es necesario superar la barrera de la decoherencia, un fenómeno que se produce cuando estos sistemas entran en contacto con el entorno y pierden sus propiedades. Esto conlleva que la información resultante pueda contener fallos y ser poco fiable.

La superposición es un concepto fundamental de la física cuántica que en computación cuántica aporta la capacidad de analizar múltiples posibilidades simultáneamente. Esta cualidad abre el camino a aplicaciones potencialmente mucho más eficientes que las de la computación clásica en análisis financiero como gestión de activos, tests de estrés o simulación de escenarios.

Hace un siglo, la física cuántica cambió la forma de entender la naturaleza a escala microscópica. Sus principios, descritos por la mecánica cuántica, permitieron desarrollar tecnologías clave del mundo moderno, como los transistores, los láseres o la resonancia magnética. Hoy, esa misma base científica está dando lugar a una nueva generación de herramientas, entre ellas la computación cuántica, capaz de abordar problemas que los ordenadores clásicos no pueden resolver.

A medida que la computación cuántica gana relevancia global, el mundo asiste a una carrera tecnológica y geopolítica en la que Estados Unidos marca el ritmo, Europa busca consolidar su soberanía científica, China acelera con inversiones estatales y nuevos actores como Canadá o Arabia Saudita irrumpen con innovaciones propias. España, integrada en este escenario global, ha dado pasos decisivos para posicionarse como un referente europeo en investigación y desarrollo cuántico.

La computación cuántica no es una apuesta tecnológica puntual: es una inversión estratégica a largo plazo para preparar al banco frente a los grandes desafíos computacionales del futuro. Algunos sectores como la optimización financiera, la ciberseguridad, la gestión de carteras o el riesgo crediticio serán transformados por esta tecnología y BBVA lleva años preparándose para afrontar esta nueva realidad.

Las empresas comienzan a prepararse para un futuro marcado por la computación cuántica, una tecnología que tiene el potencial de transformar el mundo tal y como lo conocemos. Sin embargo, todavía hay escasez de profesionales especializados para atender a la demanda de talento en cuántica. Aunque aún no existen grados universitarios específicos en esta disciplina, sí hay una creciente oferta de másteres, cursos y certificaciones que permiten adentrarse en este campo.

Imagen de cabecera generada con Midjourney (IA)

El Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas, promovido por la UNESCO a partir de una iniciativa en la que participó BBVA, tiene como objetivo aumentar la visibilización de la computación cuántica como palanca para responder a cuestiones cruciales de la humanidad. El sector bancario confía en su potencial para resolver problemas financieros complejos, mientras se prepara para blindar sus sistemas criptográficos frente a potenciales ciberataques cuánticos. La escasez de profesionales expertos supone un reto para dar el máximo impulso a los desarrollos.

BBVA ha finalizado con éxito una prueba piloto en la que ha distribuido la ejecución de algoritmos cuánticos en múltiples servidores de computación clásica situados en la nube de AWS. El piloto de BBVA, uno de los primeros de su tipo en el sector financiero, permite al banco disponer de una arquitectura propia para continuar impulsando su exploración del uso de la cuántica en tareas financieras complejas.

BBVA es miembro fundador de Quantum Safe Financial Forum (QSFF), un espacio de colaboración entre empresas financieras europeas y estadounidenses impulsado por el Centro Europeo de Ciberdelincuencia (EC3) de Europol. La alianza tiene como objetivo impulsar el establecimiento de nuevos sistemas tecnológicos en el sector financiero, que sean seguros y resistentes a ataques maliciosos realizados con computación cuántica.

BBVA es el único banco español que se ha sumado a los más de 300 grandes expertos y organismos que piden que la UNESCO proclame 2025 como Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas. Se espera que, a lo largo de este siglo, esta tecnología ayudará a dar un salto de gigante en la ciencia del clima y el desarrollo de nuevos materiales, tratamientos médicos y energía no contaminante, entre otras aplicaciones. Los impulsores del Año Cuántico confían en que la iniciativa ayudará a promover las vocaciones de los profesionales que harán realidad estos avances en las próximas décadas.

La computación cuántica es el área de estudio enfocada en desarrollar tecnología informática basada en los principios de la teoría cuántica. Las tecnologías cuánticas pueden ser un gran disruptor de los negocios existentes, por lo que en países de todo el mundo se están invirtiendo decenas de miles de millones de capital público y privado.

Tradicionalmente, el mundo financiero ha estado estrechamente vinculado a modelos matemáticos que permitan predecir y modelar el comportamiento de los activos financieros. BBVA participa en el proyecto interdisciplinario CUCO, en el que estudia cómo utilizar la computación cuántica para responder a los retos que presentan las tareas de mayor complejidad, como la optimización de carteras de inversión o la simulación de variables financieras.