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Opinión Act. 08 enero 2021

BBVA ante la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial de España

Jesús Lozano, del equipo de Regulación Digital de BBVA, y Juan Murillo, miembro del equipo de Estrategia de Datos en BBVA, abordan en esta tribuna la recién publicada Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA), que pone de manifiesto la necesidad de una digitalización ética. En este artículo exponen cómo BBVA afronta esta nueva estrategia del Gobierno a través de sus equipos de desarrollo de I+D+i.

El presidente de Gobierno y la vicepresidenta Económica presentaron el pasado 2 de diciembre la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial (ENIA). Su objetivo general es que España alcance una posición de liderazgo en el desarrollo de la IA que sirva para fomentar la proyección cultural e industrial del país en ámbitos como la salud o la lengua.

Además, en línea con las propuestas publicadas por la Comisión Europea, la estrategia plantea la necesidad de una «digitalización humanista», esto es, de una IA ética que tenga a las personas en el centro, con impacto social y económico positivo (en la productividad de la Administración, en logística, educación…) y que ayude a la recuperación económica.

La publicación de esta estrategia es en sí misma un hecho positivo y supone cumplir uno de los compromisos adquiridos con la Comisión Europea y otros Estados Miembros en 2018, la mayoría de los cuales ya habían publicado sus propias estrategias. La dotación presupuestaria, 600 millones de euros de financiación pública en el periodo 2021-2023, está en línea con la de los países de nuestro entorno en términos de inversión anual y relativa al Producto Interior Bruto (PIB). Además, se espera que esta inversión pública atraiga inversiones privadas adicionales de hasta 3.300 millones de euros.

Los seis ejes estratégicos que contemplan investigación, innovación y nuevas soluciones

La ENIA se estructura en 6 ejes estratégicos, que se acompañan de 30 medidas. Un buen número de ellas pretenden fomentar la investigación, la innovación y el desarrollo de soluciones en los ámbitos científico -mediante la creación de Centros de Innovación Digital- y empresarial, a través de la creación del fondo de capital riesgo público-privado Next Tech y de programas de ayudas a empresas para su transformación digital y la adopción de soluciones de IA.

Desde BBVA, y más en concreto desde BBVA Data & Analytics, llevamos tiempo desarrollando I+D+i en este ámbito, a menudo en colaboración con universidades y centros de investigación. El respaldo a iniciativas de esta naturaleza que hace la ENIA puede ser una oportunidad para desarrollar investigación básica, pero también investigación aplicada partiendo de necesidades reales de la industria. En este sentido, es de destacar el hecho de que los Centros de Innovación Digital (Digital Innovation Hubs) faciliten la participación empresarial y persigan la transferencia de conocimiento.

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Las nuevas medidas deben evitar posibles posibles discrepancias entre lo nacional y lo europeo

Estas acciones se complementarán con medidas para el desarrollo de capacidades digitales, la transferencia de conocimiento, la potenciación del talento nacional y la atracción del talento global. En esta misma línea, BBVA cuenta con las iniciativas AI Factory y Data University, una apuesta por la innovación basada en la consolidación de un gran equipo humano.

En el ámbito regulatorio, nos parece positivo que la ENIA anticipe una participación activa en los debates internacionales sobre aspectos éticos de la IA, así como en las conversaciones europeas para definir un marco normativo para la IA. Aunque la evolución de esta línea está por determinar, nos parece razonable que a priori no se planteen cambios radicales en el marco jurídico actual, suficientemente robusto a nuestro entender.

Aparte de esta iniciativa, una medida concreta que se plantea desarrollar en el ámbito de control de la IA antes de 2025 es el desarrollo de un “sello nacional de calidad IA” y un catálogo de criterios de supervisión y evaluación de sistemas algorítmicos suplementario al que se incluya en el potencial sello de confianza y certificación de la UE.

Este catálogo de medidas suplementarias puede derivar en una discrepancia entre el sello europeo y el nacional, lo cual iría en contra de los principios de un mercado único digital. Quedan, además, muchos aspectos por resolver en su diseño e implementación: ¿se certificará a una empresa en función de sus procesos de desarrollo y control, o se certificará cada una de sus soluciones basadas en IA?, ¿garantizará este sello de calidad el cumplimiento normativo en ámbitos como GDPR?

«Sería muy útil que las autoridades favoreciesen las iniciativas de autorregulación, a través de la colaboración público-privada»

En general, las autoridades españolas deberían evitar aproximaciones puramente nacionales a la regulación de la IA, pues las intervenciones legislativas adicionales podrían frenar el desarrollo de la IA e introducir desventajas entre jurisdicciones dentro del espacio europeo. Por el contrario, sería muy útil que las autoridades favoreciesen las iniciativas de autorregulación, a través de la colaboración público-privada, y se centrasen ante todo en clarificar aspectos ya incluidos en el marco regulatorio existente, pero que suponen retos de implementación, como por ejemplo la articulación de medidas de no discriminación compatibles con la falta de visión sobre las categorías especiales de datos listadas en los artículos 9 de LOPD y de GDPR.

Más sostenibilidad y regulación entre las iniciativas de la ENIA

Adicionalmente, la ENIA plantea otras iniciativas interesantes:

  • El impulso al desarrollo de “algoritmos verdes” como palanca de sostenibilidad, una de las prioridades estratégicas de BBVA.
  • La creación de la Oficina del Dato y de la figura del Chief Data Officer en el sector público, entre cuyas misiones estará la de coordinar a todas las administraciones con el fin de garantizar el almacenamiento, acceso y tratamiento homogéneo y seguro de los datos, y su disponibilización como Open Data, lo que abre un mundo de posibilidades para la innovación en la sociedad civil y en la colaboración público-privada.
  • El fomento de iniciativas de compartición de datos (de gobiernos a empresas, entre empresas, o de empresas a gobiernos y universidades) puede conformar también una gran oportunidad como elemento de base de la innovación en IA. En este mismo eje estratégico se hace también explícita una línea de datos por el bien social, ámbito en el que BBVA tiene una larga trayectoria, aplicando sus fuentes de datos a ámbitos tan diversos como la planificación urbana, la gestión del sector turístico, o la comprensión de los efectos de una crisis como la originada por la COVID-19.
  • El refuerzo de las Capacidades Estratégicas de Supercomputación (cloud, edge, quantum), entre las que se incluye una referencia al proyecto Gaia-X, que podría interpretarse como el apoyo de España a este proyecto de federación de capacidades de computación promovido por Europa.

Finalmente, en la gobernanza de esta estrategia, que estará coordinada por la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, se anticipa una intervención muy importante del Consejo Asesor de la IA, cuya visión se complementará con la que emane de los foros de diálogo entre el gobierno, el ámbito científico, el sector privado y la sociedad civil.

Desde BBVA seguiremos contribuyendo mediante la reflexión y los hechos al desarrollo de una inteligencia artificial que ayude a poner al alcance de todos las oportunidades de esta nueva era.

Este artículo ha sido publicado originalmente en Cinco Días.

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