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Opinión Act. 07 abril 2020

Historias que nos inspiran

El consejero delegado, Onur Genç, comparte en el blog interno ‘The Pulse’ algunas historias de superación que han tenido lugar en BBVA durante la crisis del coronavirus. “Son historias de generosidad y bondad, de superación y de coraje. Lo que tienen en común todas estas historias es que desprenden positividad y sacan lo mejor de nosotros mismos”, indica.

Mientras repasamos los retos que han supuesto las últimas semanas y pensamos en lo que nos depararán las próximas, resulta tentador sentarse a esperar y decirse a uno mismo que pasará. Pero, amigos, esto no es lo que os he visto hacer a ninguno de vosotros. Al contrario, he podido ver cómo habéis demostrado preocupación por los demás y cómo cada uno ha encontrado su manera de contribuir al ánimo y bienestar de los que le rodean.

Hoy me gustaría compartir con vosotros algunas de las historias que han tenido lugar en BBVA. Son historias de generosidad y bondad, de superación y de coraje. Lo que tienen en común todas estas historias es que desprenden positividad y sacan lo mejor de nosotros mismos.

Muchos habréis oído la historia, o incluso visto el video, del avión que aterrizó el martes pasado en Zaragoza, con el segundo lote de equipo médico adquirido por BBVA. En ese avión llegaron, no sin dificultad, 13 respiradores vitales para las unidades de cuidados intensivos y 740 respiradores que permiten dar soporte antes y después de la UCI. Algo que solo ha sido posible gracias al trabajo en equipo de muchos compañeros que, literalmente, han pasado muchas noches sin dormir para conseguirlo. Como Ricardo, Global Head of Engineering, que tuvo la visión de que BBVA podría ayudar a la sociedad con aquello que más necesitaba, equipamiento y material médico crítico. O Jennifer que, desde nuestra oficina de Hong Kong, tomó la iniciativa y con creatividad encontró una solución. Una solución que estaba tan lejos, pero al mismo tiempo, tan cerca. Lejos, porque el material estaba en Nanjing, China, a 10.000 kilómetros, o 6.000 millas, de su destino final. Cerca, porque la startup que distribuía los respiradores (Vedeng) estaba financiada por nuestro socio, Sinovation Ventures. Y quizás podríais pensar que esto haría que fuera sencillo, pero estaríais equivocados. Aún hubo que solucionar muchos inconvenientes: montañas de papeleo, múltiples permisos y, después, encontrar el transporte adecuado. Adolfo y el equipo de compras hicieron milagros – como María en sus conversaciones con embajadas y autoridades gubernamentales, o Peio y nuestros directores regionales hablando con las autoridades locales para que el material llegara a los hospitales que más lo necesitaban. Más vuelos con una carga tan especial que permite salvar vidas, llegarán a otros países en los que BBVA opera, como parte de los 35 millones de euros que nos hemos comprometido a aportar para luchar contra esta pandemia global.

También está Carlos, un compañero de Auditoría Interna, que nos ofrece una historia de imaginación y determinación, al conseguir transformar una sala de conciertos en su ciudad natal, Aranda de Duero, en un hospital de campaña para 200 pacientes.

Y cuando se trata de historias de generosidad y bondad, no hace falta buscar mucho. Podemos hablar de María José, directora de una sucursal en Córdoba, que, hablando por teléfono con un cliente, un señor mayor, trató de que no se sintiera solo. Nadie se ocupaba de él como lo hacía María José, nos dijo. Siempre insisto en que somos personas dando servicio a personas, y vosotros, los que estáis en nuestras oficinas, nuestros gestores remotos, los agentes de call centers y muchos más, sois el mejor ejemplo. Todos deberíamos tomar como modelo a seguir el servicio que prestáis a nuestros clientes, que cada vez vaya un paso más allá, especialmente en esta situación tan complicada.

Dejadme también contaros la historia de Araceli, Inmaculada, Concha, Estrella, Mª Ángeles, Mónica, Conchi, Isabel y Enrique, nuestro servicio médico en Ciudad BBVA. Un equipo valiente, como el resto de equipos médicos de BBVA en los países, que repetidamente ha puesto su seguridad personal en un segundo plano para cuidar de todos nosotros, siguiendo de cerca los casos de aquellos enfermos y demostrando, una y otra vez, que los verdaderos héroes no llevan capa.

No puedo tampoco dejar de reconocer la generosa aportación que miles de vosotros, comenzando por Colombia y en muchos otros países, habéis hecho a las diferentes iniciativas de empleados para recaudar fondos. Estáis salvando vidas, y vuestra generosidad no pasa desapercibida. También me gustaría agradecer a las más de 300 personas que dirigimos BBVA en todos los países por renunciar a la remuneración variable de 2020 en estos difíciles momentos.

Estas son sólo una pequeña muestra de las muchas historias que revelan cómo esta crisis está sacando lo mejor – y nuestros valores – en todos nosotros. Además de las historias, me siento enormemente orgulloso por la empatía y el altruismo que habéis demostrado y he podido ver durante estos tiempos sin precedentes. Quiero daros las gracias a todos y cada uno de vosotros por hacer de BBVA algo más que un sitio al que ir a trabajar cada día, por convertirlo en una extensión de mi familia.

Lo que me lleva a una última reflexión. Tan solo puedo imaginar las innumerables dificultades que cada uno de vosotros afronta a diario. Es duro, sé que lo es. Pero no os sintáis abrumados. Resistid la negatividad y mantened una actitud positiva. Recordar siempre que estáis rodeados de gente como vosotros, que se preocupan por vosotros, por los demás y por la sociedad: sed positivos, sed fuertes, cuidaos mucho.

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