¿Por qué invertir puede proteger el valor del dinero?
Riesgo y volatilidad son dos conceptos recurrentes en el mundo de la inversión. El primero se define como la posibilidad de que el resultado de una inversión sea distinto al esperado, incluyendo no alcanzar el objetivo financiero o perder parte del capital invertido. Por otro lado, la volatilidad es el grado en que varía el precio de un activo a lo largo del tiempo. Distinguirlos correctamente es fundamental para evaluar con mayor precisión las decisiones financieras y entender sus posibles consecuencias a largo plazo.
La inflación es el aumento generalizado de los precios de bienes y servicios durante un periodo determinado. Su efecto más directo sobre las finanzas personales es la pérdida de poder adquisitivo: con una misma cantidad de dinero, a medida que transcurre el tiempo, es posible comprar menos bienes y servicios.
El efecto de la inflación en el poder adquisitivo
Desde 2002, Perú ha presentado una inflación promedio de 2.6%, según el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico. En este sentido, cuando el dinero obtiene una rentabilidad inferior a la inflación, su valor disminuye en términos reales. Es decir, aunque la cantidad nominal permanezca intacta o incluso aumente ligeramente, su capacidad para adquirir bienes y servicios puede reducirse.
Por ejemplo, tomando como referencia una inflación promedio anual de 2.6%, algo que cuesta S/ 1,000 hoy, llegaría a costar aproximadamente S/ 1,670 después de 20 años, asumiendo que los precios aumentan a ese ritmo de manera constante. Esto significa que mantener S/ 1,000 sin generar una rentabilidad durante ese periodo reduciría considerablemente su poder adquisitivo.
¿Cómo se protege el valor del dinero en el tiempo?
Invertir es una alternativa que puede ayudar a proteger el valor del dinero en el tiempo a través de la rentabilidad y el interés compuesto (cuando el dinero invertido genera ganancias y sobre estas, se generan más ganancias). Sin embargo, es importante reconocer que la alternativa con menor volatilidad no necesariamente será la más adecuada para alcanzar un objetivo financiero.
Antonio Cevallos, Gerente General de BBVA Asset Management plantea 3 preguntas para poder identificar oportunidades de inversión que más se adecuen a los objetivos propios:
- ¿Cuándo se va a necesitar el dinero? El horizonte temporal ayuda a determinar el nivel de riesgo que se puede asumir.
- ¿Cuánto se necesita que crezca el dinero? El objetivo financiero permite establecer la rentabilidad que se busca alcanzar.
- ¿Qué podría impedir alcanzar los objetivos? Una caída del mercado, la inflación o una rentabilidad demasiado baja son algunos de los factores que pueden dificultar su cumplimiento.
Desde esta perspectiva, invertir puede convertirse en una herramienta para buscar preservar el poder adquisitivo del dinero frente al paso del tiempo y los efectos de la inflación. Pero no existe una única estrategia válida para todos los inversores.
Cada decisión debe tener en cuenta los objetivos financieros, el plazo disponible, las necesidades de liquidez y el nivel de riesgo que cada persona está dispuesta a asumir. Más que tratar de evitar cualquier fluctuación, la clave está en comprender los diferentes riesgos y tomar decisiones financieras informadas y coherentes con las necesidades y circunstancias de cada inversor.