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¿Cómo puede la IA ayudarte a consumir de forma más responsable?

La inteligencia artificial puede ayudarte a consumir de forma más responsable al planificar compras, reducir desperdicios, interpretar etiquetas y calcular la huella ambiental de los productos. Las herramientas basadas en IA permiten tomar decisiones más sostenibles y adaptar hábitos cotidianos a un modelo de consumo consciente.

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Foto de apertura generada con IA
¿Cómo puede la IA ayudarte a consumir de forma más responsable?

Cada persona genera de media 0,74 kilogramos de residuos al día, aunque puede variar según el nivel de consumo y renta, según datos del Banco Mundial. Los hábitos de compra tienen una huella ambiental en el uso de recursos naturales y las emisiones de gases contaminantes. En este escenario, la inteligencia artificial (IA) comienza a posicionarse como una herramienta capaz de facilitar decisiones de compra más informadas y sostenibles.

Esta tecnología ya se sitúa como una herramienta más para luchar contra el cambio climático. La clave es aprender a utilizarla para acercarse a un modelo de consumo que reduce los excesos.

¿Cómo puede la IA ayudarte a consumir de forma más responsable?

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La organización internacional da consejos sobre cómo los consumidores pueden volverse más conscientes y responsables. Por ejemplo, pueden “consumir menos, elegir productos con menor impacto ambiental y reducir la huella de carbono de sus actividades cotidianas”.

Cómo puede ayudar la IA a comprar de manera sostenible

La IA está ganando protagonismo como herramienta de apoyo para quienes buscan consumir de manera más consciente, desde organizar la cesta de la compra hasta interpretar etiquetas complejas. Estas son algunas formas de emplear la IA en la rutina diaria para optimizar y responsabilizarse del consumo:

  • Planificar menús de temporada y desperdicio alimentario: una de las aplicaciones de la IA más útiles es la planificación alimentaria. Gracias a la IA generativa es posible diseñar menús semanales basados exclusivamente en alimentos frescos, locales y de temporada. Además, al detallar los ingredientes sobrantes en el hogar, esta tecnología es capaz de ofrecer recetas de aprovechamiento creativas para combatir el desperdicio alimentario.
  • Descifrar etiquetas complejas y rastrear el origen de lo que compras: muchos consumidores quieren consumir productos sostenibles, pero no siempre saben interpretar las etiquetas de los productos. El conocimiento de la procedencia real de los artículos constituye un comportamiento clave del consumidor consciente. En la actualidad, la IA —en combinación con herramientas como el ‘blockchain’ y el ‘big data’— permite rastrear los productos a lo largo de toda la cadena de suministro, lo que ayuda a los usuarios a conocer su origen exacto y su método de producción. Esto facilita la elección de los artículos adquiridos basándose en datos precisos. De igual forma, la IA puede emplearse para traducir de manera sencilla el significado de componentes químicos complejos o el valor real de determinadas certificaciones ecológicas.
  • Reparar antes de tirar para prolongar la vida útil de los bienes: otro de los usos cada vez más habituales de los usuarios está relacionado con la economía circular. Ante la avería de un electrodoméstico o aparato electrónico, en lugar de proceder a su sustitución directa por uno nuevo, existe la opción de detallar el fallo a una IA o subir una fotografía del problema. El algoritmo es capaz de ofrecer diagnósticos orientativos y guías de reparación paso a paso.
  • Localizar alternativas locales y de proximidad: el uso de la IA también puede ayudar a identificar comercios locales y de proximidad. Este es un cambio sencillo que ayuda a reducir el impacto medioambiental. Esta tecnología puede sugerir alternativas cercanas para la obtención de piezas de repuesto, que también impulsa la economía circular en el ámbito doméstico.
Aplicaciones de la IA para un consumo más responsable
Uso de la IA Qué permite Beneficio para el consumidor
Planificación de menús Diseñar menús con alimentos de temporada. Menos desperdicio alimentario.
Recetas de aprovechamiento Utilizar ingredientes sobrantes. Reducción de residuos domésticos.
Interpretación de etiquetas Explicar ingredientes y certificaciones. Compras más informadas.
Trazabilidad de productos Conocer el origen y el proceso de producción. Consumo más transparente.
Diagnóstico de averías Reparar antes de sustituir. Mayor vida útil de los productos.
Recomendación de proximidad Localizar comercios y servicios cercanos. Menor impacto ambiental.
Cálculo de huella ambiental Analizar el impacto de las compras. Hábitos más sostenibles.
Apps de consumo responsable Medir emisiones y desperdicio. Mejor toma de decisiones.

 ‘Apps’ de sostenibilidad y algoritmos: calcula tu huella de carbono en cada compra

Si además de tener la voluntad de cambiar nuestros patrones de consumo, pudiéramos calcular cuánto varía nuestra huella de carbono al elegir uno u otro producto, nos volveríamos aún más conscientes como consumidores. Existen maneras de calcular esa huella, como, por ejemplo, con la calculadora del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. Además, hay diversas iniciativas ciudadanas que han creado aplicaciones con el mismo propósito:

  • Open Food Facts: es una base de datos abierta cuyo funcionamiento es similar al modelo de producción colectiva de la Wikipedia. Ofrece datos sobre los productos. Al escanear el código de barras se muestra su puntuación ecológica. Tiene la opción de descargar una aplicación para dispositivos móviles.
  • The Planet App: creada como un proyecto de la Universidad del País Vasco, esta aplicación no solo recoge la huella de carbono que se genera al comprar comida, sino con todo lo que se consume en general. Como si fuera un juego y con un formato ligero, la persona usuaria conoce las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a sus hábitos de vida y especificadas por categoría.
  • SpendScan: esta aplicación utiliza inteligencia artificial para analizar tickets de compra. Para calcular la huella de carbono del consumidor utiliza datos de ‘Our World in Data’, la plataforma de la Universidad de Oxford y de Poore & Nemecek.
  • ComidAprueba: es una iniciativa de la Fundación Vida Sostenible para reducir la huella ambiental y ser consumidores más conscientes. Con esta herramienta se puede medir el impacto que tienen sobre el planeta los alimentos que se consumen, acceder a recetas para reducir el desperdicio alimentario y a información sobre los productos que se compran habitualmente.

Estas aplicaciones son algunas de las herramientas que se pueden utilizar para ser consumidores más conscientes. Como apunta Albert Vinyals, experto en comportamientos del consumidor y profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el consumo consciente crece principalmente desde el placer de hacerlo. A la hora de utilizar este tipo de aplicaciones, este experto sugiere cautela: “Si el consumidor lo hace desde la culpa y viendo que con todo lo que compra está contaminando, se termina quemando. Las herramientas pueden ayudar, pero también pueden desmoralizar porque se ve que hay muy pocas opciones que no tengan impacto ambiental”.

¿Cómo puede la IA ayudarte a consumir de forma más responsable?

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Cómo la IA personaliza hábitos de consumo más sostenibles

La inteligencia artificial puede ayudar a simplificar y personalizar la manera en la que los consumidores realizan sus compras, lo que contribuye a que sean más conscientes y responsables. Para avanzar en este camino, la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ofrece directrices claras sobre cómo los ciudadanos pueden volverse más responsables en su día a día.

A través de la inteligencia artificial, estas recomendaciones generales de la ONU pueden personalizarse y adaptarse a la realidad de cada hogar:

  • Consumir menos: la reducción del consumo superfluo es un pilar fundamental para minimizar el impacto ambiental. El uso de algoritmos de IA permite analizar de forma automatizada los patrones de gasto y las necesidades reales del hogar, lo que facilita una planificación de compras eficiente que evita la adquisición de productos innecesarios.
  • Elegir productos con menor impacto ambiental: la ONU aconseja priorizar aquellos bienes cuya producción sea respetuosa con el entorno. Ante la dificultad de evaluar el historial de cada artículo, las herramientas basadas en IA actúan como un filtro avanzado que rastrea las cadenas de suministro y destaca las alternativas más ecológicas basándose en datos precisos.
  • Reducir la huella de carbono de las actividades cotidianas: disminuir las emisiones derivadas de las acciones diarias es clave para la transición ecológica. Mediante asistentes virtuales e IA generativa, es posible recibir recomendaciones personalizadas sobre cómo optimizar el uso de recursos o modificar hábitos de consumo específicos para mitigar de forma efectiva el impacto ambiental.

Cuando no se sabe por dónde empezar a aplicar estas directrices, la inteligencia artificial se presenta como el soporte idóneo para traducir las recomendaciones globales en acciones locales. Como explica el experto Albert Vinyals: “La inteligencia artificial, al buscar las respuestas más mayoritarias y al no conocer el filtro que el consumidor tiene de base, va a recomendar lo que es más sostenible, que es lo que tenemos al lado”. De este modo, y como punto de partida fundamental, señala que resulta “mucho más sostenible comprar en la tienda de proximidad, del barrio” a la que se puede llegar caminando, en lugar de acudir a centros comerciales o grandes superficies.

Qué diferencia hay entre consumo consciente y consumo responsable

El consumo responsable y consciente pretende satisfacer las necesidades básicas al minimizar el impacto ambiental, ayudando a reducir los excesos y el daño ambiental que puedan ocasionar las compras. Este concepto forma parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Está recogido en el ODS 12 que se basa en garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles.

Aunque parezcan sinónimos, hay una diferencia entre consumidor responsable y consumidor consciente, según señala el experto. “La idea de responsable lleva implícita que, si no se hace bien, se convierte en un consumidor irresponsable. Y, en términos de responsabilidad, más allá de la carga moral, es ponerle toda la responsabilidad y culpa al consumidor”, asegura el investigador.

Es por ello que el experto abre otra vía alternativa: no todo es culpa del consumidor. De hecho, y como asegura Vinyals, “quien tiene menos culpa acaba siendo el consumidor”. Esto se debe a que a nivel de sostenibilidad entran muchas cosas en juego, como dónde comprar lo que se necesita, qué productos se ofrecen o, como indica el experto, el consumidor encuentra “ofertas cada vez más locas y extremas, o sitios donde comprar con peores condiciones laborales para sus empleados”.

Consumo responsable vs consumo consciente
Aspecto Consumo responsable Consumo consciente
Enfoque principal Responsabilidad ética y ambiental. Reflexión y conciencia en la compra.
Relación con el consumidor Pone el foco en la responsabilidad. Prioriza decisiones informadas.
Objetivo Reducir el impacto negativo. Consumir con mayor criterio.
Dimensión emocional Puede generar sentimiento de culpa. Acepta contradicciones y aprendizaje.
Factores considerados Impacto ambiental y social. Hábitos, contexto y necesidades reales.
Papel de la sostenibilidad Central. Central, pero flexible.
Ayuda de la IA Analizar el impacto y la huella ambiental. Recomendar hábitos y alternativas.

Por ello, hablar de consumo consciente es definir a aquel consumidor que pone una mayor conciencia en los actos que lleva a cabo. “Incluso asumiendo que muchas veces puede ser contradictorio. Se puede ser consciente y no siempre hacerlo todo perfecto”, matiza Vinyals. La importancia radica en intentar poner por delante la sostenibilidad. De hecho, según datos recabados por PwC, el 44% de los consumidores estaría dispuesto a pagar más para apoyar la sostenibilidad ambiental en la producción de alimentos, pero el 82% no busca de forma rutinaria información sobre iniciativas climáticas y de sostenibilidad de marcas de alimentos.

Preguntas frecuentes sobre inteligencia artificial y consumo responsable

¿Cómo puede ayudar la inteligencia artificial a consumir de forma más responsable?

La inteligencia artificial puede ayudar a planificar compras, reducir el desperdicio alimentario, interpretar etiquetas, comparar alternativas y calcular la huella ambiental de determinados hábitos de consumo.

¿Puede la IA ayudar a reducir el desperdicio alimentario?

Sí. Puede diseñar menús con alimentos de temporada, proponer recetas con ingredientes sobrantes y ajustar las cantidades de compra a las necesidades reales del hogar.

¿Cómo utiliza la IA las etiquetas y la trazabilidad de los productos?

Las herramientas basadas en IA pueden explicar ingredientes, componentes y certificaciones, además de organizar datos sobre el origen y los métodos de producción cuando esa información está disponible y es verificable.

¿Puede la inteligencia artificial calcular la huella de carbono de una compra?

Puede ofrecer estimaciones a partir de datos sobre alimentación, transporte, energía o productos adquiridos. El resultado depende de la calidad de las fuentes, la metodología empleada y la información facilitada por el usuario.

¿Cómo ayuda la IA a reparar productos antes de sustituirlos?

Puede ofrecer diagnósticos orientativos, localizar manuales y explicar posibles pasos de reparación a partir de la descripción de una avería. Las intervenciones eléctricas o complejas deben dejarse en manos de profesionales cualificados.

¿Qué diferencia hay entre consumo responsable y consumo consciente?

El consumo responsable pone el foco en reducir el impacto ambiental y social de las decisiones. El consumo consciente añade una reflexión sobre las necesidades, el contexto y los hábitos personales, sin exigir que todas las elecciones sean perfectas.