Qué es la bancarización y cómo lograr un acceso igualitario al sistema financiero en todo el mundo
La bancarización es el proceso por el cual una persona accede al sistema financiero formal y lo utiliza para sus operaciones o transacciones, lo que abre la puerta a una mayor seguridad y mejores oportunidades económicas. Los dispositivos y plataformas digitales están permitiendo que cada vez más población mundial tenga acceso a estos servicios financieros. Aun así, persisten brechas regionales que es urgente cerrar.
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El número de titulares de cuentas no ha dejado de crecer en los últimos años. El reto consiste, sin embargo, en lograr que hagan un uso más intensivo de los productos que ofrecen las entidades bancarias: ahorro, crédito, préstamos. Es lo que Patricio Lewis, docente de la Universidad Católica de Santa Maria (Arequipa, Perú), define como bancarización.
En la mayoría de las economías con ingresos más altos, prácticamente todos los ciudadanos adultos disponen de una cuenta bancaria, pero en las de ingresos bajos y medios, el porcentaje cae hasta el 75%, aunque supone seis puntos más que 2021, según The Global Findex Database 2025 del Banco Mundial, dedicado a la conectividad y la inclusión financiera en la economía digital.
La bancarización avanza en el mundo
En términos globales, el 79% de los adultos en la actualidad son titulares de una cuenta en un banco o institución financiera similar, frente al 74% registrado en 2021, según datos del Banco Mundial. Por países se aprecian diferencias regionales. Por un lado, España presenta unos índices de bancarización del 98%, Estados Unidos roza el 97% y, en Japón, por el contrario, se alcanza el 100%, según la misma fuente. Más diferencias se encuentran en países de Latinoamérica, donde, por ejemplo, México ronda el 50%, Perú el 60%, Colombia el 63%, alrededor del 80% Argentina y sobre el 85% Chile.
En cualquier caso, hay avances, que el Banco Mundial achaca al uso de los teléfonos móviles –el 86% de la población adulta del planeta posee un dispositivo, recuerda la organización financiera internacional–, a Internet y al auge de soluciones de tipo fintech. Y habla sin ambages de revolución en la inclusión financiera. Para Lewis, el detonante fue la pandemia por Covid-19, que paralizó la interacción física y potenció la virtual.
En la actualidad, hay más gente que puede acceder y usar servicios financieros digitales de manera accesible. La transformación digital de las entidades ha permitido que los consumidores puedan consultar sus cuentas básicas desde un teléfono inteligente. "Permiten realizar depósitos diarios de ahorro a través de agentes locales, gestionar los desembolsos y reembolsos de préstamos mediante una aplicación o comprar electricidad renovable de pago por uso desde un teléfono", apuntan desde Banco Mundial.
Mientras que en América Latina la expansión se apoya en las tecnologías financieras, en África subsahariana el impulso proviene de las plataformas de dinero móvil. "La diferencia puede reflejar una mayor integración entre las plataformas móviles y la banca tradicional en América Latina, en comparación con la infraestructura aún fragmentada de muchos países africanos", sugiere The Global Findex Database 2025 del Banco Mundial.
Los motivos por los que la bancarización es importante
- Para las personas, ayuda a ordenar las finanzas y a acceder a productos más rentables y acordes con sus necesidades. Evita caer en manos de usureros.
- Para el Estado, facilita el control sobre las obligaciones tributarias de sus ciudadanos y previene actividades ilícitas, como el blanqueo de capitales.
- Para las empresas, el uso de productos financieros les permite iniciar y mantener la actividad y planificar objetivos a largo plazo, el acceso a mecanismos de seguros las protege frente a las posibles crisis.
Problemas y soluciones que afectan a la bancarización
Aunque disponer de una cuenta bancaria es un primer paso, no garantiza por sí mismo una verdadera inclusión financiera. En este sentido, resulta útil diferenciar entre personas bancarizadas que no utilizan productos financieros y aquellas infrabancarizadas, que sí acceden a algunos servicios, pero de forma insuficiente o inadecuada. Ambos grupos requieren atención, dado que la integración plena en el sistema financiero solo se alcanza cuando los usuarios pueden acceder y usar de manera efectiva instrumentos como el ahorro formal, el crédito o los seguros. Esta distinción permite comprender mejor las limitaciones existentes y orientar políticas y productos específicos para superar estas brechas de uso.
Las personas evitan abrirse una cuenta bancaria por varias razones, entre ellas, debido al coste de las operaciones y las transacciones, según un informe del programa de Naciones Unidas para la región (PNUD América Latina y el Caribe). También influye, según este informe, el trabajo informal, donde impera el dinero en efectivo, así como la falta de información y de educación financiera. Para generar y difundir evidencia científica sobre cuestiones económicas, la Asociación de Bancos del Perú (a la que pertenece BBVA Perú) ha auspiciado la puesta en marcha de la Fundación Redes, formada por portavoces expertos que recopilan información de actualidad, la traducen a un lenguaje sencillo y la divulgan a través de los medios de comunicación del país.
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha puesto en marcha FINLAC: una ventanilla única de los mercados financieros inclusivos a la que pueden acudir gobiernos y empresas para promover políticas, reformas y prácticas empresariales eficaces. Pretende mejorar los ecosistemas de pago –para facilitar las transacciones minoristas rápidas– y "permitir el intercambio responsable y consentido de datos financieros de los consumidores con terceros" –lo que se conoce como finanzas abiertas–, añade.
En tan solo cinco años –de 2017 a 2021– el número de bancos digitales de América Latina y el Caribe se ha sextuplicado –de 10 han pasado a 60, según el informe de PNUD América Latina y el Caribe–. Sin embargo, "tener una cuenta no garantiza una inclusión financiera completa, ni acceso a sus beneficios", advierte PNUD América Latina y el Caribe. La institución recuerda que muchos hogares aún no recurren a los servicios bancarios formales para ahorrar o pedir un préstamo.
En 2021, solo el 18% de latinoamericanos y caribeños ahorró en una cuenta bancaria y solo el 30% pidió préstamos a instituciones formales, muy por debajo del 59% y 57% que arrojan los países desarrollados, revela el informe de PNUD América Latina y el Caribe. "Esto no significa que no ahorren, sino que recurren a métodos alternativos", matiza.
En ese sentido, Lewis explica que, en su país, la tarjeta de débito o crédito no es el método de pago más frecuente. Está muy arraigado socialmente pedir préstamos a familiares en lugar de acudir a un banco. Y funcionan fórmulas informales de préstamo y ahorro como el ‘pandero’: un financiamiento grupal o fondo colectivo mediante el que varias personas se unen para financiar una compra a través de aportes mensuales; cada miembro paga una cuota y, cada semana o mes, uno es seleccionado por sorteo para recibir el dinero acumulado.
El BID constata que las cajas comunitarias o grupos informales de ahorro funcionan en toda América Latina y Caribe, como forma de organización comunitaria; en ellas, los participantes aportan dinero periódicamente en un fondo común, y cada miembro recibe el monto acumulado en algún momento. En Argentina se les llama vaquitas; en Colombia, natilleras; en México, cundinas o tandas. Proporcionan una alternativa de autofinanciamiento y apoyo mutuo sin recurrir a instituciones financieras tradicionales.
Beneficios y consecuencias de la bancarización
Una de las grandes consecuencias de la bancarización es el acceso a servicios financieros, mayor seguridad y facilidad de ahorro. PNUD América Latina y el Caribe defiende que ofrecer productos de crédito iniciales, como tarjetas de crédito respaldadas o micro-préstamos, puede ayudar a las personas sin historial crediticio a comenzar a construir uno. En este punto, Lewis detecta un cambio de estrategia en los bancos, al menos en los de Perú: no buscan tanto conseguir más clientes como tratar de ofrecer a los que ya tiene una cartera más amplia de productos y servicios.
Regulaciones más estrictas y más protecciones a los consumidores son algunas medidas que lograrán que aumente su confianza y se “bancaricen”; con educación sobre la materia tomarán decisiones informadas. Con un acceso más fácil a los instrumentos financieros protegerán su consumo. Concluye PNUD América Latina y el Caribe que "es el primer paso para construir resiliencia, permitiendo que las personas puedan recuperarse y crecer tras una adversidad".
Entre otros beneficios de la bancarización se encuentran el acceso a microcréditos para impulsar los proyectos de emprendimiento, la transparencia de las transacciones y, en términos más amplios, contribuye a dar un impulso al crecimiento económico de una zona, logrando así un potencial crecimiento de la recaudación tributaria.
Preguntas frecuentes sobre la bancarización
¿Qué es la bancarización?
La bancarización es el proceso por el que una persona accede y utiliza el sistema financiero formal, mediante productos como cuentas bancarias, ahorro, crédito o seguros, lo que facilita mayor seguridad económica y acceso a oportunidades financieras.
¿Es lo mismo estar bancarizado que tener inclusión financiera?
No. Tener una cuenta bancaria es un primer paso, pero la inclusión financiera implica utilizar activamente productos como ahorro formal, crédito o seguros. Muchas personas están bancarizadas pero no usan estos servicios de forma regular o adecuada.
¿Por qué es importante la bancarización para la economía?
La bancarización impulsa el crecimiento económico al facilitar el acceso al crédito, fomentar el ahorro formal y mejorar la transparencia de las transacciones. También contribuye a una mayor recaudación fiscal y reduce la informalidad.
¿Qué obstáculos impiden la bancarización en algunos países?
Entre las principales barreras se encuentran los costes de las transacciones, la informalidad laboral, la falta de educación financiera y la desconfianza en el sistema financiero. En algunas regiones también influyen las limitaciones tecnológicas o de infraestructura.
¿Cómo están ayudando la digitalización y el dinero móvil a la bancarización?
Los teléfonos móviles, las aplicaciones bancarias y las plataformas de dinero móvil permiten abrir cuentas, realizar pagos y acceder a microcréditos sin necesidad de acudir a una sucursal física, lo que amplía el acceso en zonas rurales o con menor infraestructura bancaria.
¿Qué diferencia existe entre personas no bancarizadas e infrabancarizadas?
Las personas no bancarizadas no tienen acceso al sistema financiero formal. Las infrabancarizadas sí tienen algún producto financiero, pero lo utilizan de manera limitada o insuficiente, por ejemplo, sin acceso a crédito o seguros.