¿Qué es una tormenta seca? La peligrosa combinación de rayos y escasez de lluvia
Una tormenta seca es un tipo de tormenta eléctrica en la que se producen rayos y truenos pero con poca cantidad de precipitaciones que no llega al suelo debido a la evaporación. Este fenómeno junto a una vegetación estresada por la falta de agua provoca un mayor riesgo de incendios.
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"Una tormenta seca presenta actividad eléctrica pero no lleva consigo precipitaciones significativas", define Mar Gómez, doctora en ciencias físicas y directora meteorológica del portal eltiempo.es. Se trata de un fenómeno meteorológico que ha comenzado a investigarse en los últimos años debido a su alta eficiencia de ignición. También a su importante papel en los incendios forestales. En la actualidad, existe una peligrosa combinación de rayos y escasez de lluvia que puede derivar en la quema de numerosas hectáreas.
Esta se origina cuando los niveles bajos de la atmósfera carecen de la humedad necesaria para que se produzcan precipitaciones de forma apreciable, incide Gómez. También puede ocurrir que haya precipitaciones, pero que éstas se evaporen antes de llegar al suelo debido a la presencia de una capa de aire más seco a medida que descienden. "Un ejemplo común de esto -dice la experta- son las virgas de precipitación”, es decir, lluvias que desaparecen antes de tocar tierra.
¿Cómo se forman las tormentas secas? Factores clave
Mientras que en España se estudian las implicaciones meteorológicas, en Argentina Thomas Kitzberger –investigador superior en CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina) y coautor del artículo ‘A novel fire regime driven by increased lightning activity and lightning ignition efficiency for northwestern Patagonia, Argentina’ – muestra la incidencia de las tormentas secas en los devastadores incendios que ha sufrido en la última década el noroeste de la Patagonia argentina.
Kitzberger ha detectado que han aumentado las tormentas eléctricas en esta zona en los últimos 20 años. "Estas descargas son, en un 70% u 80%, secas y asociadas a menos de tres milímetros de precipitación", apunta. El experto contempla dos grandes fenómenos detrás de la tendencia:
- Un incremento de la actividad convectiva en la región, que se produce cuando una masa de aire caliente y menos denso asciende y choca en altura con otra de aire más frío que desciende a su vez. Este intercambio forma por el camino nubes convectivas asociadas a tormentas.
- Una progresiva desecación del clima como consecuencia del cambio climático.
La cantidad de incendios provocados por rayos sigue siendo baja en el norte de la Patagonia argentina –un 4% o un 5% del total, según cálculos de Kitzberger– pero la superficie arrasada por este motivo ha aumentado significativamente, según observa. Las causas antrópicas (relacionadas con el ser humano) han pasado de estar detrás del 70% de las hectáreas quemadas a estar detrás del 50%. La otra mitad es consecuencia de las tormentas eléctricas en su mayor parte.
Por qué las tormentas secas son una de las principales causas de incendios forestales en verano
"Con esta tendencia de desecación del clima, las oportunidades climáticas de las igniciones por rayos se han triplicado", apunta Kitzberger. Dicho de otro modo: si antes se registraban 10 periodos apropiados para que un rayo terminara en incendio, en la actualidad son 30.
Por su parte, Gómez alerta que "las tormentas secas se convierten en un factor crítico en escenarios de sequía y olas de calor, porque la vegetación está más estresada, el suelo extremadamente seco y cualquier chispa encuentra el combustible perfecto para propagarse rápidamente". Además, "las tormentas secas se concentran, sobre todo, en regiones donde se combinan inestabilidad atmosférica, altas temperaturas y muy baja humedad", resume Gómez. Y recuerda que las tormentas –también las secas– son más frecuentes, de por sí, en regiones montañosas.
El estudio "Variations of lightning-ignited wildfire patterns under climate change", liderado por Francisco J. Pérez-Invernón –investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), – avanza que, debido al cambio climático, los rayos podrían aumentar un 40% antes del fin del siglo XXI. Y apunta a un gran aumento de los incendios forestales por esta causa en la cuenca mediterránea y en el centro y costa occidental de Norteamérica.
Medidas de prevención y alertas: ¿qué se puede hacer ante una tormenta seca?
"No podemos evitar la formación de tormentas secas ni sus rayos, pero sí reducir sus consecuencias, si actuamos con previsión", defiende Gómez. Se refiere a medidas como:
- Preparar planes de autoprotección en las zonas más expuestas.
- Fomentar la educación ambiental.
- Contar con sistemas de alerta temprana.
- Reforzar la vigilancia forestal.
Los vuelos en helicóptero para confirmar que no hay un fuego en ciernes tras una tormenta sirven cuando la ignición es inmediata y enseguida se ve la columna de humo. Pero hay casos en los que los rescoldos se quedan un tiempo "escondidos", sin terminar de prender. "Hemos documentado retardos de hasta 15 días entre tormenta y columna de humo", desvela Kitzberger.
El experto de CONICET apuesta por sistemas de detección satelital, pero menciona la importancia del programa FireSat de Google Research, aún en desarrollo: cuando esté operativo, un "enjambre" de satélites dotados de sensores térmicos sobrevolará el mismo punto del planeta cada 20 minutos, detectando focos de calor a una resolución de cinco metros.
El fuego creado por una tormenta seca es muy difícil de combatir. Puede generarse en lugares inaccesibles, muchas veces con múltiples focos, lo que requiere de más cuadrillas de bomberos, y de medios aéreos. "El ataque inicial es fundamental", insiste Kitzberger. "Si éste no es efectivo, se convertirá en un gran incendio, de alta peligrosidad, sobre todo cuando hay viento", añade.
Preguntas frecuentes sobre las tormentas secas
¿Qué es una tormenta seca?
Es una tormenta eléctrica con rayos y truenos en la que la lluvia se evapora antes de llegar al suelo.
¿Por qué son peligrosas?
Porque los rayos pueden provocar incendios en zonas con vegetación seca y altas temperaturas.
¿Dónde son más frecuentes las tormentas secas?
En regiones montañosas o interiores con baja humedad y fuerte inestabilidad atmosférica.
¿El cambio climático influye en su aparición?
Sí, al intensificar las sequías y la actividad convectiva en algunas regiones.
¿Se pueden prevenir sus efectos?
No se pueden evitar, pero sí reducir sus impactos mediante vigilancia y sistemas de alerta temprana.