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Educación financiera 10 sep 2018

Swap ¿qué son los contratos de permuta de intereses?

Un swap es una permuta de bienes o derechos entre dos partes en el futuro, aunque en la mayoría de los casos suele tratarse de dinero. Este intercambiando de flujos de dinero, va a ir siempre relacionado con la evolución de una variable futura, como puede ser el precio de una determinada acción, los tipos de interés o el precio de cualquier bien tangible.

Dentro de este tipo de intercambios, el swap más conocido y usual dentro de nuestra finanzas es el contrato de permuta de tipos de interés. Este contrato estará referenciado a un tipo de interés concreto. Todos estos contratos de intercambio tienen que estar referenciados a una cantidad base de cálculo y establecer las condiciones de valoración futuras como las fechas de intercambio de pagos entre las dos partes.

Al referenciar los swaps a los tipos de interés, podemos encontrarnos con distintas variables en la configuración de dicho producto. Podemos hablar de una corriente fija de pagos para una parte y una referencia de tipo fijo para la otra parte o bien podemos encontrarnos contratos de permuta referenciados a tipo variable en ambos casos, pero con tipos de interés distintos para cada parte, como puede ser euribor a tres meses y euribor a un año.

Supongamos un ejemplo, para ver los elementos que integran el SWAP:

  • Base de cálculo: 100.000 euros
  • El contratante A: paga cada tres meses el 3%
  • Duración: 3 años
  • El contratante B: paga cada tres meses el Euribor a 3 meses sobre la base de cálculo tomado el primer día del periodo de pago.

Con los datos fijados anteriormente, A tendrá que pagar cada tres meses 750 euros a B y B liquidará el tipo de interés correspondiente al euríbor el día que comience el periodo de pago. Supongamos que al principio del periodo, ese tipo de interés se encontraba al 3,5%, con lo cual B tiene que pagar 875 euros. Con este escenario, la operación es ventajosa para A, dado que recibe 125 euros más de los que paga.

Debido a que una de las variables va cambiando en el tiempo, en este caso los intereses referenciados al euribor, cuando transcurran los siguientes tres meses, se tomará como referencia el tipo vigente en ese momento de euribor a 3 meses se encuentra al 2%.

Bajo estas condiciones, A tendrá que pagar 750 euros, pero B pagará 500 euros. En este caso, la posición ventajosa es para B que recibe 250 euros adicionales a lo que él paga. Es cierto que tipo de productos tienen una componente de variabilidad y riesgo importante si las referencias tomadas no son fijas en el tiempo.

Este tipo de contratos, que tienen la consideración de productos derivados y complejos tienen dos usos fundamentalmente:

  • Fijar las condiciones futuras de un intercambio de bienes o servicios.
  • Establecer una operación especulativa pura y dura.

En el segundo caso, si nos decantamos por una operación especulativa, se puede diseñar un contrato SWAP de cobertura de tipos de interés, como producto estrella en las contrataciones que se han llevado a cabo en nuestro sistema financiero.

Supongamos que tenemos una hipoteca firmada a tipo variable con referencia al euribor 6 meses. Si yo contrato un SWAP en el que el flujo de permuta anteriormente descrito me sea favorable en casos de subida del tipo de interés, conseguiré amortiguar las subidas de tipos en mi hipoteca con los flujos del SWAP que recibo.

Por contra, si los tipos cambian de tendencia a la baja, disminuiré sustancialmente los pagos de mi hipoteca, pero por contra tendré flujos desfavorables en el SWAP que he contratado anteriormente.

Este mecanismo se ha utilizado para fijar en un intervalo más o menos estable la evolución de tipos de interés de créditos referenciados a variable, con lo cual, muchos contratantes de este tipo de productos están afectados por el propio bloqueo en los tipos que llevaron a cabo cuando los índices del euríbor estaban altos.

Como conclusión, tenemos que tener muy claro que un SWAP no es un seguro bajo ningún concepto. Tiene la consideración de un producto derivado muy complejo y hay que entender perfectamente el funcionamiento, las referencias que se fijan y la hipotética posibilidad de vincularlo con otro tipo de contratos.

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