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Finanzas personales 19 sep 2017

Cómo calcular cuál ha de ser el sueldo cuando se emprende

Lanzarse a un emprendimiento significa comenzar una nueva etapa totalmente distinta a la de trabajar por cuenta ajena. Son muchos los nuevos factores a tener en cuenta y saber dictaminar el salario bruto y el salario neto que se va a percibir es uno de los más importantes. Lo que en un principio podría parecer una tarea sencilla, se puede convertir en un auténtico dolor de cabeza para el emprendedor si no se tienen claros cuáles han de ser los parámetros que deben barajarse para planificar la idoneidad de un sueldo que se ajuste a la realidad.

Por extraño que pueda parecer, son muchos los emprendedores que no tienen asignada una nómina mensual que garantice unos ingresos regulares y determinados. En ocasiones, la razón que se esgrime para no hacerlo tiene que ver con la creencia de que dicho sueldo no es más que otro gasto que se percibe como innecesario y cuya ausencia se podrá compensar en un futuro cercano, llegados los beneficios.

Sin embargo, el sueldo –aunque sea modesto– proporciona al emprendedor una estabilidad financiera, permitiéndole recibir una compensación económica por su trabajo con costes fiscales menores que si se recibiera una cantidad con cargo a los beneficios del emprendimiento. Tanto es así que se podrían hacer distintos planteamientos previos con el fin de tratar de obtener el tipo impositivo menor y en la inmensa mayoría de ellos, la opción de una retribución a través de un sueldo es más ventajosa que la que surge por la vía de los dividendos.

Pese a la complejidad que puede suponer el cálculo de los ingresos a percibir, el aspecto más relevante para aproximarse al mismo es el de mostrarse realista en todo momento. Para ello, en el estudio de viabilidad del proyecto habrá que tener en cuenta todos los factores que forman parte del mismo. Al igual que el plan de negocio ha de contemplar partidas como el coste del lugar en el que se va a llevar a cabo el emprendimiento, también tiene que tener en cuenta la retribución del empredendor y ésta tiene que poder llevarse a cabo.

Factores a tener en cuenta para la asignación

Son varios los factores que pueden ayudar al emprendedor a acercarse a la idea de salario que debería asignarse o que podría permitirse asignarse al menos en un principio.

  • Los gastos familiares

El salario inicial de un empredendedor debería ir bastante ligado a los gastos que éste tuviera en su vida personal. Así, si no se cuenta con un presupuesto familiar anual ya realizado, es fundamental listar todos los gastos del ejercicio en curso y del próximo para saber con un alto grado de aproximación cuáles son y van a ser las necesidades reales a las que se va a enfrentar la unidad familiar. La estimación de gastos tiene que ser realista y hay que huir de previsiones que pretendan excluir partidas de gastos de las que se cree que se va a poder prescindir, puesto que esto raramente sucede en la práctica.

Asignarse un sueldo que impida cubrir los gastos familiares necesarios, salvo que se cuente con los ahorros suficientes previos, puede llevar a la desmotivación y al exceso de preocupaciones que impidan enfocarse al 100% en las necesidades del nuevo emprendimiento. Todo proyecto que se inicia requiere, en los primeros meses, la mejor atención y recursos que se le pueda dotar para así comprobar si es o no viable.

No es infrecuente ver que en los inicios entre los emprendedores el salario se incremente voluntariamente alrededor de un 5% sobre lo necesario para cubrir los gastos como incentivo por emprender.

  • Compensaciones adicionales

El hecho de que el salario inicial no cumpla las posibles expectativas y que conlleve tener que adaptarse a un tren de vida algo más justo que cuando se trabajaba por cuenta ajena o por debajo de lo que dicta el mercado, puede complementarse mediante la disposición de retribuciones variables alternativas que se puedan dar en función de objetivos de ventas o cifras de facturación que se vayan logrando a lo largo del tiempo. Se trata de compensaciones adicionales que no están ni mucho menos aseguradas pero que se harán efectivas en el caso de que el negocio presente cifras medibles de crecimiento contemplado con anterioridad durante la planificación anual.

  • Contrato

Sea cual fuere la fórmula escogida para determinar el salario (fijo o fijo más variable), es recomendable plasmarlo en un documento y fijar con la propia empresa un contrato mercantil ya que, de este modo, las retribuciones reflejadas en el contrato podrán ser consideradas como un gasto deducible de cara a Hacienda.

  • Contemplar las ventajas de una asignación ajustada

Lógicamente, una asignación alta desde un principio permitiría no tener que preocuparse de los gastos recurrentes personales pero podría estrangular la supervivencia financiera del emprendimiento. Por eso se aconseja comenzar con un sueldo relativamente bajo y ajustado. Asignarse un salario prudente tienes además unas ventajas indudables:

  • A menor salario, las necesidades de financiación externa van a ser menores.
  • Necesitar una menor financiación externa va a permitir poner un mayor foco en el negocio que se está comenzando porque no se va a requerir tanto tiempo en buscar la citada financiación.
  • Acostumbrarse a salir adelante con un salario ajustado permite que el emprendedor pueda crear una cultura del ahorro que seguramente acabará revirtiendo en su manera de gestionar la empresa.

Pasado un tiempo y si el emprendimiento va saliendo adelante y la situación se estabiliza, el emprendedor podrá cambiar su retribución y aumentarla en función de una serie de variables como el momento por el que pasa la empresa, la retribución de un puesto como el suyo en compañías similares del mercado y por la asunción de riesgos que como empresario esté tomando.

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