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Análisis económico 18 feb 2019

Cómo afecta la subida del salario mínimo a la economía

El 1 de enero de 2019 se hizo efectivo el incremento del 22,3% del salario mínimo interprofesional (SMI), lo que se traduce en un ascenso a 30 euros diarios o 900 euros mensuales. Este ha sido el mayor aumento del SMI desde 1977, por lo que cabe preguntarse qué efectos tendrá en nuestra economía.

El salario mínimo interprofesional es la cuantía retributiva mínima respecto a la jornada legal de trabajo, sin distinción de sexo u edad de los trabajadores, ya sean éstos fijos, eventuales o temporeros. La subida anunciada en diciembre de 2018, que fue aprobada mediante un real decreto en Consejo de Ministros y que entró en vigor el 1 de enero de 2019, supone un incremento de 164 euros mensuales.

Según la Tesorería General de la Seguridad Social, el aumento del SMI beneficia a 1.327.054 trabajadores, cuyas bases de cotización a la Seguridad Social se encuentran entre la mínima anterior al incremento (858,6 euros mensuales) y los 1.050 euros a los que asciende la mínima tras la subida. Al tener también en cuenta a los trabajadores del régimen agrario (entre 750.000 y 800.000) y del hogar (400.000), la cifra de beneficiados asciende a los 2,5 millones de personas, de las cuales un 56,74% son mujeres.

Según el Gobierno, el objetivo de este incremento es luchar contra la pobreza en el trabajo, aumentar el nivel de vida de las personas peor retribuidas, que suelen ser los jóvenes y las mujeres, y fomentar un incremento salarial más dinámico. Además, esta subida también sirve para acercarse al cumplimiento de la Carta Social Europea, que establece que el salario mínimo fijado en los Estados que pertenecen a la Unión Europea debería ser  el 60% del salario medio, es decir, 1.126 euros al mes.

La previsión de aumento de los ingresos públicos que generará este incremento del SMI al sistema alcanza los 1.500 millones de euros, según la estimación del Gobierno. Esta cuantía sería superior al considerar el ‘efecto arrastre’ de la subida de los sueldos que estén por encima de los 900 euros.

Respecto al impacto que puede tener esta subida del SMI sobre la inflación, el Banco de España, en su último boletín trimestral, ya señaló que el incremento del salario mínimo tendrá, por sí solo, un impacto alcista significativo. Es decir, subirán los precios a un ritmo mayor.

En cuanto al empleo, según los datos del Banco de España, la previsión de creación de empleo se ha visto rebajada en tres décimas debido al impacto que tendrá el alza del SMI “en términos de destrucción de empleo”.

Por otro lado, “el alza del SMI puede restringir la creación de empleo en algunos sectores, como el agrario, los servicios, el comercio minorista o la limpieza”, tal como afirmó el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, el día que se aprobó la subida del SMI.

Qué opinan los expertos sobre la subida del SMI

Según las estimaciones de BBVA Research, la creación de empleo se ralentizará en 2019 y 2020, influida, en parte, por el aumento del salario mínimo profesional. El notable incremento del SMI para 2019 puede condicionar la evolución de la economía y del empleo, tanto a corto como a largo plazo, si no se sientan las bases para un crecimiento importante de la productividad.

En particular, se espera un impacto negativo en la creación neta de empleo que podría alcanzar entre 20.000 y 75.000 puestos de trabajo durante 2019, mientras que a medio plazo, y en ausencia de incrementos en la productividad que lo compensen, el impacto podría ser mayor y superar los 160.000 empleos. Esto afectaría a colectivos especialmente vulnerables, además de a sectores y regiones expuestos a la utilización de contratos ligados al SMI. Para mitigar las repercusiones negativas del ascenso del salario mínimo, sería necesario  que viniese acompañado por mejoras en la eficiencia de las políticas activas de empleo.

En definitiva, los economistas suelen hacer hincapié en la relación entre el salario mínimo y el desempleo, ya que si el SMI se incrementa por encima del aumento en la productividad, podría ralentizarse la creación de empleo. En particular, puede haber trabajadores cuya cualificación no aporta lo suficiente como para compensar ese alto salario mínimo, lo que provocará que éstos queden marginados del mercado laboral.

No obstante, los defensores del incremento del SMI sostienen que puede afectar a otras variables como las recaudaciones por cotizaciones a la Seguridad Social, por IRPF y por IVA. Además, como con la subida del SMI aumenta también el consumo, la economía adquiere dinamismo, lo cual favorece el crecimiento económico general: un mayor consumo produce una mejoría en las empresas, que entonces contratarán más, haciendo que de nuevo vuelva a subir el consumo, etc.

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