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Actualidad 22 mar 2016

Distrito Castellana Norte: un desarrollo para los barrios

Desde la inauguración de la Estación de Chamartín, en 1982, Madrid ha crecido por el norte de espaldas a este gran nudo ferroviario. Su entramado de vías siempre ha actuado como una barrera infranqueable para la expansión de la ciudad. Una gran cicatriz para todos los vecinos de la zona, que ha creado un espacio hostil y desaprovechado.

Distrito Castellana Norte ha mantenido encuentros con todos los colectivos vecinales de los barrios afectados para escuchar sus preocupaciones y contribuir a que este espacio urbanístico deje de ser un foco de aislamiento y permita el crecimiento sostenible de la ciudad, en uno de los ejes con mayor potencial de desarrollo. Su transformación permitirá cumplir el reto de las ciudades del futuro: garantizar la mejor conexión entre sus habitantes. Una demanda común de todos los barrios de la zona, que soportan más de dos décadas de degradación.

Chamartín

En los seis barrios que conforman el distrito de Chamartín viven casi 143.000 personas, que tienen la estación de tren como denominador común. Actualmente el acceso a esta infraestructura es caótico y confuso. El tráfico se mezcla con los peatones en un desorden peligroso y los alrededores carecen de zonas verdes, con calles aisladas y sin equipamientos.

Los vecinos de Chamartín reclaman que se cubran las vías del tren con un gran parque público y se fortalezca la conexión con el nuevo desarrollo. Para ello, Distrito Castellana Norte ha trabajado junto con los técnicos de Adif en la proyección de un cubrimiento que cumpla con todas las funcionalidades necesarias para la estación, mejore la acústica, conecte los márgenes este y oeste, y dote a la zona de un gran espacio público.

El barrio de Valverde, situado más al norte, pertenece al distrito Fuencarral-El Pardo. Integra, a su vez, varios barrios y colonias como Santa Ana, Fuencarral, Virgen de Begoña y Las Tablas. Igualmente sus vecinos vienen reivindicando demandas como la mejora de la conectividad con otras zonas de la ciudad, más zonas verdes y más espacios públicos. Todas estas peticiones se han incluido en el Plan Parcial de Reforma Interior presentado por Distrito Castellana Norte.

Santa Ana

El barrio de Santa Ana y el antiguo pueblo de Fuencarral disponen de espacios públicos, pero tienen un escaso aprovechamiento y un elevado grado de ruido. Los vecinos, a través de sus representantes, han trasladado a los técnicos de Distrito Castellana Norte sus demandas para la zona, que pasan por la ampliación y mejora de los equipamientos de uso público, medidas para resolver los problemas de tráfico y reducir la elevada contaminación acústica. Entre sus peticiones, el refuerzo del transporte público y la ampliación de los carriles-bici. También piden que se restauren las ermitas de San Roque y la de Nuestra Señora de Lourdes.

El proyecto Distrito Castellana Norte contempla la construcción de una nueva red de conexión viaria que permitirá la descongestión del tráfico, así como accesos peatonales a través de corredores verdes desde el centro del barrio hasta la nueva Castellana. Además, se implementarían autobuses de alta capacidad para permitir el acceso de los viajeros a las estaciones de metro y cercanías.

Barrio de Begoña

Actualmente en la colonia de Virgen de Begoña no existe ninguna zona verde lo suficientemente grande para ser acogida por los vecinos como un lugar de ocio y  encuentro. Y eso les obliga a desplazarse fuera del barrio para poder disfrutar de la actividad al aire libre. Los residentes llevan también mucho tiempo denunciando el aislamiento que les producen las infraestructuras que les rodean y la desconexión que soportan, tanto con sus barrios vecinos como con el resto de la ciudad. Atendiendo a sus demandas, la prolongación del eje de Castellana prestará una atención especial a la mejora de sus comunicaciones a los accesos de servicios públicos como el Hospital de la Paz, dotará al parque de una zona de juegos infantiles, de un área de gimnasia para mayores, y pondrá solución a los problemas de ruido. Además, se creará una gran conexión verde con la Castellana y una unión transversal con Las Tablas.

Barrio de Las Tablas  

El PAU de Las Tablas comenzó a urbanizarse en 2002 y ya viven en él más de 30.000 personas. Pero su reciente desarrollo no significa que no tenga problemas; algunos, de origen. El principal es la congestión de tráfico, que dificulta la entrada y la salida. Además, el acceso a la estación de cercanías de Fuencarral se hace a través de un túnel del que los vecinos se han quejado en multitud de ocasiones por su peligrosidad. Las Tablas es uno de los pocos barrios de Madrid que no tiene acceso peatonal ni ciclista directo con el resto de la ciudad. Además de la solución a estos problemas, los vecinos de Las Tablas también reclaman que se mejore la conexión con Tres Olivos, Hortaleza y los demás barrios colindantes, la creación de un huerto urbano y el acondicionamiento del túnel ciclista.

Estas iniciativas que se recogen en el proyecto presentado al Ayuntamiento, son fruto de un proceso de colaboración en el que Distrito Castellana Norte ha escuchado y atendido las reclamaciones de las principales asociaciones vecinales implicadas en el desarrollo. Pendiente de su aprobación definitiva por parte del Consistorio de la capital, la empresa MyWorld ha realizado una segunda encuesta para conocer cómo evoluciona la opinión de los ciudadanos ante este proyecto urbanístico. Según los resultados, el 78% de los madrileños se muestra a favor de este desarrollo, creciendo su aceptación en tres puntos con respecto al anterior estudio.

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