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Mercados globales Act. 02 oct 2019

El papel de Europa ante la guerra comercial entre EE. UU. y China

Durante los últimos meses se ha vivido una escalada de medidas restrictivas y represalias comerciales entre Estados Unidos y China. Según José Manuel González-Páramo, responsable de Economía Global y Relaciones Institucionales de BBVA, ante esta situación de incertidumbre global, es necesario tender nuevos puentes y establecer espacios de cooperación.

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José Manuel González-Páramo participó en el foro ‘América Latina, Estados Unidos y España en la economía global’, celebrado la semana pasada en Nueva York. En esta jornada, organizada por la Cámara de Comercio de España-EE. UU. y el diario El País, diversos expertos de todo el mundo analizaron la situación económica internacional y sus retos actuales.

Entre otros desafíos, durante la jornada se analizaron las nuevas subidas de aranceles que han anunciado Estados Unidos y China para el periodo entre septiembre y diciembre de este año. Esta guerra comercial, que libran desde hace meses los dos países, no parece tener ningún ganador, dado que está produciendo mayor incertidumbre y menor crecimiento a nivel global.

Ante este escenario generalizado de tensión, el diálogo y el entendimiento se han vuelto cruciales para el progreso de la economía internacional. Como señaló González-Páramo, en el contexto europeo, es imprescindible que la Unión Europea se centre en desarrollar políticas que le permitan amortiguar los posibles efectos adversos.

Uno de los posibles focos de acción es la intensificación de la estrategia europea de expansión comercial. José Manuel González-Páramo explicó que el comercio internacional es vital para la economía de la UE, ya que se obtienen 31 millones de empleos gracias a las exportaciones europeas y casi el 40% de las exportaciones de la UE están ahora cubiertas por acuerdos de libre comercio. A su juicio, ante la ola actual de proteccionismo, desde Europa es necesario construir puentes. 

En este sentido, recordó que América Latina es un aliado clave para Europa, como lo demuestra el Tratado de Asociación entre la UE y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay). Este acuerdo supone un gran paso en la integración económica entre los dos bloques regionales, ya que eliminará la mayoría de los aranceles sobre las exportaciones de la UE a Mercosur, haciendo que las empresas de la UE sean más competitivas, al poder ahorrarse 4.000 millones de euros.

El acuerdo de Europa con el Mercosur impulsará las exportaciones europeas de los sectores industriales, que hasta ahora han estado enfrentando aranceles altos y a veces prohibitivos, tal y como indicó González-Páramo. Esto afectará a productos, como los vehículos, las piezas de automóviles, maquinaria, productos químicos, fármacos, ropa y calzado o tejidos de punto.

Lo mismo ocurre con el sector agroalimentario europeo, que se beneficiará al recortar los altos aranceles existentes en el Mercosur en muchas mercancías de la UE, como chocolates y confitería, vinos, licores y refrescos.

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José Manuel González-Páramo, en el foro ‘América Latina, Estados Unidos y España en la economía global’, celebrado la semana pasada en Nueva York.

¿Cómo actúan los bancos centrales?

Una de las consecuencias de las tensiones comerciales es un crecimiento económico más lento, debido principalmente a una menor producción industrial, que a su vez se traduce en menos exportaciones. Además, comienzan a ser visibles algunos síntomas de una caída en la inversión. 

Los bancos centrales han reaccionado a esta situación bajando los tipos de interés, tanto en Estados Unidos como en Europa. A pesar de que este contexto actual no favorece un crecimiento económico muy significativo, gracias a la política monetaria desempeñada por organismos como la Fed o el BCE, será posible mantener el crecimiento global en torno a un 3%.

Según el ejecutivo de BBVA, para quien estas siguen siendo tasas de crecimiento decentes, aunque por debajo del potencial al que se estaba acostumbrado, dadas las tasas de interés más bajas, las dudas en los mercados financieros y la tendencia continua a la baja en los escenarios de riesgo. En este contexto, queda por ver si la política fiscal va a tomar el relevo a una política monetaria cuyo margen es limitado.