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Momentum 27 jul 2020

Empresas sociales buscan soluciones a los retos educativos de la crisis

Mónica Coca (Colaborador externo)

Colegios cerrados, transición acelerada de la educación presencial a la digital, incertidumbre acerca del futuro en las aulas… No cabe duda de que la educación está viviendo una época plagada de desafíos para los que se necesitan soluciones innovadoras, como las que han puesto en marcha varias empresas de BBVA Momentum, el programa de apoyo al emprendimiento social de BBVA.

1 de abril de 2020. 194 países tenían todas sus escuelas cerradas. 1.598.099.008 estudiantes habían visto interrumpida su educación debido a la pandemia global, el 91,3% del total de alumnos matriculados en el mundo.

Los datos que aparecen en el informe “Panorama de la educación en España tras la pandemia de COVID-19: la opinión de la comunidad educativa”, realizado por un grupo de investigadores de las Universidades de Granada y Málaga ilustran a la perfección una situación inédita que ha puesto a la comunidad educativa contra las cuerdas. Este informe, que fue presentado en el estreno de Educación Conectada, el proyecto de BBVA y la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (Fad) enfocado en buscar acciones de urgencia en el ámbito educativo tras la crisis causada por la COVID-19, pone de manifiesto las fallas de un sistema que ha vivido un trimestre plagado de dificultades.

El documento da voz a los profesores que piden “estrategias para la docencia a distancia y semipresencial, mecanismos de evaluación justos y adecuados para la situación actual y procedimientos para fomentar la autonomía del alumnado”. La inclusión de todos los alumnos y sus familias, la simultaneidad de la formación presencial y virtual, la conciliación y la necesidad de recursos, se perfilan como algunos de los factores que más preocupación despiertan en los docentes.

La situación del sector es común a nivel global. “No todos los estudiantes han podido comprometerse con su educación cuando se han puesto en marcha las medidas de emergencia”, explica un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre cómo ha afectado la crisis de la COVID-19 a la educación, basado en una encuesta realizada en 59 países. “Aunque la mayoría de los países pudieron implementar oportunidades de aprendizaje alternativas, los encuestados estiman que casi la mitad de los estudiantes pudieron acceder a todo o la mayor parte del plan de estudios”.

Ante una situación de total incertidumbre que afecta a miles de estudiantes, BBVA Momentum cuenta en su ecosistema con empresas que están trabajando para encontrar soluciones efectivas a los problemas del sector educativo. Su labor puede resultar una fuente de inspiración para futuras estrategias y soluciones que consigan que nadie se quede atrás en el campo de la educación.

Knotion (México)

Knotion trabaja con un concepto revolucionario de educación basada en competencias para la vida y enfocada en generar una nueva cultura en sus alumnos. Esta empresa social mexicana, que participó en BBVA Momentum en 2019, ha construido un modelo pedagógico basado en el ‘design thinking’ concebido en un entorno completamente digital. “Todo nuestro contenido circula alrededor de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, promovidos por Naciones Unidas”, cuenta su director financiero, Eduardo García. “Nuestro objetivo es educar a las futuras generaciones con una visión global, colaborativa y autosustentable”.

Su plataforma de contenidos digitales se integra en las escuelas para reforzar y facilitar el aprendizaje de los alumnos. Gracias a Knotion, los centros educativos cuentan con una herramienta tecnológica que les permite integrar una metodología basada en la resolución de problemas actuales y en el desarrollo de habilidades para el siglo XXI. Durante la crisis del coronavirus, los alumnos han seguido sus actividades con Knotion desde casa lo que les ha ayudado a continuar su aprendizaje de una forma entretenida y visual.

Build Up (Estados Unidos)

Build Up es una empresa social que ofrece formación a jóvenes con ingresos bajos para que puedan integrarse en el mercado laboral. “Les brindamos la posibilidad de desarrollar una carrera a través de prácticas pagadas y cursos de educación secundaria y postsecundaria enfocados en la industria, lo que les lleva a convertirse en líderes acreditados y capacitados de sus comunidades”, explica su fundador, Mark Martín.

Esta compañía no ha parado sus motores durante la crisis y ha seguido ofreciendo formación a sus alumnos. De esta forma, está consiguiendo, con su modelo de enseñanza remunerada, que los jóvenes en situación más vulnerable puedan acceder a estudios especializados y obtener la titulación que necesitan para entrar en el mercado laboral.

Makina (Colombia)

Makina (antes Manuvo) es una empresa editorial que vende servicios editoriales digitales y ‘software’. El corazón de su negocio y el que genera un mayor impacto es su plataforma de distribución de contenidos MakeMake. Con ella, cerca de 150 bibliotecas públicas y escolares acceden a libros, gráficos e interactivos de gran calidad. “La plataforma cierra la brecha de acceso al conocimiento, fortalece la lectoescritura en niños y adolescentes a la vez que permite un modelo de negocio sano para las editoriales y productores de contenido”, explica su directora, Catalina Holguin Jaramillo.

MakeMake ha ofrecido una selección de libros gratuitos durante el periodo de confinamiento para los niños en el marco de su campaña #Yoleoencasa. Además, no ha dejado de organizar actividades para fomentar el amor por los libros como el Festival Global de Lectura en el que una selección de escritores realizó lecturas en vivo en un evento que se retransmitió en sus redes sociales.

Otsimo (Turquía)

Uno de los grandes desafíos de la educación durante la pandemia es la inclusión de todos los alumnos, especialmente aquellos que necesitan mayor atención por tener necesidades educativas especiales. La empresa turca Otsimo ofrece una solución para esta parte del alumnado, con el desarrollo de una plataforma ‘online’ de materiales educativos y juegos especializados destinados al tratamiento de niños con autismo“Esta aplicación utiliza el ‘machine learning’ y traduce los datos que obtiene de cada sesión de juegos”, explica su cofundador, Hasan Zafer. 

Los padres con niños autistas han encontrado en la plataforma educativa de esta empresa social una solución para seguir ofreciendo a sus hijos la formación adaptada que necesitan, especialmente durante el confinamiento. En estos meses, Otsimo no ha parado de innovar y ofrecer nuevos juegos y terapias, como su reciente funcionalidad ‘Speech’ con diferentes ejercicios para potenciar el habla.

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