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BBVA Podcast 28 oct 2026

Podcast | Adolfo Domínguez: la firma gallega de moda de autor en manos de la tercera generación

En los años 80 y detrás del eslogan ‘La arruga es bella’, la moda en España comenzó a verse desde la mirada de lo sencillo pero a la vez bello. Tras años de tonalidades sobrias y estructuras rectas, hubo un proyecto empresarial que decidió romper con lo establecido. Se trata de Adolfo Domínguez, firma internacional que a lo largo del tiempo se ha adaptado a los cambios. Hacemos un recorrido por su historia en este reportaje y en el podcast ‘Empresas’ de BBVA.

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BBVA Creative (Agencia 'in-house')
Teresa (Tete) Andrés (BBVA Creative)

En un sector como el de la moda, pocas firmas logran mantener su esencia intacta tras medio siglo de historia. Corría el año 1973 cuando Adolfo Domínguez fundó un proyecto bajo su mismo nombre. Un proyecto que no solo se ha caracterizado por la producción de prendas y accesorios, sino por crear un estilo propio. 

“Hay empresas de moda que venden ropa pero no tienen una marca reconocible ni han construido un estilo de vida o una filosofía en torno a la ropa. Nosotros sí lo hemos conseguido”, afirma Adriana Domínguez, presidenta ejecutiva de la marca. En su opinión, esto tiene que ver con la figura de su padre “como diseñador, comunicador, pensador y empresario” porque él “es un intelectual que hizo un viaje interior propio de búsqueda de códigos”.

El origen de esta firma se remonta a la sastrería y tienda multimarca que los abuelos de Adolfo tenían en Ourense. "Las empresas, en general, siempre empiezan siendo familiares", recuerda Adriana. Fue su padre quien aportó una sensibilidad moderna tras vivir varios años fuera de España a través de una moda disruptiva. “Al principio chocó con el estilo de su padre en cuanto a que era sastrería mucho más tradicional”, relata.

Tienda de Adolfo Domínguez en Ourense (Galicia).

A pesar de estar presente en más de 50 países de todo el mundo, esta firma sigue teniendo a Galicia como epicentro de su negocio. Según asegura, Adolfo Domínguez siempre ha querido ser fiel a sus orígenes porque le gusta estar en su tierra, su gente y tener su fábrica en Ourense. “Creo que eso le pasa a muchos empresarios en las provincias”, señala.

Cómo afrontó Adolfo Domínguez el relevo generacional

Fue en 2017 cuando Adriana Domínguez asumió el control de este legado histórico. "Sentí por un lado el vértigo de hacerte cargo de un proyecto", confiesa, desmintiendo la idea de que a las terceras generaciones simplemente les entregan "las llaves del coche" con todo el trabajo hecho. Desde su experiencia directiva, afirma que "a cada generación le toca emprender, repensar y reestructurar el negocio para que pueda sobrevivir a los cambios". Sin embargo, y más allá del vértigo inicial, se siente “muy honrada y profundamente responsable de garantizar que el proyecto no falle bajo su mandato”.

Para la presidenta ejecutiva, un principio inquebrantable de Adolfo Domínguez es que no existe una propuesta de moda sino hay una empresa detrás: “hay muchas personas que tienen una idea estética de lo que quieren hacer, pero no están dispuestos a hacer la aventura empresarial que realmente conlleva sostener tus ideas”, explica. “Nosotros como marca –y también como gallegos– siempre hemos empezado con la idea de la sostenibilidad económica detrás. Nunca hemos hecho ideas que no tengan un cliente, que no podamos vender, porque sabemos que si no, no podemos hacer la siguiente”.

Adriana Domínguez, presidenta ejecutiva de la marca.

Los socios estratégicos que acompañan el crecimiento de Adolfo Domínguez

El ecosistema empresarial de esta empresa lo conforman productores con los que llevan trabajando más de 20 años (y que les aseguran la entrega de las prendas en la fecha prevista y con la calidad que buscan); proveedores tecnológicos que sostienen sus operaciones a diario y los clientes. Para Adriana Domínguez, “todo empieza por quién apuesta por ti, por quien paga por tu producto”, es decir: por los clientes. Considera esencial contar con un cliente que aprecia que sus productos ofrecen “mejores calidades, un diseño más estudiado y atemporal” con atributos relacionados con la sostenibilidad. Algo que, por lo general, “es más caro”.

También forman parte de su ecosistema entidades financieras como BBVA: “Cuando llevas 50 años aprecias de verdad los socios que te han acompañado mucho tiempo”, afirma mientras recuerda el incendio de su fábrica de Ourense en el año 1991. “Tuvimos que volver a empezar de cero y quien nos apoyó para volver a empezar fue un consorcio de bancos”.

De ese consorcio formó parte BBVA, entidad en la que Adolfo Domínguez se sigue apoyando para poder sacar adelante, entre otras cosas, sus colecciones. “Tenemos financiación a largo y corto plazo, que en nuestro sector es importante”, ya que costean las colecciones mucho antes de que se pongan a la venta debido a los “largos periodos de transporte y de producción”. Además, la firma cuenta con los beneficios asociados a los préstamos vinculados a KPIs de sostenibilidad por cumplir con los indicadores establecidos.

La sostenibilidad, en el ADN de Adolfo Domínguez

Adriana Domínguez pone de relieve que en su caso la marca ha nacido con la sensibilidad de la sostenibilidad. Y la razón, una vez más, tiene que ver con su padre y con Galicia. En primer lugar porque Adolfo Domínguez, durante sus años de universidad en Estados Unidos, cursó entre sus asignaturas ecología “y le gustó muchísimo”. Un hecho que le llevó, posteriormente, a aplicar los conocimientos adquiridos en la empresa.

En segundo lugar, por su arraigo a la comunidad gallega: “como nació y creció en el campo y siempre hemos mantenido la casa, la huerta y el contacto con la naturaleza, entendemos el cuidado que necesita. No estás en una vida tan urbanizada que te desconecte del origen de las cosas”.

Tienda de Adolfo Domínguez en Estambul (Turquía).

En este sentido, Adolfo Domínguez recuperó el lino porque su abuela trabajaba con él, es parte de su infancia. Una fibra natural que esta marca utiliza junto con otras naturales como la lana. “Apostamos mucho por lo natural y por la investigación dentro de lo natural” aunque las fibras sintéticas y artificiales “tienen su sentido”, señala.

Para la firma, el sector textil se enfrenta al gran reto de priorizar qué factores son los más importantes a la hora medir el impacto de la producción, ya que en la ecuación entran: desde los químicos a la limpieza del agua que va a los ríos o el dióxido de carbono (CO2) que se emite durante el transporte de las prendas. “Muchas marcas hacen lo que dicta la gobernanza. Nosotros eso lo hacemos, además de otras cosas que son en las que creemos mucho”, como la certificación de los materiales que utilizan: “el 57% de nuestras materias primas son sostenibles”.

La presidenta de Adolfo Domínguez considera que “lo que de verdad es puntero en la sostenibilidad de la moda es la calidad y el hacer que las cosas duren en el tiempo”. A esto se suma la importancia de impulsar lo local: “Estamos haciendo muchos proyectos atados al territorio español”, como una colección de camisetas de algodón cultivado “a las afueras de Sevilla, que hemos hilado y confeccionado en Portugal y que luego hemos traído aquí”.

El papel de la inteligencia artificial (IA) en la moda

En cuanto a la IA, la presidenta de Adolfo Domínguez considera que en el sector de la moda impactará en el propio diseño de las prendas, la automatización de procesos o la creación de contenidos para la comunicación de la marca.

“Nosotros estamos experimentando con todas estas herramientas, por supuesto gestionadas por creativos internos”, afirma. Para ello, cuentan con un ‘squad’ de IA “que analiza todos los departamentos y los procesos” con el objetivo de comprobar si aquellos que hasta ahora se estaban ejecutando manualmente o eran largos “se pueden automatizar”.

Todos los capítulos de ‘Empresas’ los podrás encontrar en las siguientes plataformas: iVoox, Apple Podcast, Spotify, Google Podcast y en bbva.com. Algunos episodios: