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Análisis económico 18 feb 2020

BBVA Research prevé que a finales de 2021 el PIB aragonés supere el nivel precrisis en un 8%

BBVA Research estima que el crecimiento de la economía aragonesa podría situarse en el 1,8% en 2020 y acelerarse hasta el 2,0% a finales de 2021. Con ello, al final del periodo superará el nivel precrisis de PIB en 7,7 puntos porcentuales, y el de PIB per cápita en 9,6 puntos porcentuales, respectivamente. De cumplirse estas previsiones, la región completaría nueve años de recuperación,  que llevaría a una reducción de la tasa de paro promedio hasta el 8,6% en 2021.

Según el último informe ‘Situación Aragón’, presentado este martes por Miguel Cardoso, economista jefe para España de BBVA Research, y Carlos Gorria, director de la Territorial Norte de BBVA, durante el primer semestre de 2019 la economía de Aragón habría crecido por encima del 0,4% trimestral, en línea con la media nacional y un 0,3% trimestral en el segundo semestre, algo menos que el conjunto de España. Con ello, el crecimiento de la economía regional se habría moderado en 2019 hasta el 2,1% anual, 0,2 puntos porcentuales por encima de la media nacional.

BBVA Research señala varios factores que explican esta evolución de la economía aragonesa, marcada por una nueva desaceleración de la demanda interna. Por un lado, el menor dinamismo del gasto de los hogares aragoneses en el primer semestre de 2019, en particular de bienes duraderos. Por otro, el deterioro reciente de distintos indicadores de inversión, afectados en parte por el incremento de la incertidumbre. Y ello, a pesar del moderado impulso fiscal. Por otro lado, la demanda externa se mantuvo sólida: en 2019 las exportaciones reales en Aragón habrían aumentado un 4,6%, lo que supone 3,4 puntos porcentuales más que la media de España. El impulso de las ventas exteriores de alimentos, así como las de bienes de equipo y automóviles, contribuyeron a este dinamismo del sector exportador aragonés, que con el incremento alcanzado en 2019, acumularía siete años consecutivos de crecimiento. Por su parte, el turismo alcanzó un nuevo récords, en un entorno difícil, apoyados principalmente por la afluencia de visitantes residentes en España.

El mercado laboral se mantuvo dinámico en 2019, aunque los datos de afiliación también reflejan la desaceleración económica. No obstante, esta mejora es heterogénea y se estaría concentrando en los municipios de la Comarca de Zaragoza y la zona meridional de Huesca, que lideran la creación de empleo regional y resisten mejor la desaceleración.

La economía aragonesa podría acelerarse en 2021

En este contexto, BBVA Research prevé que el crecimiento se modere desde el 2,1% en 2019 al 1,8%en 2020, para acelerarse ligeramente hasta un 2,0% en 2021. Entre los factores que contribuirán a la realización de este escenario destacan la resiliencia del consumo interno, las señales de fortaleza de la inversión y una leve mejora del entorno internacional.

El crecimiento del gasto de las familias aragonesas seguirá mostrando un crecimiento moderado durante este año, en un contexto en el que tanto la demanda embalsada durante la crisis como las políticas expansivas de años anteriores dejan de actuar como soporte del crecimiento. No obstante, las nuevas medidas de impulso de la renta, la estabilización del crecimiento del empleo y la menor incertidumbre que en años anteriores apunta a que el consumo de los hogares podría haber alcanzado su punto de inflexión a finales de 2019. Además, Aragón puede resultar más favorecida que otras comunidades autónomas por el aumento de las pensiones con el IPC o la subida del sueldo de los empleados públicos. En cualquier caso, a futuro resultan de particular importancia los cambios que el nuevo Gobierno de España pueda introducir en ámbitos como el mercado laboral o las pensiones.

La inversión en maquinaria y equipo podría acelerarse, aprovechando los bajos costes de financiación, la reducción de algunas incertidumbres y perspectivas de un mejor contexto exterior. Así lo apuntan la evolución de las importaciones de bienes de equipo, que en 2019 alcanzaron el segundo mejor registro histórico, o los datos de construcción tanto en el sector no residencial, para actividad productiva, como en la vivienda.

La recuperación de la demanda europea o la resolución de algunos de los focos de incertidumbre podrían contribuir favorablemente a sectores clave de la economía aragonesa como el sector del automóvil, el de las energías renovables y el agroalimentario.

Tasa de paro en el 8,6% en 2021

De cumplirse el escenario previsto, el Servicio de Estudios de BBVA prevé que en 2021 la tasa de paro promedio se sitúe en el 8,6%, apenas 1,3 puntos porcentuales por encima de su nivel de 2008.

Los primeros datos de 2020 apuntan a que el ritmo de crecimiento de la afiliación en Aragón se mantendrá alrededor del 0,3% trimestral, similar al observado en el segundo semestre de 2019.

El reciente aumento de los costes salariales en la región podría deberse a ciertos problemas para cubrir vacantes. Además, la dispersión demográfica, la heterogeneidad comarcal y la atracción de capital humano con las cualificaciones demandadas son claves para el crecimiento futuro de la comunidad.

Moderada reducción de las incertidumbres

Aunque los riesgos del escenario son a la baja, la velocidad futura de la recuperación dependerá de la resolución de los distintos focos de incertidumbre y de las políticas que se implementen.

En el escenario global, la incertidumbre se reduce por la menor probabilidad de una salida desordenada del Reino Unido de la Unión Europea, lo que favorece a Aragón, que es uno de sus principales socios comerciales con una exposición al mercado británico similar a la media de España. Además, la posible reducción de las tensiones comerciales entre EE. UU. y China, que debería traducirse en una disminución de los aranceles, facilitará la recuperación de los flujos comerciales globales. Ello apoya el crecimiento de la economía aragonesa a través de la mejora de las cadenas de valor globales y de la demanda de los principales socios comerciales de la región, pero los beneficios directos no son tan evidentes, ya que Aragón no es de las regiones españolas más expuestas directamente a estos tres mercados.

A nivel doméstico, aun con la formación de gobierno en España, la incertidumbre de la política económica se mantiene elevada por la falta de consenso en temas clave como el mercado laboral o las pensiones. A esto se añaden los cambios regulatorios que están afectando negativamente al sector automotriz y al inmobiliario.

Con todo, según BBVA Research, la economía aragonesa y la española se encuentran mejor preparadas para afrontar un escenario de incertidumbre, ya que muchos de los desequilibrios que retroalimentaron los efectos de la última crisis se han reducido. Sin embargo, en ausencia de reformas eficientes, el crecimiento potencial de la economía estaría convergiendo a niveles menores que los observados al inicio de la recuperación.

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