Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Salud financiera 28 sep 2026

Prepararse para lo inesperado: la importancia de la cultura del seguro

Prepararse para lo inesperado es una parte fundamental del cuidado de las finanzas personales. Contar con una protección adecuada contribuye a resguardar el patrimonio y otorga un mayor margen de respuesta ante contingencias que demanden un gasto significativo.

Prepararse para lo inesperado: la importancia de la cultura del seguro. BBVA

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (Enif) 2024 , elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), sólo 22.9% de la población  mexicana de entre 18 a 70 años cuenta con alguna cobertura. Desglosando el producto, e l seguro de vida alcanza un 13.9%, el de automóvil un 11.5% y el de gastos médicos mayores apenas 7.5%. estas cifras reflejan un incremento en comparación con los resultados de 2021, evidencian que aún existe un amplio margen de oportunidad para integrar los seguros en la planeación financiera cotidiana.

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recuerda que un seguro no es una inversión en sí misma, sino un instrumento de protección. Por ello, la toma de decisión puede partir de una pregunta sencilla: ¿qué podría afectar la estabilidad financiera propia o familiar? La respuesta permite priorizar la protección de la vivienda, el vehículo, la salud o el sustento económico de los dependientes.

Comprender la estructura de una póliza también facilita la elección. Existen tres conceptos clave que suelen generar confusión:

  • Suma asegurada: El monto máximo que la compañía pagará ante un siniestro.
  • Deducible: La cantidad fija que asume el asegurado antes de que la cobertura entre en vigor.
  • Coaseguro: El porcentaje del costo total del evento que le corresponde pagar al usuario tras haber cubierto el deducible.

El seguro no es una inversión,  es un instrumento de protección

Es importante destacar que contar con un seguro no sustituye la creación de un fondo de emergencia. Al respecto, la Condusef aconseja que dicho ahorro contemple el pago de deducibles, coaseguros y aquellos gastos que la póliza no cubra directamente. Ambos mecanismos son complementarios para fortalecer la capacidad de respuesta financiera.

Elegir un seguro no significa buscar la cobertura más amplia, sino la que realmente corresponde a los riesgos, el patrimonio y la capacidad de pago. Revisar qué ya está cubierto y qué gastos tendría que asumir directamente permite tomar decisiones con mayor claridad.

En este proceso, contar con opciones que puedan adaptarse a cada situación facilita llevar esa planificación a la práctica. En BBVA México, al cotizar un seguro, el cliente puede elegir las coberturas que necesita y ajustar sus montos de acuerdo con su situación y presupuesto. De esta forma, puede configurar su protección teniendo en cuenta los riesgos que quiere cubrir y cuánto puede destinar a ella.Las necesidades de protección, además, pueden cambiar con el tiempo.

Por ello, una vez contratado el seguro, el cliente puede solicitar modificaciones en sus coberturas a través del servicio a clientes de BBVA Seguros, de acuerdo con las condiciones de su póliza. Algunos seguros también permiten realizar la contratación de forma digital y consultar posteriormente la póliza desde la app BBVA SOS, facilitando el acceso y la gestión de la protección contratada.

Cambiar la perspectiva sobre la prevención es, en última instancia, una forma de proteger lo que más importa. Salir del terreno puramente emocional al hablar de riesgos y dar paso a una planeación informada permite conectar con la certeza de contar con la protección adecuada.