Hay ‘delay’ de arrastre en el desarrollo de banda ancha en Argentina, pero aún así el 20% de la audiencia mira Netflix. Ahora le toca al fútbol codificado confrontar con los cableoperadores el potencial de penetración ‘online’, si bien las asimetrías entre red fija y móvil convivirán otros cuatro años.

Si un acontecimiento sacude por estos días a proveedores y usuarios de la tecnología de la comunicación en Argentina, ese ha sido un doble estreno: el inicio de la Superliga del fútbol profesional y su nueva televisación, que hasta hace poco era estatal y ahora quedó a cargo de cadenas internacionales.

Los casi nueve millones de aficionados que desde 2009 se habían acostumbrado a seguir gratis y cómodamente instalados en sus casas las transmisiones por cable de los campeonatos anteriores, en estos momentos analizan si le pagan a Fox Sports Premium (la nueva señal de Fox) y a TNT Sports (Turner) un abono equivalente a 17 dólares mensuales para continuar viendo en vivo y en directo el paquete de 14 partidos por fecha del ‘fixture’ de Primera División, o se resignan a esperar los vídeos que contengan algún compilado y los goles por los que no habrán de cobrarles.

Difícil disyuntiva para administrar pasiones, si no hubiera una tercera vía: aprovechar la tecnología digital móvil; aunque la calidad no sea satisfactoria ciento por ciento, las imágenes a veces se pixelen o queden ‘stand by’ con un un circulito que gira sin detenerse.

Aun con esas limitaciones, nada menos que un 20% de la audiencia local ya contrata los paquetes digitales que, como en el caso de Netflix con las películas y las series, se suscriben desde seis a casi 11 dólares mensuales.

Boca y River son los equipos de la Superliga que recibirán mayores ingresos de la TV.

Departamento de Prensa de River Plate

Argentina marcha muy relegada en la competencia entre la televisión fija, las plataformas web y las aplicaciones móviles, porque la banda ancha es demasiado lenta y ni siquiera llegó a la velocidad de una conexión 4G como el que se impuso en todas partes.

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Habrá que esperar cuatro años para que se triplique la velocidad media de banda ancha en el país, y la móvil se cuadruplique; que la 4G abarque el 60% de las conexiones, del 16,7% que tenía en 2016, y aporte el 90,3% del tráfico móvil total, según marca un estudio elaborado por Cisco Visual Networking Index (VNI).

Tampoco los wi-fi, residenciales o de mayor alcance, están a tono con un estándar técnico parejo que asegure soportar el suministro de nuevas y más altas velocidades que reciban de la red.

La Netflix deportiva

Hoy por hoy, junto al negocio de la reprivatización del fútbol por TV para que siga siendo distribuido a través de las redes de los cableoperadores afloró una incipiente contraparte online parecida a Netflix, llamada Sportflix, que mientras internet sea lenta y cara no amenazará demasiado el negocio de Fox, Turner, Cablevisión y Directv, como sí lo harán las tendencias de los usuarios  globalizados hacia lo móvil, interactivo, selectivo.

Los números dan a favor del abono en internet, que irá de 19,99 a 29,99 dólares, cuando en el cable, entre servicio estándar y partidos, no baja de 75 dólares.

Antes de la estatización de las transmisiones, hace ocho años, tan sólo el 5% de una audiencia de siete millones de abonados pagaba un plus por el fútbol codificado. Ya gratuito, entre 2011 y 2015 se sumaron 1,8 millones suscriptores más.

La pregunta del millón no se limita a cuántos aficionados al fútbol pasarán esta vez por caja para seguir viendo los partidos por televisión, sino qué porcentaje migrará hacia el universo móvil, habida cuenta de que la relación dispositivos/conexiones per cápita habrá crecido en ese lapso desde 2,6 del año pasado a 3,5 dentro de cuatro, lo cual implica que el 76% de la población usará internet.

Cisco estima, en consecuencia, que el 83% de los contenidos consumidos serán vídeos, un 61% más que en 2016. En celulares, el porcentaje se irá al 80%, por lo que el el tráfico de datos móviles será ocho veces mayor en 2021 que lo que era en 2016.

A medida que la red  pase a ser una opción de calidad aceptable en el país, los deportes, series y películas se harán lugar en la cultura móvil que marca la época.

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