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Estrategia Clima 03 jul 2026

BBVA destaca en la London Climate Action Week la importancia de la resiliencia climática para la asignación de capital

Durante la London Climate Action Week, responsables de BBVA han puesto de manifiesto cómo el riesgo físico climático está dejando de ser exclusivamente un tema de sostenibilidad para convertirse en un elemento central de las decisiones de negocio y de inversión. En concreto, el director global de Inteligencia en Sostenibilidad de BBVA, Antoni Ballabriga, ha subrayado que “la adaptación al cambio climático es ya una fuente de ventaja competitiva y retención de ingresos para las empresas”.

Foto de apertura: London Climate Week
BBVA destaca en la London Climate Action Week la importancia de la resiliencia climática para la asignación de capital

En una de las mesas redondas, organizada por la Iniciativa Financiera del Programa Medioambiental de Naciones Unidas (UNEP FI, por sus siglas en inglés), Antoni Ballabriga calificó la próxima cumbre climática en Antalya como "la COP de la implementación". El director global de Inteligencia en Sostenibilidad de BBVA afirmó que “la cuestión ya no es solo si los impactos climáticos se materializarán, sino cómo las empresas y los financiadores los incorporan en sus decisiones de inversión”.

Durante su intervención en otra de las sesiones en esta semana del clima, celebrada del 22 al 25 de junio en Londres, José Antonio Carbonero, ‘managing director’ de 'project finance' en Reino Unido, señaló que “el riesgo físico ha pasado de ser exclusivamente un tema de sostenibilidad a una cuestión central de asignación de capital”. En este sentido, destacó que “las entidades financieras y los inversores están mejorando sus capacidades de evaluación de riesgos físicos y buscan de forma activa estrategias de resiliencia creíbles por parte de sus clientes”. A su juicio, aunque la adaptación aún no se valora sistemáticamente en la financiación, se avanza hacia un mayor escrutinio de la exposición y los planes de preparación. “Las empresas que comprendan sus vulnerabilidades y puedan demostrar medidas de adaptación climática claras” –argumentó Carbonero– “estarán mejor posicionadas para mantener su acceso al capital a lo largo del tiempo”.

En este contexto, las entidades financieras están reforzando también su papel de asesoramiento, ayudando a los clientes a comprender sus riesgos físicos y a estructurar planes de resiliencia que permitan convertir proyectos en oportunidades financiables.

Para ilustrar cómo la integración de la "resiliencia climática como estándar" ayuda a proteger los ingresos futuros y la competitividad, Carbonero expuso ejemplos prácticos de 'project finance' apoyados por el banco, como el acueducto HARP, un proyecto de infraestructura hidráulica diseñado para transportar agua en el noroeste de Inglaterra, diversas infraestructuras de transporte en varios países e iniciativas de agricultura regenerativa.

Antoni Ballabriga durante su intervención en la UNEP FI Global Roundtable en la London Climate Week

La resiliencia como estándar de negocio

Asimismo, la justificación estratégica empresarial está evolucionando. El enfoque ya no se centra solo en el coste de la inacción para evitar pérdidas, sino en la retención de ingresos y la competitividad. Las inversiones en resiliencia pueden reducir las interrupciones, mejorar la continuidad operativa y preservar el valor de los activos. Hoy en día, las conversaciones más avanzadas tratan la resiliencia como una ventaja competitiva, y no únicamente como una herramienta de gestión de riesgos.

Por su parte, Gunes Gozen, del área de Sostenibilidad en Garanti BBVA, que participó en otra de las sesiones, destacó  la importancia de consolidar  vías para acelerar la financiación hacia una transición energética limpia y segura.

Como balance de su paso por la London Climate Week, los responsables de BBVA destacaron también el creciente impulso que está adquiriendo la agenda de resiliencia en Europa, impulsada tanto por la evolución del marco regulatorio como por el creciente interés de empresas, inversores e instituciones públicas en integrar los riesgos físicos del cambio climático en la toma de decisiones.

El mensaje central que debe guiar al sector financiero en los próximos años –en su opinión– es que el reto de la adaptación no es principalmente un problema de financiación. Es un desafío de preparación, de cartera de proyectos y de toma de decisiones de inversión. El capital está disponible cuando la resiliencia se integra en el diseño mismo de los proyectos, activos y modelos de negocio desde el principio.