Carl Wunsch, Premio Fronteras del Conocimiento por revelar el impacto del calentamiento global en los océanos
La Fundación BBVA ha concedido su Premio Fronteras del Conocimiento en Cambio Climático y Ciencias del Medio Ambiente a Carl Wunsch (Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT) por sus contribuciones fundamentales a las investigaciones que han revelado el impacto del calentamiento global en los océanos de todo el planeta. El investigador galardonado “comprendió desde muy temprano que el océano desempeña un papel fundamental en la regulación del clima terrestre”, destaca el jurado.
Guiado por esta idea, Wunsch desarrolló métodos innovadores para cuantificar con precisión el estado del océano en el contexto del cambio climático y demostró la necesidad de disponer de un sistema global de observación oceánica capaz de integrar datos obtenidos desde el espacio y el interior del mar. Su trabajo, añade el jurado, ha sido clave para diseñar los programas actuales de observación a escala global, que permiten estimar el aumento de la temperatura de los océanos como respuesta al incremento de los gases de efecto invernadero.
“Antes del trabajo del profesor Wunsch, realmente no existía un sistema global coherente de observación del océano”, explica Carlos Duarte, secretario del jurado, quien subraya que estos avances han permitido medir fenómenos como el aumento del nivel del mar, la fusión del hielo polar o el incremento del contenido de calor oceánico, con implicaciones directas en la intensificación de fenómenos extremos.
Una estrategia “radicalmente diferente” para estudiar el océano
Formado inicialmente en Matemáticas en el MIT, Carl Wunsch orientó pronto su carrera hacia la oceanografía, atraído tanto por la influencia de Henry Stommel como por el trabajo de campo en el mar. Sin embargo, las limitaciones de las mediciones tradicionales —costosas y lentas— evidenciaron la necesidad de transformar el enfoque científico de su disciplina.
Durante la década de los setenta, los avances tecnológicos comenzaron a revelar un océano dinámico y complejo. Fue entonces cuando Wunsch identificó un “serio problema de observación” que impedía comprender su evolución en el contexto del cambio climático. Su participación en un informe pionero de 1979 sobre el impacto del CO₂ puso de manifiesto la falta de datos fiables para responder a cuestiones fundamentales sobre el papel del océano en el sistema climático.
Ante esta carencia, impulsó un cambio metodológico profundo: desarrollar sistemas de observación global y herramientas analíticas capaces de medir la temperatura y la energía térmica de los océanos a escala planetaria.
Misiones pioneras y observación global
Entre sus contribuciones más destacadas figura el impulso del Experimento Mundial de Circulación Oceánica (WOCE) en 1990, concebido para ofrecer una visión global de los flujos de calor asociados a la circulación oceánica. Este proyecto, que integró datos de satélites y sensores marinos durante más de una década, sentó las bases de la comprensión actual del comportamiento del océano.
Posteriormente, lideró el desarrollo de la altimetría satelital de alta precisión, culminada en 1992 con la misión TOPEX/Poseidon, que permitió medir la topografía de la superficie oceánica desde el espacio y estimar los cambios en el contenido de calor del océano. Estas innovaciones abrieron la puerta a una observación continua y global sin precedentes.
A partir de 1998, su visión cristalizó en el programa Argo, una red internacional de miles de boyas autónomas que monitorizan de forma sistemática la temperatura, la salinidad y las corrientes oceánicas hasta 2.000 metros de profundidad, proporcionando datos esenciales para el estudio del cambio climático.
Riesgos crecientes y cooperación internacional
Las observaciones acumuladas durante décadas muestran con claridad que el nivel del mar está aumentando a escala global y que la acumulación de calor en el océano incrementa la probabilidad de fenómenos extremos como olas de calor, lluvias intensas o inundaciones. “Cuanta más energía hay en el océano, más fenómenos extremos se producen”, advierte Wunsch.
Ante este escenario, el investigador subraya la importancia de la cooperación científica internacional, un principio que ha guiado toda su trayectoria. Como destaca el jurado, sus contribuciones ponen de relieve que sólo mediante la colaboración global es posible comprender la evolución del sistema climático y afrontar sus consecuencias para el planeta.