¿Qué son los incendios forestales de sexta generación y cómo se pueden prevenir?
Los incendios forestales de sexta generación son fuegos extremos capaces de modificar las condiciones atmosféricas que los rodean, lo que aumenta su intensidad y dificulta su control. Comprender cómo se originan y qué medidas ayudan a prevenirlos resulta clave para reducir su impacto.
Foto de apertura generada con Midjourney (IA)
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La llegada del verano al hemisferio norte marca el periodo de mayor riesgo de incendios forestales. Aunque muchos siguen patrones conocidos, cada vez son más frecuentes los fuegos con un comportamiento extremo, capaces de superar durante determinadas fases la capacidad de extinción.
Este tipo de incendios puede propagarse con gran rapidez, generar focos secundarios y cambiar de comportamiento en muy poco tiempo, lo que incrementa el riesgo para la población y dificulta las labores de emergencia.
¿Cuáles son las principales características de un incendio forestal de sexta generación?
Entre los rasgos que distinguen a este tipo de incendios destacan:
- Propagación muy rápida, que reduce el tiempo de respuesta de los equipos de emergencia y de evacuación.
- Generación de focos secundarios mediante pavesas transportadas por el viento, capaces de iniciar nuevos incendios a varios kilómetros del frente principal.
- Comportamiento extremo y cambiante, que dificulta predecir su evolución y planificar las labores de extinción.
- Gran capacidad para afectar simultáneamente a zonas forestales y urbanizadas, lo que incrementa el riesgo para la población y las infraestructuras.
- Elevada intensidad térmica, que limita la eficacia de los medios de extinción terrestres y aéreos.
¿Cuáles son las seis generaciones de incendios forestales y en qué se diferencian?
La clasificación de incendios en diferentes generaciones fue desarrollada por Marc Castellnou, bombero de Cataluña y analista de incendios, con la intención de mejorar la comunicación de cómo luchar contra los diferentes tipos de incendios. De acuerdo con esta clasificación, los incendios de sexta generación son posibles en un contexto determinado, en el que la atmósfera está muy caliente (y, por lo tanto, cargada de energía) y los bosques están muy estresados y secos, es decir, con mucho combustible disponible para arder.
Que existan incendios de sexta generación no implica que todos los incendios sean ahora así ni que los incendios del resto de generaciones hayan desaparecido, ya que todas las tipologías conviven entre sí. Según Science Media Centre España, estas son las características de cada una de las otras generaciones de incendios:
- Primera generación. Son incendios de intensidad media, que queman entre 1.000 y 5.000 hectáreas. Su propagación depende de que haya combustible disponible y normalmente se generan en terrenos de herbazales y arbustos fruto del abandono de los campos de cultivo.
- Segunda generación. Similares a los anteriores, pero más intensos y de propagación más rápida.
- Tercera generación. Se propagan con mucha intensidad por las copas de los árboles, en especial en bosques muy homogéneos o monocultivos forestales mal gestionados. Son rápidos y pueden generar focos secundarios masivos a grandes distancias.
- Cuarta generación. Son grandes incendios que se propagan sin dificultades por masas forestales, jardines y casas. La prioridad en estos casos pasa a ser proteger a las personas.
- Quinta generación. Están formados por grandes incendios forestales simultáneos en zonas de riesgo, con comportamientos extremos, rápidos y virulentos, cruzando zonas también urbanizadas.
| Evolución de las generaciones de incendios forestales | ||
|---|---|---|
| Generación | Características | Riesgo principal |
| Primera | Herbazales. | Baja intensidad. |
| Segunda | Mayor velocidad. | Propagación rápida. |
| Tercera | Copas de árboles. | Saltos de foco. |
| Cuarta | Interfaz urbano-forestal. | Riesgo para la población. |
| Quinta | Grandes incendios simultáneos. | Saturación de recursos. |
| Sexta | Modifican la atmósfera. | Comportamiento extremo e imprevisible. |
¿Cuál es la diferencia entre un incendio de sexta generación y un megaincendio?
El término incendio de sexta generación coincide con el de megaincendio y, en ocasiones, se usa como sinónimo, pero no son lo mismo. Como explica Mariona Borràs, ingeniera de montes y responsable del área de Base social y Comunidad de la Fundació Pau Costa, para Science Media Centre, el término megaincendio se acuñó a partir de los incendios de quinta generación y solo alude a la extensión de éste, un parámetro que –según la experta– no es suficiente para definir un tipo de incendio. Así, no existe una definición estandarizada para los megaincendios y, aunque es un término popular, sigue siendo ambiguo.
¿Cómo influye el cambio climático en los incendios forestales de sexta generación?
La conexión entre el cambio climático y los incendios no es directa, pero las consecuencias del primero sí exacerban las causas de los segundos. El cambio climático se manifiesta, entre otras cosas, con episodios de altas temperaturas y de sequía más intensos y duraderos, así como con eventos meteorológicos más extremos. Todo esto favorece la aparición de incendios de sexta generación, que surgen en un contexto de mucho calor en el que los bosques están muy estresados y secos después de largos periodos de temperaturas elevadas y ausencia de lluvias.
¿Cómo se pueden prevenir los incendios forestales de sexta generación?
Para evitar los incendios de sexta generación es importante trabajar en las causas. Es decir, mitigar el cambio climático, reducir el abandono de los bosques y otros ecosistemas afectados por el fuego y construir paisajes resilientes. La Fundació Pau Costa, por ejemplo, trabaja en proyectos de economía rural y gestión del riesgo de incendios a través del pastoreo (como los denominados rebaños de fuego) o proyectos de preservación y fomento de la biodiversidad que incorporan un enfoque basado en la ecología del fuego.
A nivel de políticas públicas, es importante desplazar el foco de la fase de extinción, una respuesta reactiva que no ataja el problema, y ponerlo en la prevención y en las estrategias a largo plazo para mejorar la gestión del territorio. Estas políticas deben poner el acento, de acuerdo con Eduardo Rojas, doctor en Ingeniería de Montes por la Universidad Politécnica de Madrid, en conocer mejor los incendios característicos de cada zona, adquirir capacidades de modelización avanzadas o reducir la cantidad de combustible disponible en los bosques (en forma de biomasa muerta).
Por último, a nivel individual, más allá de tener precaución y estar atento a las alertas por riesgo de incendio y a las posibles evacuaciones, el Ministerio de Medioambiente de España señala que es importante que la gente que vive en entornos rurales intente mantener limpios los caminos y carreteras, evite que los jardines tengan excesiva frondosidad y vegetación seca, no utilice en la medida de lo posible motosierras, desbrozadoras y otras herramientas que puedan provocar chispas y evite las quemas durante la temporada de riesgo de incendios.
¿Por qué los grandes incendios de 2026 marcan un punto de inflexión en España?
Los incendios registrados durante el verano de 2026 han vuelto a poner de manifiesto la creciente complejidad de los grandes fuegos forestales en España. El incendio declarado en Burgohondo (Ávila), que ya es el mayor registrado en la historia del país por superficie quemada, junto con los incendios de Madrid y Toledo, ha obligado a evacuar a decenas de miles de personas y ha movilizado un amplio dispositivo de emergencias.
Estos episodios han coincidido con la denominada regla del 30-30-30, un criterio utilizado por los servicios de extinción para identificar situaciones de riesgo extremo de propagación. Se considera que existe un escenario especialmente peligroso cuando coinciden tres factores:
- Temperaturas superiores a 30 °C.
- Humedad relativa inferior al 30 %.
- Viento con velocidades superiores a 30 km/h.
Cuando estas condiciones se combinan con una elevada acumulación de vegetación seca, el comportamiento del fuego puede superar temporalmente la capacidad de extinción y obligar a priorizar la protección de la población y de las infraestructuras frente al ataque directo a las llamas. Precisamente este escenario se ha dado durante los grandes incendios registrados en el centro de la Península, considerados por los expertos como un ejemplo de la nueva realidad a la que deben adaptarse los sistemas de prevención y gestión del territorio.
¿Qué es un incendio forestal de sexta generación?
Es un incendio extremadamente intenso capaz de modificar las condiciones atmosféricas de su entorno, lo que incrementa su intensidad y dificulta su extinción.
¿En qué se diferencia de un megaincendio?
El término megaincendio hace referencia principalmente a la extensión quemada, mientras que un incendio de sexta generación se caracteriza por su comportamiento extremo y su capacidad para alterar la atmósfera.
¿Cómo influye el cambio climático?
El cambio climático favorece condiciones como temperaturas más altas, sequías prolongadas y vegetación más seca, que aumentan la probabilidad de incendios con comportamiento extremo.
¿Qué medidas ayudan a prevenir estos incendios?
La gestión forestal, la reducción de biomasa acumulada, la recuperación de usos rurales y una adecuada planificación del territorio son algunas de las medidas más eficaces.