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Blockchain: usos, promesas y nuevos modelos de consumo

¿Cómo se está aplicando realmente blockchain en los negocios? Esta es la pregunta que plantearon El Confidencial y la consultora Grant Thornton en una mesa redonda que reunió a los especialistas de BBVA, Santander, Sabadell, Endesa y Mapfre. Todos ellos coincidieron en señalar en que esta tecnología es aún inmadura, su aplicación es casi experimental, pero nadie duda tampoco de su potencial para mejorar muchos procesos y crear de nuevos modelos de negocio e incluso una nueva forma consumo: de la propiedad al uso.

“Es una gran transformación cultural, que está permitiendo que aparezcan startups y nuevos competidores muy potentes

El gran cambio que supone blockchain y las tecnologías de registros distribuidos (DLT) es que eliminan la necesidad de contar con un tercero de confianza, pues generan un registro, un certificado inmutable, que sirve para garantizar que se ha producido esa transacción o intercambio entre dos partes que no se conocen “La confianza se ha trasladado a la comunidad”, explica Julio Faura, responsable de Innovación de Banco Santander.

Las primeras aplicaciones de estas tecnologías han sido las criptomonedas, recordaba Faura, quien insiste que todos estos cambios están siendo muy  progresivos. “Algún día, todas las monedas pueden ser criptográficas y los bancos centrales pueden llegar a emitir sus propias monedas criptográficas, pero ese día está aún muy lejos”, puntualiza.

La industria financiera está preparándose ya para todos estos posibles cambios; y en esta primera fase, los esfuerzos se están centrando en explorar la capacidad de estas tecnologías para mejorar los procesos y hacerlos más eficientes y eficaces. “La industria financiera está movilizándose, está creando consorcios y poniendo en prácticas importantes pruebas de concepto y piloto para analizar toda las implicaciones que puede tener blockchain o DLT para el sector”, explica Carlos Kuchkovsky, CTO de Nuevos Negocios Digitales de BBVA.

Entre los primeros pasos de madurez que empieza a mostrar blockchain, Kuchkovsky señala como los grandes firmas tecnológicas como IBM, Intel, Microsoft o Amazon están creando plataformas y posicionándose en este terreno y al mismo hay cómo hay industrias como la logística donde ya se usan smart contracts para automatizar procesos. “Son casos reales, pero es verdad que aún no son masivos”, subraya.

Además, Kuchkvosky cree que no hay que minusvalorar otros importantes movimientos que están sucediendo en paralelo: “hay muchas comunidades underground, de código abierto, que se reúnen en las ciudades de toda Europa que se están movilizando y estudiando aplicaciones mucho más disruptivas”, recalca Kuchkovsky

Es precisamente este lado más disruptivo donde la industria ve un potencial para la transformación. “Crear nuevos modelos de negocio basados en esa tecnología es lo que sí puede ser transformador y provocar una revolución en las formas de trabajar y lograr nuevos y mejores servicios”, opina Montse Guardia de Servicios Digitales de Banco de Sabadell.

“Es una gran transformación cultural, que está permitiendo que aparezcan startups y nuevos competidores muy potentes”, incide Carlos Ordóñez, director de IT Digital de Mapfre, quien pone como ejemplo los nuevos microseguros, que están revolucionando el sector asegurador con una fórmula que aún no resulta rentable. “Cuando estén maduros mucho de estos nuevos modelos, habrá que estar preparados para integrarlos.”

La colaboración con las startups resulta clave para que las empresas de la industria más tradicional puedan subirse a la ola de la futura revolución blockchain. Son esas aplicaciones a futuro las que parecen que pueden ser realmente disruptivas no solo en los procesos pero en las formas de consumir o relacionarse.

“Es un filón para la economía colaborativa”, resalta Sandra Alfonso, responsable de Transformación de Endesa. La visión de eléctrica se centra precisamente en esas aplicaciones en las que blockchain puede ser el eje para crear zonas comunes de suministro eléctrico para distintas comunidades donde cada uno pague por lo que haya consumido. “Estamos ante un cambio brutal que se va a traducir en pasar de la propiedad al uso”, insiste.

De aquí que gracias a blockchain se empiece a hablar de una economía colaborativa totalmente descentralizada donde se pueda hacer un “Uber sin Uber o un Airbnb sin Airbnb”, como define Kuchkovsky. “Vamos a empezar a hablar de ‘Internet del valor’ más que de blockchain. El cambio de modelo de confianza significa que vamos a poder ver cómo los derechos de propiedad, los activos, van a evolucionar hacia derechos de uso y esto supone una gran transformación global”, concluye el experto de BBVA.

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