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Tenis 25 may 2017

El Blog de Garbiñe Muguruza: París

Yo me enamoré de París hace mucho tiempo, la primera vez que vine a Roland Garros en 2013. Habiendo crecido en las pistas de tierra de mi Caracas natal y luego de Barcelona, no podía ser de otra forma. Es cierto que por mi complexión, mi tenis es más agresivo que la típica tenista de tierra, pero no puedo negar que la tierra batida es mi cuna.

Vamos de camino a París. Esta vez en tren, en el TGV, el AVE francés. Y mientras veo pasar el paisaje por la ventana me acuerdo del Roland Garros del año pasado.

Me acuerdo de volver al hotel Mercure Paris Boulogne, a unos 10 minutos del torneo. El año pasado lucía renovado y me gusta por la cercanía a los estadios. Los días de lluvia es realmente práctico. Te puedes venir a la habitación huyendo del bullicio de la sala de jugadores, esperar a que el cielo se abra y llegar a tiempo para el partido. Volverá a ser nuestro hogar este año.

Garbiñe Muguruza en la final de Roland Garros 2016

Garbiñe Muguruza en la final de Roland Garros 2016 - EFE

Me acuerdo de lo gris que estuvo todo el torneo. Ese gris nos acompañó las dos semanas. Me acuerdo que en mi primer partido ante Schmiedlova caía esa lluvia tonta, ese sirimiri, que no terminaba de ser lo suficientemente fuerte para parar el partido. Me acuerdo de los malabares que hizo mi equipo para encontrar pistas de tierra cubiertas para seguir entrenando los días de no partido, un día incluso pelotee en una pista dura un rato, pero luego ya le cogimos el gusto a los 30 minutos de coche para llegar a las pistas cubiertas. Tuve suerte porque la lluvia no retrasó ninguno de mis partidos.

Me acuerdo de esas cenas en el japonés al lado del hotel, o el italiano un par de calles más abajo. Me acuerdo de ese globo. Y me acuerdo de esa noche de sábado despertándome en el hotel para ver si el trofeo seguía ahí.

Pero todo pertenece al pasado. Ahora todas empezamos de cero, y habrá que luchar mucho por ganar cada partido. Vamos a intentarlo.

Garbiñe

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