Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Ahorro 25 ene 2019

Cómo ahorrar en luz, agua y calefacción y que salgan las cuentas

La cuesta de enero no tiene que ver sólo con ajustar nuestra economía tras los excesos de gasto de las fiestas, sino que, debido al mayor frío y al menor número de horas de sol, también significa más consumo de luz, agua y calefacción en los hogares. Sin embargo, con frecuencia se cree que no es posible reducir su consumo y, por tanto, su coste, y tendemos a buscar fórmulas de ahorro en otras partidas, como el ocio, el uso del teléfono móvil o la compra de ropa.

Programa reglas en bbva.es para ahorrar ‘mejor’

No debe cundir el pánico: existen también una serie de consejos prácticos para estas cosas que se usan de forma cotidiana y que pueden suponer un importante ahorro. A continuación, intentaremos analizar de manera particular cada uno de ellos.

Luz

Un concepto clave para conseguir rebajar nuestra factura de la luz es el de la eficiencia energética. Esta certificación ya es obligatoria para los edificios de nueva construcción (merced a una Directiva europea), pero para los antiguos lo más aconsejable es recurrir a un experto que haga una auditoría energética para valorar posibles fugas de aire o revisar el estado de los radiadores y de los aparatos eléctricos. Realizar esta inversión puede suponer en el medio y largo plazo un considerable ahorro económico.

También es importante cerciorarse de la tarifa eléctrica que se tiene contratada y la potencia que realmente necesitamos. La mayoría de hogares tiene contratado menos de 10 kW y su uso no suele sobrepasar los 6,9 kWh. Para potencias superiores a 10 kW, muchas compañías ofrecen tarifas con discriminación horaria que pueden ahorrar bastante a la larga de la factura.

Otras recomendaciones para no consumir tanta luz son:

  1. Instalar nuevas bombillas de bajo consumo o lámparas led, cuya vida útil es más longeva y que tienen un consumo de luz sensiblemente inferior a las tradicionales.
  2. Controlar qué aparatos eléctricos estamos utilizando y apagar aquellos que no usemos. Tampoco conviene abusar de la opción ‘stand by’ que permiten muchas televisiones y ordenadores, y que suponen un gasto energético.
  3. Los elementos decorativos como las cortinas, los toldos o las persianas pueden ser muy importantes en los meses de calor para evitar la entrada directa de la luz solar y, con ello, impedir tener que recurrir al uso de ventiladores o aparatos de aire acondicionado.
  4. En el sentido contrario, las alfombras contribuirán a crear un ambiente más confortable y cálido en invierno, lo que hará que no debamos poner la calefacción a plena potencia.
  5. La orientación de nuestra casa también es importante para el ahorro de luz. Tener una orientación este hará que el sol nos ilumine desde primera hora de la mañana, por lo que debe ser algo a tener en cuenta a la hora de adquirir un inmueble.
  6. Aprender a regular el termostato y programarlo para que se conecte un rato antes de que lleguemos a casa evitará que tengamos que conectar el aire acondicionado o la calefacción a más potencia de lo necesario. Está comprobado que con una temperatura en el hogar de 21 grados el ambiente es perfectamente confortable.

Está comprobado que con una temperatura en el hogar de 21 grados el ambiente es perfectamente confortable.

Agua

Antes de ir más allá, es muy importante revisar que no se esté produciendo ninguna fuga de agua en nuestra casa. Existen aparatos que las detectan y que ayudan a identificar posibles vías por las que la factura se puede estar encareciendo. También es probable que haya grifos o inodoros que goteen y que a la larga pueden costar caro: un grifo mal cerrado puede suponer la pérdida de alrededor de 30 litros de agua al día. 

También hay otras medidas que se pueden implementar en este sentido:

  1. Una ducha suele por norma general acarrear un menor coste de agua que un baño, siempre que no dediquemos más tiempo del que es necesario para asearnos. A largo plazo, supondrá un ahorro considerable.
  2. Siguiendo con la ducha, el agua limpia puede reutilizarse para, por ejemplo, limpiar la casa. Con algo de disciplina puedes acostumbrarte a hacerlo y tener un uso de agua lo más eficiente posible.
  3. Cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes o nos enjabonamos también reduce considerablemente el número de litro que consumimos cada mes.
  4. Regular los calentadores de aparatos como lavadoras o lavavajillas permitirá reducir el coste obteniendo el mismo resultado óptimo en ropa y vajilla.
  5. Si te gustan las plantas, opta por aquellas que necesiten poco riego.

Gas

En este caso, lo más aconsejable es utilizar el Comparador de Ofertas de Energía de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia para identificar la oferta que más nos interesa en suministro de gas. Hay que tener en cuenta que las calefacciones a gas pueden disparar bastante la factura en los meses de frío, por lo que conviene seguir una serie de pautas, como apagar por la noche la caldera o mantener una temperatura constante, evitando tapar los radiadores para que estos trabajen más de la cuenta.

Otros consejos útiles son:

  1. Purgar los radiadores y cerrar aquellos que no se empleen.
  2. Insertar válvulas para regular la temperatura.
  3. Poner un material aislante entre radiador y pared.
  4. Bajar las persianas por la noche.

Otras historias interesantes