Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Cerrar panel

Viajes 10 jul 2018

¿Cómo viajar sin dinero?

Si algo se ha democratizado en las últimas décadas es la posibilidad de viajar a cualquier parte del planeta, un placer antaño reservado para las clases más privilegiadas. La consolidación de filosofías como el ‘low cost’ o la economía colaborativa han abierto todo un mundo de posibilidades para viajar con presupuestos muy reducidos. Sin embargo, siempre existe la posibilidad de ir más allá y conseguir que, ya sea el desplazamiento o el alojamiento o ambas cosas a la vez, salgan absolutamente gratis.

La primera idea que debemos tener clara es que, en la mayoría de las ocasiones, las cosas no son realmente gratuitas; raramente se encuentran regalos. Se trata más bien de opciones que, en vez de dinero, nos piden otro tipo de compensación que podemos aportar con nuestra experiencia o conocimientos. Así que, si estás dispuesto a iniciar la aventura de viajar gratis, cuenta con que debes estar dispuesto a renunciar a ciertas comodidades, estar preparado para improvisar y dedicar buenas dosis de tiempo, esfuerzo y dedicación. Viajar sin dinero requiere mentalización y una voluntad de hierro.

Encontrar alojamiento

Para encontrar alojamientos gratuitos lo ideal es sumergirse en las posibilidades de la economía colaborativa, un campo en el que cada día surgen nuevas iniciativas y conviene estar atento a las novedades. En su día era relativamente fácil conseguir alojamiento gratis a través de Airbnb, pero en los últimos tiempos se ha vuelto casi imposible. Sin embargo, hay que destacar a la comunidad internacional de viajeros más activa y popular: Couchsurfing. Se trata de un sistema de intercambio de alojamientos (‘couch’ significa sofá en inglés) en casas de gente no conocida previamente y contactada a través de la página web oficial. Viene a ser como un intercambio cultural, donde, dependiendo del caso, puedes tener que ofrecer una comida típica de tu país, ensañar a tus anfitriones algo de tu idioma o simplemente compartir tiempo con ellos. Al calor de esta idea han ido surgiendo otras opciones, cada una con sus peculiaridades.

Otra fórmula es la de ofrecer alojamiento y acumular puntos para obtener alojamiento gratis, es el caso de Nightswapping. También sigue muy vigente el tradicional sistema de ‘aupair’, donde consigues alojamiento a cambio de realizar tareas del hogar. Y también las hay más especializadas, como para hacer voluntariado (WWOOF) o para cuidar casas en ausencia de sus dueños (TrustedhousesittersMindmyhouseHousecarersLuxuryhousesitting).

Transporte gratis

Sin descartar modelos clásicos como el autostop, conviene informarse y conocer los lugares donde es más fácil hacerlo. Para ello es muy útil recurrir a webs como Hitchwiki.

Si la opción es viajar en barco, siempre puedes hacerlo como miembro de la tripulación, opción que puedes encontrar en sitios como findacrew, Crewseekers y Crewbay.

También es posible conseguir coche de alquiler, por el llamado servicio de ‘relocation’ que ofrecen las compañías de alquiler de coches para llevar un vehículo, normalmente una caravana, de una ciudad a otra.

En avión, se puede viajar gratis, pero el método para lograrlo ya es conocido: volar con frecuencia (pagando) y acumular las conocidas ‘millas’ o puntos. Casi todas las compañías aéreas tienen programas de este tipo.

El pan nuestro de cada día

Si hemos optado por un sistema de alojamiento del tipo ‘couchsorcing’, lo más socorrido es recurrir a nuestros anfitriones o los contactos y los amigos que vayamos haciendo para que nos inviten. Suele abrir muchas oportunidades ofrecerse como experto en paellas o tortillas de patatas y ganarse la comida cocinando.

Luego están las opciones institucionales, más o menos organizadas, que varían mucho de un país a otro y, a veces, incluso de una ciudad a otra. Algunos viajeros señalan, por ejemplo, que en países de Asia y África es habitual que se ofrezca comida gratuita en algunos templos. Pero el apartado nutricional es, sin duda, donde tendrás que sacar a relucir con mayor frecuencia todas tus dotes de improvisación. Con frecuencia, serán los propios compañeros ocasionales de viaje quienes te den las mejores ideas.

Otras historias interesantes