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El plástico: una especie en extinción en BBVA

8.300 millones de toneladas generadas en el mundo desde 1950. 410 millones de toneladas en 2017, de las que el 75% se convirtieron en residuos. ¿Qué significa todo esto? Plástico, mucho plástico que el planeta ya no es capaz de absorber más. Cada pequeña iniciativa cuenta, y mucho. Por eso, BBVA, junto a su ‘partner’ en restauración, Sodexo, ha lanzado en España ‘BBVA sin plásticos’, un proyecto enmarcado en su ‘Compromiso 2025’, que pretende eliminar la mayor parte de este material usado en sus sedes y sustituir los recipientes desechables por otros elaborados con materiales biodegradables.

Según un artículo de BBVA Research, ‘Lucha contra la contaminación de los océanos por plásticos’, la mayoría termina en los océanos, afectando al organismo de los seres vivos que habitan en él y, en consecuencia, al ser humano y su entorno. De hecho, ocho millones de toneladas son vertidas al mar cada año en todo el mundo, mientras que su descomposición se alarga durante 500 años. De las 8.300 millones de toneladas de plástico generadas desde 1950, la mitad se ha producido en los últimos 14 años. Sólo el 9% fue reciclado. El resto: en vertederos de todo el mundo, abandonados en los diferentes ecosistemas o incinerado. Según Greenpeace, en 2020 se superarán los 500 millones de toneladas anuales, lo que supone un 900% más que en 1980.

El plástico puede ser muy útil. Es un material fácil de trabajar, barato, ligero, aislante y muy resistente. Puede estar compuesto de una gran variedad de materias primas orgánicas o sintéticas y puede aplicarse para una infinidad de usos. Hoy en día, está presente en la vida de todas las personas, lo quieran o no, lo eviten o no.  Sin embargo, no es sostenible, y su uso abusivo está contaminando el planeta, inundando vertederos, okupando los océanos y acelerando el calentamiento global. Por ello, la entidad ha decidido poner en marcha ‘BBVA sin plásticos’, una iniciativa dentro de su estrategia de sostenibilidad, el ‘Compromiso 2025’. Acompañado de su ‘partner’ en restauración, Sodexo, BBVA eliminará la mayor parte del plástico usado en sus sedes como la madrileña Ciudad BBVA y sustituirá los recipientes, envoltorios o cubiertos desechables imposibles de eliminar, por otros generados a través de materiales biodegradables.

Por ejemplo, los recipientes de plástico para salsas serán sustituidos por otros de polímero de almidón de maíz compostable, así como los que contengan ensaladas y otros alimentos. Pajitas, vasos… todos abandonarán el plástico tradicional para renacer en uno biodegradable, respetuoso con el medio ambiente.

'BBVA sin plásticos' es una iniciativa que pretende eliminar la mayor parte de este material usado en sus sedes y sustituir los recipientes desechables por otros elaborados con materiales biodegradables.

Se acabaron las botellas de plástico (casi todas)

En 2016, se vendieron más de 480.000 millones de botellas de plástico para beber en todo el mundo, según un estudio realizado por Euromonitor, recogido por el diario The Guardian. En 2017, se compraban 1.000.000 de botellas de plástico, cada minuto. Un número desorbitado que podría aumentar un 20% para 2021, lo que crearía una crisis ambiental tan grave como el cambio climático. Para imaginar el alcance, el estudio puso un claro ejemplo: el sol está a casi 150 millones de kilómetros de la Tierra. Si se pusieran todas estas botellas en fila, se quedarían a mitad de camino.

La demanda, impulsada por la compra de agua embotellada, equivale a la adquisición de 20.000 botellas por segundo en todo el mundo. De todas éstas, menos de la mitad serán recicladas, y sólo un 7% será utilizadas para generar nuevas. Dentro de la iniciativa ‘BBVA sin plásticos’, la entidad ha lanzado una ambiciosa estrategia que pasaría por eliminar casi completamente las botellas de plástico. Para ello, y a través de diferentes campañas, ha comenzado un plan de concienciación a sus empleados sobre el cambio climático y la sostenibilidad. Así, se ha eliminado la venta de agua envasada y de refrescos en envase PET (tereflalato de polietileno). En su lugar, cada empleado  ha recibido, junto a su menú, una botella de cristal reutilizable. Dentro de esta política ha puesto en marcha la adaptación de las instalaciones en estos espacios de restauración, con la instalación de fuentes de agua purificada y estaciones de refrescos digitales.

Sin embargo, no toda el agua embotellada fue eliminada. Es el caso de Auara, una de las empresas sociales participantes en BBVA Momentum 2017. Esta marca de agua mineral invierte el 100% de sus beneficios en llevar agua potable a las personas que carecen de ella y, además, sus botellas, están hechas con plástico reciclado R-Pet, lo que las convierte en las primeras de Europa de estas características.

Ocho millones de toneladas de plástico son vertidas al mar cada año en todo el mundo.

BBVA sin plásticos, una iniciativa global

No sólo BBVA en España ha decidido reducir al mínimo el uso de plásticos. Otros países también han querido aportar su grano de arena. En México, por ejemplo, BBVA Bancomer está en proceso de cambiar las bolsas de plástico en las que se sirve la comida por otras oxodegradables que sólo tardan 18 meses en descomponerse. Con esta medida evitarán el uso de 4.000 bolsas de polipapel al día. En Uruguay, BBVA tampoco usa ya envases plásticos. Estos, también, han sido sustituidos por otros fabricados con materiales biodegradables, y se ha incentivado el uso de dispensadores de agua para evitar las botellas. Además, BBVA Venezuela ha eliminado todos los plásticos desechables, utilizando, en su lugar, por ejemplo, cubiertos de acero inoxidable.

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