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Embajadores 20 feb 2019

Embajadores BBVA: Cada oportunidad es una responsabilidad

Cuando Raymundo Fragoso se incorporó a BBVA con 17 años, nunca pensó que llegaría hasta donde lo ha hecho. Y, menos aún, que se colgaría seis medallas en unos campeonatos nacionales de atletismo.

Raymundo Fragoso, compañero de BBVA México, recuerda con emoción su llegada al banco en 1985, hace más de treinta años. “Con 17 años, como ‘office boy’, no hubiera creído que iba a llegar hasta donde estoy”. A pesar de su empuje y sus ganas de crecer, recuerda que en esa época su ambición era ser gerente de departamento. “Me acuerdo que cuando brinqué a Auditoría, yo veía que el subdirector tenía su oficina, su despacho y me decía: ojalá algún día llegue a un puesto de esos”, comenta Raymundo.

Ese salto a Auditoría al que se refiere tuvo lugar tras haber completado su preparación. “Al llegar al banco, me incorporé a un área que simulaba una sucursal. Trabajábamos de 7 de la mañana a 3 de la tarde, así que tenía la tarde libre para ir a la escuela y después a la universidad. Allí estudié Contabilidad y eso me dio la oportunidad de ir a Auditoría y hacer carrera en el banco”.

Asegura que en BBVA el límite lo marca uno mismo. “El banco te da la oportunidad de superarte, de mejorar. Siempre te apoya cuando te esfuerzas por aprender. Y en algún momento, termina por recompensarte”, afirma.

Embajadores BBVA: Cada oportunidad es una responsabilidad

Un cambio a mejor

Pero las satisfacciones profesionales no son las únicas que ha tenido en este tiempo. Hasta hace apenas cinco años, Raymundo repartía su tiempo entre el banco y su pasión por el basket. Sin embargo, sus tobillos se resentían al practicar este deporte. Y no solo eso, “según vas adoptando más responsabilidades, no solo en el ámbito profesional, sino también en el familiar —tiene un hijo de cuatro años—, el tiempo del que dispones ya no es el mismo. Por eso, traté de buscar un deporte que se adaptara a mis horarios”.
Fue entonces cuando optó por el atletismo y, por supuesto, no consiguió éxitos de la noche a la mañana.

“Para mí la competencia dura alrededor de trece segundos. Pero lo que hay detrás para conseguir ese tiempo es mucho trabajo, mucho entrenamiento. Y también sufrimiento y sacrificios, porque hay que tener disciplina. ¡Hasta alimenticia! No puedes empujarte tres hamburguesas por mucho que hayas entrenado”.

Embajadores BBVA: Cada oportunidad es una responsabilidad

Raymundo compite en pruebas de velocidad por equipos (relevos 4×100 y 4×400) e individuales (400, 200 y 110 vallas), además de salto de longitud. En 2018, en los Juegos Nacionales de México, logró seis medallas: tres de oro y tres de plata. El secreto, según él, está en “planificar, prepararse, trabajar y seguir haciéndolo cada día”. Y cada éxito es un acicate para buscar una nueva meta. “La satisfacción que te da estar en el podio te hace seguir avanzando, mejorando y marcándote objetivos más ambiciosos”.

“En cada uno de nosotros está la capacidad para hacer realidad las oportunidades”

También le gustan las pruebas de distancia. “Pero te tienes que especializar en algo. O entrenas para velocidad o entrenas para distancia. No puedes entrenar para todo, porque no serías bueno en algo, serías del montón”.

Responsabilidad

Para él, el atletismo supone “una responsabilidad, un compromiso: con tu equipo, contigo mismo y con tu familia, porque tienes que administrar tu tiempo. Y el beneficio también es para todos, porque compartes los éxitos con tu familia y con tus compañeros”.

“Para mí la competencia dura alrededor de trece segundos. Pero lo que hay detrás para conseguir ese tiempo es mucho trabajo”

Ya está pensando en el próximo reto: “El año que viene, los centroamericanos cambian de formato, porque antes países como Canadá, Estados Unidos y nosotros en México, participábamos como invitados. Pero la próxima edición será en Toronto (Canadá) y la participación de todos estos equipos será oficial. Eso va a ser un salto cualitativo, porque hay deportistas con mucho nivel. El año pasado competí contra un estadounidense y él hizo casi un segundo y medio menos que yo, que es mucha distancia”.

En cada uno de nosotros está la capacidad de esforzarnos, de comprometernos para hacer lo que haya que hacer para lograr nuestros objetivos. Tienes que hacer todo lo que está en tu mano para hacer realidad las oportunidades”, dice. Porque, más de tres décadas después, Raymundo siente que todavía le quedan metas por alcanzar.

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