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Análisis Sectorial 21 may 2020

La venta de automóviles caerá un 40% este año en España por la crisis del COVID-19

El sector del automóvil es uno de los sectores que más se está viendo perjudicados por la crisis del coronavirus. En ausencia de la pandemia, se habrían matriculado en torno a 230.000 turismos adicionales en marzo y abril en España. Más aún, este año la venta de coches podría caer un 40%, según las estimaciones de BBVA Research incluidas en el informe Situación Consumo del primer semestre del año.

El confinamiento, las restricciones de apertura de los concesionarios, el incremento de la incertidumbre, la caída de la actividad económica y la reducción de la riqueza de las familias anticipan una contracción notable de la demanda de automóviles en 2020. En el escenario central, las ventas se reducirán en torno al 40% hasta los 765.000 turismos.

Aunque otros factores como el precio relativo de los carburantes y los costes de financiación jugarán a favor, su impacto será insuficiente para evitar un retroceso sobresaliente de las matriculaciones. Las ventas podrían situarse por debajo de las 700.000 unidades si el escenario se deteriora o superar las 870.000 si la incertidumbre desciende más de lo esperado en el segundo semestre de este año.

Por el contrario, en 2021, la recuperación económica y el descenso de la incertidumbre previstas podrían impulsar las matriculaciones hasta superar el millón de unidades. Sin embargo, se situarán aún un 9% por debajo de las cifras de 2019.

Caídas generalizadas

Las limitaciones de apertura de negocios y de movimientos asociadas a la expansión de la COVID-19 han paralizado el mercado de turismos desde mediados de marzo. En concreto, las ventas disminuyeron un 14,5% interanual hasta el 13 de marzo, y la caída se disparó hasta el 93,5% entre el 14 de marzo y el 31 de marzo. En abril, el retroceso interanual se situó en el 96,5%.

Los datos de transferencias que tienen como destino los concesionarios de automóviles, recopilados por BBVA, anticipan un nuevo descenso de las ventas de turismos en mayo en relación con las cifras de 2019.

Todas las regiones de España se ven afectadas por la reducción de la demanda. En Baleares y Cantabria, por ejemplo, el desplome rozó el 100% interanual (-99,4% y -99,5% respectivamente), seguidas por País Vasco, Andalucía, Murcia, Castilla y León y Castilla la Mancha, en donde la caída se situó en torno al 98%. En el resto de comunidades, los descensos oscilaron entre el 95% y el 97%.

Igualmente, todos los canales, segmentos y motorizaciones han registrado ajustes sin precedentes. Por ejemplo, las matriculaciones por parte de clientes particulares disminuyeron el 98,2% interanual en abril; las de automóviles de gasolina, el 96,7%; y las de vehículos electrificados, el 96%.

La crisis sanitaria ha impedido la matriculación de 188.000 vehículos

Las estimaciones de BBVA Research indican que, en ausencia de la pandemia, se habrían matriculado en torno a 230.000 turismos entre marzo y abril, lo que significa que la crisis sanitaria ha impedido la matriculación de 188.000 turismos. En términos relativos, el impacto ha sido mayor entre los profesionales (-83,2% respecto al escenario sin pandemia), que en el mundo de los particulares (-81,8%).

Aunque todas las economías europeas se han visto afectadas, aquellas con mayores restricciones a la actividad económica han registrado caídas más acusadas en este sector. Entre ellas, se sitúa España, junto con Italia e Irlanda.

Asimismo, la caída de las intenciones de compra de automóviles anticipan una contracción notable de la demanda, incluso tras considerar el probable repunte de la movilidad privada.

Este deterioro de las intenciones de compra no tiene lugar de forma homogénea por grupos de población. En particular, los colectivos tradicionalmente más propensos a adquirir un automóvil –como los hombres, los jóvenes y aquellos que disfrutan de un mayor nivel de renta- son lo que registran un mayor descenso de su propensión a comprar un turismo durante el próximo año.

Los cambios en los hábitos de consumo y en la forma de trabajo, claves a medio plazo

Los cambios que está registrando la sociedad con motivo de la pandemia arrojan ciertas dudas respecto a cómo será el futuro del sector. La incertidumbre sobre las previsiones de ventas es “excepcionalmente elevada”, no solo por el desconocimiento sobre la evolución de las condiciones sanitarias y económicas.

El cambio en los hábitos de consumo, como el avance del comercio electrónico, y el teletrabajo reducen las necesidades de desplazamiento, lo que podría repercutir sobre la demanda de automóviles si estas tendencias se consolidan. Al mismo tiempo, el distanciamiento social, producto del temor al contagio, reducirá el uso del transporte público, al menos a corto plazo, lo que podría impulsar la movilidad privada.

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