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Escuela para el Emprendimiento BBVA: un eje del desarrollo sostenible

Caldas, Quindío y Risaralda son tres departamentos del centro de Colombia que conforman el llamado Eje Cafetero. Además de compartir el café como cultivo e industria preponderante, comparten también la denominación de su paisaje por parte de la Unesco como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Esta condición le permite a esta región del país ser un articulador de iniciativas que desde la educación facilitan estructurar proyectos e ideas de negocio alrededor del café, el turismo y el cuidado del medio ambiente.

Escuela para el Emprendimiento BBVA, un programa que la entidad financiera llevó a esta parte del país en el año 2015 está cerrando su ciclo de cuatro años en los cuales ha formado a más de 39.000 estudiantes de los tres departamentos en temas financieros y de emprendimiento. El balance ha sido muy positivo: 6.400 ideas de negocio, la mayoría orientadas al desarrollo sostenible de la región.

Producción de hilo dental a partir de las fibras de los empaques de arroz, sal y harinas; empaques y artesanías a partir de la ‘guasca’ del plátano, un producto que abunda en esta región gracias a los extensos platanales que se usan como sombrío del café; o una mezcla entre celulosa y almidón que le han permitido a uno jóvenes de una zona cercana a Manizales obtener una pasta similar al plástico con una capacidad de biodegradación óptima son algunos de los resultados sostenibles que esta escuela está dejando en la región.

Niños del Eje Cafetero ingenian novedosos productos gracias al programa Escuela para el Emprendimiento de BBVA.

“El aporte de Escuela para el Emprendimiento ha sido excelente, además del material formativo, la asesoría y el acompañamiento en el proceso pedagógico, al que los estudiantes han respondido de manera responsable y práctica. Se ha desarrollado en los jóvenes la idea de formar empresa y tener una proyección más adelante como una opción de sostenimiento y microempresa familiar”, dice la docente Francy Janeth Osorio, de Quinchía, Risaralda.

“En mi institución somos más de 200 estudiantes con proyectos innovadores que nos permiten generar grandes oportunidades para nuestro futuro y de nuestras familias, porque lo que a mí me gustaría es dedicarme a este proyecto y poder vivir con esto”, dice Yeison Hernández, un joven de 13 años y uno de los directores del proyecto Hilo Dental Fiesta.

Proyectos con sello sostenible

Hilo dental Fiesta: un proyecto que nace en la IE Miguel Antonio Caro de la vereda Cuchilla del Salado a 10 minutos de Manizales y que consiste en sacar las fibras de los costales o estopas en donde se empaca grano o harinas y procesarlas para obtener una seda dental. Se trata de un producto económico, resistente y de buen sabor con procedimientos científicos y de salubridad estrictos que permiten un bajo costo y la posibilidad de llevarlo a comunidades de bajos ingresos.

Estudiantes de la IE Miguel Antonio Caro de la vereda Cuchilla del Salado, Manizales, crean un hilo dental a base de fibras de los costales o estopas.

Bioplástico: en esa misma vereda otros estudiantes están trabajando con buenos resultados hasta el momento en la creación de un plástico ecológico, más sostenible, que se degrada con facilidad. Se trata de ‘bioplástico’, una pasta endurecida con la que se puede trabajar en impresiones 3D y que puede tener otros usos industriales. Esta pasta la han obtenido de mezclar celulosa que obtienen por medio de la cocción de las cajas de huevos y almidón, en proporción 70-30 y que se forma luego de mezclar, dar forma y congelar por varias horas.

Jóvenes emprendedores crean ‘bioplástico’, una pasta endurecida con la que se puede trabajar en impresiones 3D y que puede tener otros usos industriales.

IE El Naranjal

Quimbaya-Quindío

Briquetas ecológicas: una idea de negocio desarrollada en la IE El Naranjal, de Quimbaya, Quindío en la que se utiliza todo el desecho del café, cáscaras, mucilago y pasilla y que a través de la mezcla con otros ingredientes se obtienen unos leños que pueden reemplazar a los de madera para hacer combustión, aromatizar o como insecticida.

Las briquetas ecológicas están elaboradas a partir de desecho del café, cáscaras, mucilago y pasilla.

IE Núcleo escolar Rural

Quinchía-Risaralda

Miel sostenible:  Caso aparte son los estudiantes del grado Noveno del Núcleo Escolar Rural de Quinchía, Risaralda. Trabajan desde hace dos años en un proyecto enfocado en la producción y comercialización de miel de abejas en el marco de Escuela para el Emprendimiento BBVA bajo la dirección de la profesora Ana Silvia García. En abril de este año llegó una profesora de química, quien aportó a esta idea, un valor agregado: dar sabor a la miel a partir de extractos naturales de plantas aromáticas.

“Desde el año 2000 en la institución Núcleo Escolar de Quinchía hay un apiario y se manejaba de una forma poco convencional con dos colmenas. A partir del 2015 con gestión de la gobernación se presenta un proyecto para el sostenimiento productivo apícola, se consiguen cinco colmenas más. Es así como se ha seguido produciendo miel y ofertando en el mercado”, dice la docente.

Niños beneficiarios de Escuela para el Emprendimiento BBVA dan sabor a la miel a partir de extractos naturales de plantas aromáticas.

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