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Alpinismo 13 ene 2016

Esquí de fondo: un entrenamiento completo

El esquí de fondo, dentro de la familia del esquí nórdico, es uno de los deportes de resistencia más exigentes que existe. Aunque es adecuado para todos los públicos y beneficioso para el cuerpo y la mente, ya que permite disfrutar de paisajes naturales durante la práctica.

Aunque pueda parecer una disciplina deportiva actual, el esquí de fondo apareció hace más de 5.000 años como forma de desplazamiento de los habitantes de los países nórdicos y Rusia.

El aprendizaje de la técnica es el aspecto más importante, y debe ser progresivo para aprovechar el esfuerzo. Lo ideal es empezar por el estilo clásico para luego ya pasar al patinador, más exigente física y técnicamente porque está inventado para correr y requiere de mucho más equilibrio.

Carlos Soria, excelente esquiador de fondo, considera este deporte “esencial” para su entrenamiento de resistencia, muy necesaria para atacar las grandes cumbres de los ochomiles. Aunque también lo ha realizado a nivel competitivo, el esquí de fondo es un entrenamiento ideal para el alpinista abulense, ya que “además de ser un ejercicio muy completo, sufren menos mis rodillas que con la bicicleta u otras disciplinas”.

A pesar de tratarse de una actividad estacional, el esquí de fondo tiene muchos efectos y muy positivos para el resto del año deportivo.

7 beneficios del esquí de fondo

1. Altos costes energéticos: influye en gran número de articulaciones y grupos musculares porque requiere que el esquiador se impulse prácticamente a lo largo de todo el tiempo que dure la actividad. Es como correr, nadar e ir en bicicleta a la vez (si fuera posible).

2. Bajo impacto, lo que se traduce en un bajo nivel de lesiones. Unido a los suaves movimientos, es ideal para adultos. Aunque se puede practicar a cualquier edad.

3. Desarrolla las capacidades aeróbicas, ya que supone un aumento del consumo de oxígeno y de la capacidad pulmonar, ejercita el sistema cardiovascular, mejora la resistencia y el ritmo cardíaco.

4. Potencia el sentido del equilibrio, la coordinación motora y la propiocepción. Los ejercicios propioceptivos mejoran la función ligamentosa, la fuerza en determinados músculos y la habilidad en el gesto atlético, y evitan lesiones.

Fotografía Carlos Soria practicando esquí de fondo en Noruega

5. Aumenta el tono muscular porque el esfuerzo es regular. Se trabaja tanto el tren inferior (glúteos, cuádriceps, gemelos, soleos) como el superior (hombros, tríceps, abdominales, pecho, espalda…).

6. Disfrutar del paisaje de montaña y el contacto con la naturaleza, de las sensaciones que produce respirar aire puro, e incluso hacerlo en familia o con amigos.

7. No requiere equipación de esquí especial: el cuerpo genera una cantidad de calor corporal extraordinaria y la ropa debe permitir la transpiración y el movimiento. Es suficiente con unas mallas térmicas y una chaqueta que aísle del agua y el viento, si no hay mal tiempo, guantes, calcetines, gafas de sol, gorro y, no olvidar, crema de protección solar. Además de los esquísde fondo y bastones.

3 pistas de esquí para disfrutar del esquí de fondo

Los Llanos del Hospital (Benasque, Pirineos):

“Es la estación ideal para aprender esta disciplina deportiva. En el corazón del Parque Natural Posets-Maladeta, la situación orográfica de Llanos del Hospital, al pie de un macizo de 3.404 metros y de su patriarca el Aneto, garantiza la práctica de esta modalidad, con calidad de nieve y cotas de entre 1750 m. y los 1940”, nos cuenta Jorge Mayoral, Presidente del Consejo de Administración del Hospital de Benasque.

Mayoral destaca también que “la estación dispone de diferentes planes según el nivel y la dificultad, y además de los servicios de alojamiento, restauración y alquiler de material, existen dos escuelas que imparten clases en solitario o en grupo, tanto para jóvenes, cuyo interés es creciente, como para adultos”.

Centro de Esquí Nórdico y Montaña de Navafría (Segovia): situado en el corazón del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, cuenta con 40 kilómetros esquiables de pistas y es un lugar de referencia para los amantes del esquí de fondo en el Sistema Central, a un paso de Madrid y Segovia. Cuenta con una escuela ‘Guadarrama Nórdica” que ofrece una enseñanza profesional a través de cursos y actividades para todos los públicos. También se pueden practicar otros deportes como raquetas de nieve, Nordic Walking y rollerski.

Rjukan (Noruega):

Es el paraíso de la escalada en hielo, conocido por la montaña Gaustatoppen (1.883m), convertido en el destino número uno del norte de Europa para los amantes del alpinismo, con excelentes condiciones para la práctica. Pero también cuenta con el Centro de Esquí Gaustablikk, que ofrece 80 kilómetros de pistas para practicar esquí de fondo que atraviesan terrenos montañosos. También se puede practicar a través de bosques protegidos.

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