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Educación financiera 04 oct 2016

Cómo evitar problemas a la hora de comprar por Internet

Es normal sentir algo de desconfianza cuando se va a realizar una compra a través de Internet, sobre todo si no se sabe bien cómo funciona la transacción que estamos realizando. Sin embargo, la red es un medio tan seguro como cualquier otro si se tienen en cuenta una serie de recomendaciones básicas.

La facturación del comercio electrónico en España alcanzó, en el tercer trimestre de 2015, los 5.303 millones de euros, según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El volumen de estas cifras es un indicador muy claro de la afición creciente de los españoles a comprar por Internet. De esta tendencia se benefician sobre todo las agencias de viajes y operadores turísticos, con un 20,8% de la facturación total; el transporte aéreo con el 13% y las prendas de vestir con el 5,6%.

Las razones de la popularidad del comercio electrónico son variadas; desde la comodidad de poder hacer cualquier compra, a la hora que se quiera y desde cualquier lugar hasta el envío adaptado a las necesidades del cliente o las ofertas y descuentos que muchas veces las marcas solo realizan por Internet. Lo que está claro es que, como en cualquier otro tipo de transacción electrónica, hay que tener en cuenta dónde se pueden realizar estas compras de forma segura y qué datos no debemos dar en ningún caso. Con estas recomendaciones, la experiencia de compra online será mucho más fiable.

– Solo deben hacerse las compras en sitios web que cuenten con un servidor seguro. Para comprobar que el sitio web es seguro hay que mirar la barra de estado de la ventana del navegador y ver si aparece el icono de un candado o llave. Además, si se trata de una conexión segura, la dirección en la barra del enlace cambiará de “http://…” a “https://…”. . También hay que comprobar que el nombre, domicilio y NIF de la empresa figuran de forma clara. Las webs legales guardarán un registro de los datos personales del comprador (que deben rellenarse en un formulario protegido) y de la compra; aunque no de los números de la tarjeta.

– Antes de realizar la transacción, hay que revisar la política de reembolso o de devoluciones. Si no está publicada convendría preguntar al vendedor si hay un límite de tiempo para devolver un artículo. Si el reembolso fuera total habría que consultar el medio de reembolso y las condiciones. Muchas veces establecer una buena comunicación con el establecimiento ayuda a hacer la compra más fácilmente.

– Procurar hacer la compra a través de una pasarela de pago ya que ofrece mayores garantías de seguridad. A la hora de introducir los datos de la tarjeta, no es necesario poner el PIN de la tarjeta, aunque sí suele pedirse el código valor de verificación o validación (CVV) que se encuentra en la parte trasera. Nunca se debe escribir el número de la tarjeta en un correo electrónico, ya que no es un medio seguro.

– Cuando se realiza una compra a través de un dispositivo móvil, hay que tomar algunas precauciones. No debe hacerse a través de una red de Wi-Fi pública que no esté protegida correctamente y hay que utilizar métodos de pago seguros (por ejemplo, PayPal o Verified by Visa). En todos los casos, conviene guardar el justificante de la compra y el pago, por si hubiera problemas y revisar periódicamente la cuenta bancaria para ver que no haya cargos “extraños” después de la compra.

– Igual que llevamos un control de los gastos habituales, también hay que hacerlo de las operaciones que realizamos a través de Internet. Es fácil que, por su facilidad de acceso y su rapidez, no se perciba de una forma realista el gasto que ocasionan este tipo de compras. Por ese motivo, hay que tener en cuenta los costes extra que se vayan sumando al precio del producto: gastos de gestión, de envío, aduanas… y así evitaremos sustos de última hora.

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