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Finanzas personales 22 jun 2018

Financiar o no financiar las vacaciones: esa es la cuestión

Después de un año de trabajo, toca tomarse unas merecidas vacaciones. Las opciones son muchas: playa, montaña, viajes al extranjero, turismo rural… pero el presupuesto suele ser limitado. Ante esta situación, ¿conviene o no conviene financiar las vacaciones?

Casi todo el mundo tiene previsto irse de vacaciones. El 64% de los europeos, según una encuesta de la agencia internacional Ipsos, saldrá de su ciudad durante este verano para pasar unos días de descanso fuera. Una media parecida a la de países como Estados Unidos en los que el 68% de la población también ha decidido darse un merecido descanso este año. El factor que decidirá mayoritariamente lo que se hará en el periodo estival es uno y solo uno: el presupuesto. Normalmente, el descanso veraniego supone un desembolso significativo que, en el caso de Europa, se sitúa en una media de 1.957 euros, cantidad que sube hasta 2.163 euros en Estados Unidos.

En todos los casos, lo ideal es financiar las vacaciones con los ahorros acumulados durante el año o acudir al ingreso extraordinario de la paga extra. Además, se puede rebajar el precio final si se compran los billetes con antelación, se viaja a sitios menos turísticos y se hace un presupuesto detallado con las cantidades lo más exactas posibles de los gastos del día a día.

Sin embargo, cuando esta opción no es viable, muchos se plantean financiar las vacaciones pidiendo un préstamo, pero cuidado… hay que tener en cuenta varios factores antes de decidirse.

Mirar los tipos de interés

En función del tipo de financiación que se elija (préstamos personales, tarjeta de crédito, las propias agencias de viajes, etc.) los tipos de interés varían. Antes de lanzarse, hay que comparar las ofertas que hay en el mercado. Para hacerlo correctamente conviene fijarse, no solo en el tipo de interés nominal (TIN) que es el porcentaje que se agregará al capital cedido como remuneración durante el periodo que dure el préstamo, sino también en la Tasa Anual Equivalente o Tasa Anual Efectiva (TAE). Dicha tasa incorpora el tipo de interés nominal, las comisiones (de apertura y cancelación anticipada) y el plazo de la operación, por lo que resulta un indicador más realista del coste total del préstamo. 

Calcular la financiación

El ejercicio más sencillo para comprobar cuánto va a costar financiar las vacaciones consiste en sumar las cantidades amortizadas mes a mes y comparar la cifra con el dinero que se ha solicitado. De esta forma, la persona no solo verá cuál es la cuota mensual que deberá abonar, sino también cuánto se lleva el intermediario financiero.

No dejarse llevar

Como ocurre con otros aspectos de la vida financiera, el cerebro también puede jugar malas pasadas cuando se trata de financiar las vacaciones. Es muy probable que la persona, al decidirse por pedir un préstamo, acabe pidiendo más capital del que tenía pensado. El consabido “ya que estamos…” puede hacer mucho daño a la cartera.

Cuidado con los plazos 

Si se ha pedido un préstamo, lo ideal es pagarlo de acuerdo con el calendario de pagos establecido para no incurrir en mayores costes como intereses de demora. En el caso de la tarjeta de crédito, se puede avanzar el pago de todo o parte de la liquidación pendiente lo antes posible, para volver a disponer de crédito en caso de ser necesario. 

Para los que optan por financiar las vacaciones, BBVA cuenta con un Simulador de Préstamos Online con el que se puede elegir el importe que se necesita y calcular el plazo de devolución, la cuota mensual y los intereses del préstamo. La herramienta permite obtener información sobre el TIN y la TAE, el total de comisiones y el importe total a devolver. Así es mucho más fácil saber cuánto van a costar realmente las vacaciones y evitar sustos a la vuelta.

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