Inclusión financiera y ‘fintech’ van de la mano, por lo que el entendimiento mutuo es necesario, especialmente en el ámbito regulatorio. Esta es una de las principales conclusiones del seminario de regulación financiera que organizó recientemente BBVA y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Ciudad de México.

El número de personas no bancarizadas en América Latina se encuentra alrededor de 250 millones de personas. Un 41,3% de las empresas ‘fintech‘ encuestadas aseguran que su intención principal es poder atender a aquellos clientes que se encuentren excluidos o subatendidos por el sector financiero tradicional. Son algunos de los datos presentados por el BID, que presentó su estudio Fintech. Innovaciones que no sabías que eran de América Latina y el Caribe.

Según las estimaciones de dicho informe, un 48,8% de la población mexicana no tiene una cuenta en una institución formal. Este porcentaje es especialmente elevado en el sector más pobre de la sociedad, alcanzando el 59% de este segmento de la población. No obstante, de acuerdo con la Asociación de Bancos de México, casi 28 millones de personas se han hecho clientes de banca en los últimos 15 años, alcanzando los 48,7 millones de mexicanos con acceso a servicios financieros.

Teniendo en cuenta estos datos y en referencia a la situación ‘fintech’ en México, Gabriela Andrade, responsable de Finanzas y Tecnología del BID, señaló durante el seminario de regulación financiera que “la relación con la inclusión financiera, en este caso, es muy importante puesto que solo un 30 % de los mexicanos cuenta con acceso a servicios financieros formales, lo que convierte a México en un mercado realmente interesante para las ‘fintech’”.

No obstante, dicha inclusión financiera se enfrenta a una serie de problemas en la región que han impedido su desarrollo: la ausencia de productos que se adapten a las necesidades de esta parte de la población y los altos costes operativos con baja rentabilidad que supone satisfacer dichas necesidades.

Las ‘fintech’ pueden potenciar la inclusión financiera en América Latina

De acuerdo con Gabriela Zapata Álvarez, asesora del Consultative Group to Assist the Poor (CGAP), uno de los retos para impulsar la inclusión financiera, es fomentar la confianza de las personas no bancarizadas en las instituciones y demostrar las ventajas de los productos financieros para impulsar un mejor futuro.

Destacó que el avance tecnológico ha dado paso a la inclusión financiera digital, impulsando nuevos modelos que facilitan el acceso rápido a productos adecuados, con un menor costo de operación y oportunidades de mayor alcance.

Carlos López-Moctezuma, director de Nuevos Negocios Digitales de BBVA Bancomer.

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Zapata detalló que “está comprobado que la digitalización permite bajar los costos de los servicios financieros, y esto ayuda a crear productos diseñados para la población, uno de estos casos son los corresponsales bancarios, los cuales han ayudado a extender los servicios financieros, por lo que a mayor penetración de la inclusión, tendrá que aumentar el número de corresponsalías”.

Carlos López Moctezuma, de BBVA Bancomer, apuntó que en América Latina hay una combinación de factores que potenciarán la inclusión financiera. Por un lado, hay un creciente número de gente joven, llena de talento y con un profundo conocimiento de la tecnología; y por otro lado, hay un creciente ecosistema de emprendimiento que ha impulsado a su vez un ecosistema ‘fintech’.

Además, López Moctezuma consideró importante que dentro del nuevo modelo de inclusión financiera hay que crear un modelo de banca innovador, donde sea más fácil y más barato, tanto para los usuarios como para las instituciones el proveer y contar con servicios financieros de calidad que se adecuen a sus necesidades.

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En su participación Marcelo González, CEO de VeriTran hizo énfasis en que la situación actual de América Latina representa una oportunidad para la inclusión financiera. Consideró que no sólo se convertiría en un beneficio para la población no bancarizada, sino que también se traduce en un beneficio para los clientes actuales de los bancos al poder ofrecer soluciones más ágiles y adecuadas a las necesidades cambiantes de los usuarios de la banca a nivel regional.

Al finalizar, Jorge Camus, cofundador de la ‘startup’ chilena Destácame, apuntó que hace seis años hablar de móviles inteligentes, de la nube o del ‘big data’, entre otros adelantos, era impensable, y que por esta razón hay que utilizar las herramientas tecnológicas para impulsar la inclusión financiera.

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