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BBVA world Act. 31 oct 2018

Garbiñe sabe sufrir para derrotar a una combativa Kasatkina en Brisbane

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Santiago Romero (BBVA Creative)

Garbiñe Muguruza ya pisa los cuartos de final del torneo de Brisbane tras derrotar (7-5, 3-6, 7-6) en tres horas a la rusa Daria Kasatkina (26 del ránking WTA). Una segunda victoria gestada en un partido durísimo, con constantes idas y venidas en el marcador. La española demostró fortaleza mental y templanza en los momentos clave. Jugará en siguiente ronda ante Svetlana Kuznetsova.

Ambas tenistas se veían las caras por segunda vez. En la primera, allá por 2015, la española ganó 6-4 y 6-1 a la rusa. En esta, Garbiñe tuvo que marcharse al tercer set para derrotar a una Kasatkina peleona que comenzó muy fuerte el partido. Sumó una rotura en el primer saque de la española, aunque la número siete del mundo reaccionó con contundencia.

Recuperó instantáneamente la rotura, amarró su saque y estuvo a punto de cerrar otro break pero la rusa mantuvo su saque en un juego largo e intenso. La pelea por cada punto y juego era titánica. Un primer set de idas y venidas en el marcador. Con 4-2 y saque a favor de Kasatkina volvió a aparecer la mejor Garbiñe. Sufriendo hasta el límite —ojo de halcón incluido— logró devolverle de nuevo la rotura y poner al saque el cuatro iguales en el electrónico de la Pat Rafter Arena.

Transcurrían los 40 minutos de partido y hacer un pronóstico del mismo parecía complicado. La pelota viajaba a gran velocidad en un duelo en el que ambas tenistas estaban poniendo lo mejor de sí mismas. Y en duelos tan igualados, decide la calidad. Garbiñe conectó un revés a dos manos a la línea, aprovechó un error infantil en la red de su rival y cerró el break (5-4) con una gran derecha con efecto.

Doble rotura en blanco para terminar el set

Cuando todo parecía del lado de la española, el partido nos deparó un nuevo giro inesperado. Una rotura en blanco al servicio de Garbiñe, devuelta al turno siguiente, y en blanco también, por la española sobre el saque de Kastkina. ¿Resultado? 6-5 arriba y servicio para Muguruza. Ahora sí que no falló y selló el 7-5 tras 1 hora de primera manga de un tenis vertical y ofensivo en la que la española tuvo que sufrir y remontar en tres ocasiones.

 

 

Lejos de venirse abajo, la joven rusa de 19 años comenzó el segundo set intratable. No dio opción en su primer turno de servicio y logró aprovechar la primera de las dos bolas de break que dispuso al resto. Un 2-0 de salida que pronto fue frenado por Garbiñe. De nuevo apurando cada punto hasta el extremo, la española frenó el intento de fuga de su rival, aunque solo en parte.

Y es que Kasatkina volvió a mandar al resto dejando el marcador en 3-1 y opción de ampliar su renta al servicio. Algo que cumplió, con dejadita y derechazo para poner un 4-1 que se antojaba muy cuesta arriba para Garbiñe. Bajaba Sam Sumyk a la pista para buscar la reacción de una Muguruza que había perdido la iniciativa en el juego.

Sirvió de revulsivo para su pupila, al menos con su saque. Menos efecto tuvo al resto, por lo que la rusa se colocaba 5-2, a un solo paso de poner la igualada en el partido. Lo intentó Garbiñe hasta el final pero no pudo evitar que el 6-3 con el que se cerraba la segunda manga llevara al partido al tercer y definitivo set.

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Garbiñe Muguruza, durante el partido de segunda ronda en Brisbane 2017 | Foto: EFE

Con el viento a favor tras haber alargado el partido, Kasatkina logró iniciar la tercera manga con un break a su favor. Un 1-0 en contra para Garbiñe que le obligaba a una reacción inmediata. Llegó en forma de break y de consolidación para colocar el 2-1 y sentarse en el primer descanso largo con el viento a favor.

Garbiñe remonta cuando estaba todo perdido

Una tendencia que colocaría a Garbiñe a las puertas de la victoria, aunque tuvo que sufrirlo hasta el final. La cinta se aliaba con la española para colocar el 4-1 en el tercer set pero Kasatkina no desistió. Logró romper el saque a Garbiñe, mostrarse inquebrantable con el suyo y de nuevo poner otro break a la española para colocar el 5-4 en el marcador.

Sacaba para ganar pero entonces resurgió Garbiñe. Nueva rotura en blanco en un momento clave para coger aire. Cerraba el puño y gritaba un «¡vamos!» que le insuflaba la energía necesaria para sumar el 6-5. Pero de nuevo encontró respuesta en su rival, que ató su servicio y mandó el partido al tie-break.

El partido merecía un final épico. Un desempate que comenzó dominando Kasatkina (2-0) pero Garbiñe logró dar la vuelta (4-2) antes del descanso. Incluso tuvo la española una bola de partido pero el segundo descanso llegó con igualdad máxima (6-6). Todo en el aire, momento de las campeonas. Y ahí decidió Garbiñe. Tres puntos seguidos para cerrar la muerte súbita en 9-7 y llevarse un triunfo de oro.

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