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Educación financiera 03 ago 2015

Guía para entender la prima de riesgo

La prima de riesgo es una de las grandes incógnitas para muchos lectores de prensa. Este artículo pretende explicar qué es y cómo funciona.

La prima de riesgo es una medida aleatoria del diferencial del coste de financiación del Estado respecto a Alemania. Si hacemos un poco de memoria económica, los estados se financian emitiendo deuda pública, deuda que genera unos intereses para los inversores que la adquieren. Por tanto, la prima de riesgo es el diferencial entre los tipos de interés de nuestra deuda pública y la deuda pública alemana.

¿Por qué se escoge Alemania para medir la prima de riesgo española?

Tal y como hemos explicado, la prima de riesgo es un diferencial entre los tipos de interés de dos países medida en puntos básicos. Por ejemplo, si el país A paga un 2% en intereses por su deuda pública y el país B 5,5%, la diferencia entre ambos tipos de interés es del 3,5%. A efectos de puntos básicos, se multiplica por 100, por lo que la prima de riesgo del país B será de 350 puntos básicos respecto el país A.

En el caso de la eurozona, el país de referencia es Alemania, dado que se considera que es el país con la economía más sólida, de mayor tamaño y con mayor estabilidad. Por tanto, cualquier país de la eurozona medirá su prima de riesgo respecto la deuda pública alemana.

El bono a 10 años, el indicador medio de tipos de interés

Todos los estados necesitan recursos económicos que consiguen mediante la emisión de deuda pública. La deuda pública es un activo financiero que otorga al tenedor el derecho de cobro de intereses. Esos intereses se pueden cobrar mediante descuento; por ejemplo, pagamos 980 euros por un activo que tiene un coste de 1.000 euros y, a vencimiento, recibimos los 1.000 euros, o bien mediante cupón, que nos da un rendimiento en el tiempo. Este rendimiento puede ser mensual, trimestral, anual, etc., siempre en función del tipo de activo que se emita.

Los estados emiten deuda pública a diferentes plazos y vencimientos. Normalmente, se emiten letras a plazos inferiores a 18 meses, obligaciones y pagarés a plazos inferiores a 5 años, y bonos a plazos superiores a 5 años que pueden llegar a vencimientos a 30 años. Como es lógico, a mayor duración de la inversión, más tipo de interés exigen los inversores, por lo que las referencias usuales son los bonos estatales a 10 años.

Dentro de este proceso de financiación de los estados, las emisiones de deuda pública no salen a un tipo de interés prefijado, sino que se realizan por segmentos y a subasta pública. El mecanismo de subasta de deuda pública es un mecanismo por el que el emisor coloca una cantidad de títulos en el mercado y los inversores realizan peticiones sobre dichos títulos y sobre los tipos de interés que quieren para invertir en dicha deuda pública.

Una vez se ordenan las peticiones, se realiza un cálculo de tipo de interés por cada emisión en función de las peticiones y ese será el tipo final de interés que pagará cada estado por esa emisión.

El indicador de la prima de riesgo como indicador de un país

Después de entender el funcionamiento de la deuda pública, podemos aseverar que la relatividad de la prima de riesgo es latente. Es decir, si un país paga unos intereses muy bajos por su deuda y otro país los paga muy altos, el riesgo país del segundo es importante frente al primero. Pero claro, esta medida de tipos de interés no es una medida directa que se traslade a las emisiones de deuda pública anteriores, a efectos de financiación del Estado.

Por ejemplo, si España emitió en el año 2009 bonos a 10 años al 2,5% de interés, ese tipo de interés es inamovible y la prima de riesgo indica cómo pagará los tipos de interés respecto a las nuevas emisiones, no respecto a las antiguas. Por tanto, la prima de riesgo es una medida con cara al futuro, pero no con efectos al pasado.

En segundo lugar, si un país disminuye sus costes de financiación porque tiene mayor demanda de su deuda pública, el resto de países verán cómo aumenta su prima de riesgo sin subir el tipo de interés en la misma medida. Por ejemplo, Alemania pagaba hace un tiempo por sus bonos a 10 años un 3,5% y España, un 5,25%. Si Alemania disminuyese su tipo de interés al 2,5% por exceso de demanda en las emisiones, la prima de riesgo de España aumentaría 100 puntos sin alterar en nada las circunstancias macroeconómicas del país, e incluso sin aumentar sus propios costes de financiación en los mercados.

En tercer lugar, existe competencia de emisiones de deuda pública entre los propios países de la eurozona, aunque no todos tienen las mismas necesidades de financiación. Por ejemplo, Alemania puede ser el país más seguro para inversores institucionales, pero si sus necesidades de financiación están cubiertas, el resto de inversores pueden no invertir y perder el coste de oportunidad o entrar en las emisiones de deuda pública de países con diferenciales más altos. Estos movimientos de oscilación son usuales, generando vaivenes en los diferenciales y en los tipos de interés de la deuda pública de unos países respecto a otros.

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