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"Más que un banco, un amigo"

Para Juan Carlos García, dueño y representante legal de Exiagrícola JD, el apoyo incondicional que ha recibido de BBVA Colombia, ha sido clave para el desarrollo y crecimiento de su emprendimiento. Esta es la historia de cómo un banco se convirtió en el mejor amigo de una idea.

Nacido en un pueblo pequeño en el norte de Santander, Colombia, Juan Carlos García creció entre gallinas, barro, puercos, vacas y todas las particularidades que tiene la vida rural entre las montañas. Sus padres lo habían formado junto a sus siete hermanos para trabajar en el campo, pero García nunca se sintió afín con esas particularidades. «Por más que disfrutara la vida en el campo, sabía que había otra manera de trabajar en la finca”.

Juan Carlos siempre fue observador y tímido, pero muy hábil para ejecutar tareas o idear estrategias que podrían facilitar las labores de todos, siempre tuvo la inquietud de emprender. Su ingenio lo fue impulsando poco a poco a sentir que su hogar y escuela le quedaban muy pequeñas para alcanzar lo que él quería, por eso, una tarde decidió escapar a la ciudad donde todo es posible en Colombia: Bogotá.

Salió de la escuela para no volver, comenzó a caminar y caminar pensando de vez en cuando si era mejor regresar “luego me imaginaba a mi papá esperándome en la puerta de la casa con el cinturón en la mano y ahí se me quitaban las ganas de regresar” cuenta García.

Soy cliente fiel de BBVA, muy leal por todos los beneficios que hemos recibido desde el comienzo

Finalmente, luego de pasar por diferentes dificultades para salir de Santander, en las que se valió de su tenacidad de emprendedor, se escondió en una de las canecas vacías que había en la parte trasera de un camión, se quedó dormido y cuando despertó ya había llegado a Bogotá. Ese día una señora que vendía dulces y café en una esquina lo llevó a su casa, al extremo sur de la ciudad, le dio techo a cambio de que le ayudara a vender sus paquetes y golosinas a las personas que paraban con sus carros en los semáforos. “Vender dulces en una esquina fue mi primer contacto con el mundo de las ventas”, comenta Juan Carlos García.

Un día la señora de los dulces llamó a la policía para que regresaran a Juan Carlos a su casa, él alcanzó a huir, quedando de nuevo sin hogar.Pasaron diferentes situaciones difíciles y positivas en la vida de Juan Carlos, pero siempre tuvo claro que debía ser emprendedor y trabajar duro para alcanzar su sueño.

Juan Carlos durmió en la calle, pidió limosna, hizo tercero de primaria en un colegio para niños de la calle y trabajó como ayudante de mecánico. Teniendo ese empleo, conoció a sus 16 años a Alberto López, dueño de una granja de gallinas que buscaba un vendedor para sus huevos en Bogotá. “Yo le dije que no sabía vender, pero que si me enseñaba, no se iba a arrepentir de darme la oportunidad” poco a poco García fue perdiendo su timidez y visualizando cada vez más cómo sería su emprendimiento.

A sus 18 años, a punto de volverse socio de Alberto, por no tener documentos, el Ejército Nacional se lo llevó  a prestar servicio militar en el Amazonas. Él dice que aunque fue una experiencia dura, allá formó su temperamento y disciplina para alcanzar su sueño de empresa. Luego de esa experiencia se quedó otros años con la intención de hacer dinero y volver a Bogotá a crear su empresa, en ese tiempo puso en práctica todos los conocimientos en ventas adquiridos con Alberto y de mantenimiento en un taxi, aprendidos como ayudante de mecánico.

BBVA nunca nos ha dado la espalda, al contrario, siempre han estado para brindar soluciones

Cuando reunió el dinero necesario, viajó a Bogotá y abrió su primera cuenta de ahorros en BBVA. De ahí en adelante, todo tipo de producto que necesita de forma personal y empresarial lo solicita a BBVA: “Soy cliente fiel de BBVA, muy leal por todos los beneficios que hemos recibido desde el comienzo”

Durante un año comenzó a edificar su empresa solo, luego aparecieron socios y finalmente pudo acceder a un apoyo de empresa por parte de BBVA, convirtiéndose así también en cliente empresarial.

Con toda la experiencia recogida y los contactos realizados, finalmente Juan Carlos pudo materializar su idea de ser empresario, mezclando sus dos pasiones: el campo y las ventas. Para registrar a Exiagrícola, reflexionó y quiso que tuviera las letras JD al final “‘J’ por mi nombre y ‘D’ porque Él, que nunca me ha dejado solo”, dice mientras señala su dedo hacia arriba.

Desde entonces, todos los productos financieros adquiridos por Juan Carlos y su empresa los ha contratado con BBVA. «Desde los grandes negocios, hasta las dificultades por las que hemos pasado con Exiagrícola, BBVA nunca nos ha dado la espalda, al contrario, siempre han estado para brindar soluciones» cuenta García.

BBVA siempre ha estado a la vanguardia de la tecnología y en el soporte, como cliente estoy más que satisfecho

Es así como también Juan Carlos habla de la Net Cash como una solución innovadora que le ha permitido facilitar sus transacciones entre los diferentes proveedores de Exiagrícola. «BBVA siempre ha estado a la vanguardia de la tecnología y en el soporte, como cliente estoy más que satisfecho», enfatiza.

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