El cine mexicano celebra 80 años de historias, talento y diversidad
El cine mexicano es mucho más que una expresión artística, es una forma de preservar la memoria, explorar la identidad y retratar las distintas realidades culturales y sociales del país. A lo largo de ocho décadas, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) ha acompañado la evolución de una cinematografía que continúa ampliando las formas de contar y representar a México.
Con motivo del 80 aniversario de la AMACC, al que se sumó Fomento Cultural BBVA México, Daniel Hidalgo Valdés, presidente de la Academia, compartió en entrevista para bbva.com la visión sobre la diversidad de voces que enriquecen el cine nacional, el papel de las mujeres cineastas y los desafíos para generar oportunidades que permitan a las nuevas generaciones desarrollar sus trayectorias profesionales.
Para Hidalgo, la riqueza del cine mexicano radica en la pluralidad de perspectivas que encuentran en la pantalla un espacio para expresarse. Esta diversidad abarca no solo el género, sino también las distintas realidades regionales, culturales, sociales, generacionales y lingüísticas del país.
"Mientras más diversas sean las personas que hacen cine en México, más complejo, más rico y más fiel a nuestro país será el cine que produzcamos", señaló.
Películas como ‘Noche de fuego’, ‘Huesera’, ‘El norte sobre el vacío’, ‘Tótem’, ‘El eco’, ‘Sujo’ y ‘Mujeres del alba’, muestran distintas perspectivas de la realidad mexicana y dan cuenta del trabajo de las mujeres en la industria cinematográfica. Reconocidas en distintas ediciones de los Premios Ariel, estas producciones abarcan desde la ficción hasta el documental y exploran diversas experiencias, preocupaciones y formas de narrar.
"Estamos viviendo un momento muy significativo para las cineastas mexicanas. Y creo que lo más interesante es que no estamos viendo una sola mirada ni una sola manera de hacer cine", explicó Hidalgo.
Para el presidente de la AMACC, la diversidad no consiste únicamente en ampliar la representación, sino también en abrir nuevas posibilidades sobre las historias que pueden contarse y las formas de narrarlas.
Sin embargo, el reconocimiento de las directoras mexicanas no significa que las condiciones de igualdad estén resueltas. “Persisten desafíos relacionados con el acceso a oportunidades, el financiamiento y la continuidad profesional, factores que pueden dificultar el desarrollo de sus carreras”, resaltó el presidente de la AMACC.
Asimismo, Hidalgo agregó la importancia de generar condiciones que permitan a las cineastas realizar no solo una primera película, sino también una segunda, una tercera y continuar creciendo profesionalmente.
Más allá de una película: el desafío de construir trayectorias
El talento de las nuevas generaciones representa una oportunidad para ampliar las historias y perspectivas del cine mexicano. Para que ese potencial se traduzca en carreras sostenibles, es necesario contar con condiciones que faciliten la continuidad de los proyectos, el acceso al financiamiento, los espacios de exhibición y la conexión con las audiencias.
"Creo que uno de los grandes desafíos que tenemos es dejar de pensar exclusivamente en proyectos y comenzar a pensar en trayectorias", afirmó Hidalgo.
De acuerdo con el presidente de la AMACC, realizar una primera película puede abrir oportunidades, pero no garantiza por sí sola la construcción de una carrera. “Por ello -destacó- es fundamental impulsar un ecosistema que acompañe a los profesionales del cine en distintas etapas, desde la formación y el desarrollo creativo hasta la producción, la distribución y la exhibición”.
Fortalecer la cinematografía nacional requiere la participación de distintos actores que contribuyan a su desarrollo y proyección. La colaboración entre la comunidad cinematográfica, las instituciones públicas y la iniciativa privada permite sumar capacidades y generar condiciones para acompañar al talento, impulsar proyectos y acercar las producciones a nuevos públicos.
Fomento Cultural BBVA México contribuye a preservar la identidad mexicana mediante el impulso cinematográfico
En este contexto, Fomento Cultural BBVA México se sumó a la conmemoración del 80 aniversario de la AMACC, como parte de una trayectoria de apoyo al cine nacional que, desde 2020, incluye su participación en el Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfica Nacional (Eficine).
Entre las producciones que han contado con este apoyo se encuentran ‘Tótem’, de Lila Avilés, que obtuvo cinco premios Ariel en 2024, y ‘Sujo’, de Astrid Rondero y Fernanda Valadez, que recibió tres galardones en la edición de 2025. Estos proyectos muestran cómo el trabajo de las creadoras mexicanas contribuye a enriquecer la cinematografía nacional y a ampliar las historias que llegan a las audiencias.
Para Hidalgo, la participación de instituciones como Fomento Cultural BBVA México es valiosa cuando contribuye a fortalecer un ecosistema en el que los proyectos cinematográficos puedan desarrollarse, circular y encontrar audiencias.
"Cuando el sector público, la iniciativa privada y la comunidad cinematográfica encuentran objetivos comunes, lo que fortalecemos no es solamente una película: fortalecemos al cine mexicano", expresó.
Esta visión compartida destaca la importancia de crear oportunidades para que más voces encuentren un espacio en la industria. En línea con su compromiso con la inclusión y la diversidad, BBVA México, a través de Fomento Cultural, busca contribuir a la visibilidad del talento femenino y al reconocimiento de las distintas perspectivas que enriquecen la creación artística.
"Porque apoyar al cine mexicano no significa solamente financiar películas. Significa invertir en talento, en empleo, en memoria, en identidad y en nuestra capacidad como sociedad de contarnos a nosotros mismos", concluyó el presidente de la AMACC.