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Análisis económico 09 dic 2020

Hoy México tiene una oportunidad única para invertir en infraestructura

Uno de los efectos vinculados a las decisiones de bajar la tasa de interés por parte de los bancos centrales es que la infraestructura se ve beneficiada, en ese sentido es importante que los gobiernos busquen los mecanismos para emitir instrumentos que permitan concretar proyectos de infraestructura  y que esto se traduzca en una futura derrama económica y creación de empleo en el país.

Como lo apunta Carlos Serrano Herrera, economista jefe de BBVA México en su artículo ‘Hay que aprovechar las tasas bajas e invertir en infraestructura’ publicado en periódico El Financiero, existe un antecedente histórico de tasas bajas donde en 2008 llegaron a niveles de más de 10%, tras la mencionada expansión monetaria cayeron niveles de 4.5% en 2013. En este contexto -apunta Serrano- el país debió aprovechar el entorno de tasas bajas y una mayor oferta de financiamiento.

México, el país con menor infraestructura en la región

En su artículo, el economista destaca que de acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México sostiene uno de los niveles de rezago en infraestructura de la región, que esta se mantiene en niveles bajos, y que esto se traduce en un menor margen para la competitividad, y por ende una menor posibilidad de luchar contra la pobreza.

Uno de los puntos que destaca es que durante 2013 sucedió uno de los momentos más tristes en la historia económica reciente, ya que en ese año se empezó a contratar más deuda, justo cuando las tasas de interés comenzaron a subir y ese endeudamiento no se destinó para invertir en infraestructura, sino para gasto corriente.

Una nueva oportunidad

Antes de la pandemia ocasionada por el COVID-19 a nivel mundial se pensó que ese escenario de 2009 no se repetiría en muchas décadas. Ahora el mundo se encuentra ante una crisis económica, todavía más profunda. Y, nuevamente, una gran mayoría de bancos centrales reaccionaron de forma acertada y oportuna.

En 2020 la Reserva Federal de Estados Unidos, expuso que mantendrá la expansión hasta el año 2023 incluso si la inflación supera el objetivo de 2% que tiene esa institución, y esto representa la expansión monetaria más grande de la historia de ese banco central.

Ante esta decisión -señala Serrano- el mundo verá otro periodo, de al menos tres años, de tasas de interés inusualmente bajas, y que en México las tasas de los bonos en pesos a diez años ya han comenzado a bajar toda vez que después, las acciones de la Reserva Federal, más la relajación monetaria de Banco de México han resultado en una bajada de tasas a niveles de 5.7%.

“Es previsible que, ante una recuperación económica alentada por la distribución y aplicación de la vacuna, y si el Banco de México decide reanudar el ciclo de bajadas las tasas bajarán todavía más”, apuntó Serrano

Es importante aprovechar el momento histórico

Ante este contexto el economista destaca sería favorable que el gobierno diseñara un plan de emisión de deuda para financiar un gran plan de infraestructura basado en criterios meramente técnicos, porque es momento de aprovechar la situación, ya que es poco probable que este entorno se repita pronto

El texto detalla que para las calificadoras la deuda es un punto relevante para la economía, ya que se traduce en potencial de crecimiento, y que un mecanismo para generar el espacio fiscal que ayude a financiar la deuda contratada podría ser una reforma fiscal que entre en vigor una vez superada la contingencia económica.

El artículo se publicó completo en El Financiero, el 3 de diciembre de 2020 y puede consultarse en este link.

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