Este fin de semana se ha celebrado la Challenge Experience, en la que han participado los 12 semifinalistas del programa de emprendimiento joven de BBVA, el Blue BBVA Challenge. Solo seis de ellos han pasado a la gran final, que se celebrará el próximo mes de mayo. Todas las ideas de negocio giran en torno al mismo reto: cambiar el mundo a través de la música. ¿Las respuestas de los jóvenes? Muy diferentes. Algunos finalistas utilizan la música como fin: ordenar a los músicos callejeros, potenciar el talento, etc. Otros, en cambio, creen que la música es un medio para ayudar a colectivos en riesgo de exclusión o que padecen enfermedades auditivas.

La música como centro de un emprendimiento. Con ese reto se lanzó el pasado otoño la tercera edición del Blue BBVA Challenge. Los primeros cuatro semifinalistas llegaron de una jornada presencial en Bilbao. Otros cuatro, de la de Madrid. Y los últimos cuatro fueron elegidos entre más de 5000 personas, que se anotaron a la plataforma ‘online’ del programa de emprendimiento del segmento joven de BBVA y que pudieron seguir la misma formación que los otros ocho equipos.

Durante todo el fin de semana han estado recibiendo formación y consejos en Arganda del Rey, para centrar la viabilidad de sus ideas de negocio, aconsejados por expertos en el tema. Finalmente tres equipos procedentes de la plataforma ‘online’, dos de Madrid y uno de Bilbao, han sido los elegidos por el jurado para disputar la gran final, una cita que se celebrará el 18 de mayo en la sede central de BBVA en Madrid.

Jóvenes integrantes de los equipos durante la semifinal del programa Blue BBVA Challenge en Madrid.

Los seis finalistas recibirán más formación durante las próximas semanas, que les ayudará a preparar la final. Todos ellos ya son ganadores de tres semanas de voluntariado internacional, solo por el hecho de ser finalistas. Además de estos seis proyectos, el jurado ha hecho una mención especial a BB Music, una solución que pone de relieve un problema de gran relevancia social: el consumo de alcohol entre los jóvenes. Este equipo, que persigue el consumo moderado de alcohol en las citas musicales, podrá seguir con la formación, aunque no participará en la final.

Los seis finalistas, uno a uno

La calle sonante

Estos cuatro jóvenes, procedentes de Burgos, Salamanca y Bilbao, proponen una solución tecnológica que informe de puntos exactos en los que los músicos callejeros puedan tocar, así como los diferentes horarios disponibles. El jurado ha destacado que su idea da valor a las ciudades que la implementen, además de ser una vía para resolver la falta de regulación que existe en este asunto. Los jóvenes proponen que La Calle Sonante se inicie como piloto en Valladolid, para acercar el talento y la cultura a los ciudadanos de la capital castellanoleonesa.

The Music Factory

Este proyecto de emprendimiento está impulsado por tres jóvenes bilbaínos, aunque solo uno de ellos ha podido participar en Arganda del Rey de la Challenge Experience. Proponen un Marketplace especializado que ofrece servicios musicales a los talentos musicales: desde salas donde tocar a diseñadores gráficos. La gran diferencia con respecto a otras plataformas es que ofrecen el servicio de un manager virtual, que guíe la carrera de los músicos, para ayudarlos a vivir de su pasión. El jurado ha destacado que su propuesta es un proyecto integral y completo, así como la capacidad de transmitir de Denis Ugalde, encargado del contar la idea de negocio.

El arte de conocerse

Estas tres emprendedoras madrileñas proponen talleres de educación emocional a través de la música, el arte y el deporte, orientados a niños de entre 6 y 12 años. Trabajar en esta cuestión en las edades en las que se está formando su carácter será positivo para el futuro. Proponen que la educación emocional forme parte de las actividades extraescolares de los más pequeños, para prepararlos para el futuro. Para el jurado, este proyecto pone en valor una cuestión de la que no se habla, la inteligencia emocional, y que es clave para la sociedad

Musense

Procedentes de La Rioja, Navarra y Aragón, estos cinco jóvenes se conocieron en sus clases de ingeniería de diseño y desarrollo de Producto en la Universidad de Zaragoza. Han participado a través de la plataforma online del Blue BBVA Challenge. Musense nace con el objetivo de hacer sentir la música a personas con discapacidad auditiva. Han realizado análisis empíricos para saber cuáles son las zonas más sensibles a la vibración y pretenden realizar un prototipo de unas bandas que hagan sentir las canciones a las personas con discapacidad auditiva. El jurado valora especialmente la innovación del ‘hardware’ propuesto por estos jóvenes.

dClapp

¿Cuántas veces hemos ido por la calle y un músico ha llamado nuestra atención? dClapp permite darle un aplauso virtual a cualquier persona que se encuentre en el lugar donde este músico está tocando. En opinión de estos tres jóvenes madrileños, el juicio más justo para un artista es el directo. A través de esta plataforma, se allanará el camino a los talentos musicales, además de descubrirlos a las discográficas. Para el jurado, la capacidad de generar escenarios colectivos les ha dado el pase a la gran final.

M Project

M Project ofrece una solución de integración a largo plazo a jóvenes de entre 16 y 18 años que se encuentran en centros de reclusión, cumpliendo condena por un delito. Tras un estudio de las motivaciones de estos jóvenes, han descubierto que el deporte y la música eran dos elementos movilizadores, por lo que pretenden utilizarla para acelerar, a través de dos fases (una dentro y otra fuera del centro), su re inserción en la sociedad. El jurado destaca el impacto social de una iniciativa que trabaja con un colectivo muy desatendido.

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