Acuerdo UE-Mercosur: Uruguay busca convertir su liderazgo energético en motor de inversión y crecimiento
En el marco del Foro Uruguay-Unión Europea celebrado en Montevideo, representantes del sector público, organismos internacionales y líderes empresariales analizaron las oportunidades que abre una nueva etapa de integración entre Europa y el Mercosur. Para BBVA, Uruguay reúne condiciones diferenciales para transformar su liderazgo en sostenibilidad en una plataforma de inversión, competitividad y crecimiento.
La profundización de la relación entre la Unión Europea y el Mercosur abre una nueva ventana de oportunidades para Uruguay, que busca transformar su liderazgo en energías renovables en una ventaja competitiva capaz de atraer inversiones, impulsar la innovación y generar crecimiento sostenible. A ello se suma el avance de iniciativas como Global Gateway, orientadas a movilizar inversiones estratégicas en áreas clave como la sostenibilidad, la innovación y la transición energética.
Estas fueron algunas de las reflexiones compartidas por Franco Cinquegrana, country manager de BBVA Uruguay, durante el Foro Uruguay–Unión Europea organizado por Fundación Euroamérica.
Del liderazgo energético a la competitividad
Según el ejecutivo, el desafío ya no es solo mantener los avances alcanzados en materia de transición energética, sino convertirlos en una plataforma para el desarrollo económico. En un contexto de creciente demanda global de proyectos vinculados a energías limpias, infraestructura sostenible y descarbonización, Uruguay aparece como uno de los países mejor posicionados de la región para captar inversiones de largo plazo. En este contexto, la capacidad para combinar sostenibilidad, talento, innovación y un entorno favorable para la inversión será determinante para consolidar una posición de liderazgo.
“La gran oportunidad para Uruguay no es solamente atraer inversión verde. Es convertir su liderazgo en energías limpias en una ventaja competitiva duradera, capaz de generar más innovación, más productividad y más desarrollo para el país”, aseguró Cinquegrana.
Sostenibilidad, empresas e inteligencia artificial
Cinquegrana también destacó que la sostenibilidad, la transformación digital y la inteligencia artificial forman parte de una misma agenda de crecimiento. En BBVA, explicó, estas prioridades se complementan para acelerar la transición hacia una economía más eficiente, innovadora y preparada para los desafíos futuros.
“Los países que logren combinar sostenibilidad, innovación y capacidad empresarial serán los que lideren la próxima etapa de crecimiento económico. Uruguay tiene todas las condiciones para formar parte de ese grupo”.
El papel del sistema financiero
Asimismo, subrayó el papel clave del sistema financiero para canalizar inversiones hacia proyectos estratégicos de largo plazo. En ese sentido, consideró que la nueva etapa de integración entre Europa y América Latina puede convertirse en un importante catalizador para movilizar recursos hacia infraestructura sostenible, energías renovables, innovación tecnológica y nuevas cadenas de valor.
Desde su franquicia global de Corporate & Investment Banking, BBVA acompaña a empresas, inversores e instituciones en la estructuración y financiación de proyectos transformadores, aportando experiencia internacional y acceso a redes globales de capital.“Cuando hablamos de transición energética hablamos también de infraestructura, nuevas cadenas de valor, innovación tecnológica y movilización de capital a gran escala. El sistema financiero tiene un papel fundamental para convertir esas oportunidades en realidades”, manifestó.
BBVA, un puente entre Europa y América Latina
Para BBVA, el fortalecimiento de los vínculos entre la Unión Europea y el Mercosur representa una oportunidad para impulsar la competitividad, la inversión y el crecimiento sostenible. En concreto, en una reciente intervención en el Parlamento Europeo, John Rutherford, director global de Relaciones Institucionales de BBVA, destacó que el Grupo aspira a seguir siendo un puente estratégico entre Europa y América Latina en ámbitos como la inversión, la financiación y el comercio, aprovechando su presencia a ambos lados del Atlántico para conectar oportunidades de desarrollo con capital y conocimiento globales.
En este contexto, la combinación de una agenda orientada a la transición verde, una mayor integración económica entre ambas regiones y las fortalezas de Uruguay configura un escenario especialmente favorable para los próximos años. “La sostenibilidad ya no es solo una agenda ambiental, sino también una agenda de competitividad, inversión y desarrollo. Creemos que Uruguay está especialmente bien posicionado para liderar esta nueva etapa”, afirmó Franco Cinquegrana.